Me apropié de la butaca elegida y me abroché el cinturón de seguridad mucho antes del aviso y, ensayando las instrucciones de mi psicólogo, traté de calmar mi ansiedad.
Inspirar y exhalar. Yo, tranquilo.
Busqué una revista entre mis cosas y comencé a leer, intentando no pensar en que pronto me encontraría a más altura de la que nunca había estado, enlatado en un aparato que superaría los 700 Km. por hora y por más de doce. Sumé y resté decimal y sexagesimalmente esos números,
hice cuentas mentales por un rato, hasta que una azafata apareció a explicarnos qué hacer en caso de que el avión se prendiera fuego,
o se despresurizara de golpe, o si alguna ventana estallara porque sí.
Dejé que sus señas sobre cómo usar las mascarillas de oxígeno y las salidas de emergencia me hipnotizaran los miedos y repasé las estadísticas:
“Es más probable morir en un auto que en un avión”.
Repetí esa frase como un Mantra mientras el avión se elevaba.
“Es más probable morir en un auto que en un avión… es más probable… es más probable”.
Durante el vuelo, me sirvieron aperitivos, unos quesos y bombones de licor. Estaba quedándome dormido cuando sentí el primer crujido.
Enero 24, 2006 a las 4:26 am
Yo por eso prefiero viajar en helicoptero cada que voy a Iraq, me dicen que son menos peligrosos.
PD: ya publiqué “Mis Cinco hábitos”, espero su amable comprensión.
Enero 24, 2006 a las 11:19 am
Es más probable morir.
Enero 24, 2006 a las 3:31 pm
Lo bueno es que si llega a haber un accidente te morís…nada de quedar tullidita.
Enero 24, 2006 a las 3:43 pm
Lo mas probable es que ese crujido proviniera de tu estomago, pues los quesos estaban en mal estado, y el licor estaba evidentemente avinagrado.
Besos y Peptobismol (Duda dixit…)
Enero 24, 2006 a las 4:59 pm
El avión se cae. El tipo, único sobreviviente, sale ileso de milagro. Y muere tres días después intoxicado con el puto queso. La vida es capaz de eso y mucho más.
Más miedo me da la vida que los aviones.
Enero 24, 2006 a las 5:17 pm
El crujido fue….una explosion anal de la azafata. No hay duda.
Viguita..sabe cual es el animal que vuela mas alto..?
Enero 24, 2006 a las 6:34 pm
Los miedos y nosotros. Los miedosos de siempre…
Besos y suelo.
Enero 25, 2006 a las 12:25 am
Tony, lo bueno de viajar en helicóptero es que no se oyen los crujidos. De golpe, y sin mediar aviso, Zácate! … y ya estás muerto.
Onoff, y si. De hecho, más que probable, yo diría que seguro. Pero nunca se sabe… mire a Highlander.
deapoco, “tullidita”? Qué buena palabrita!
Gusgo, de MI estómago??? Nooooo.. yo no viajaba en ese avión.
Onoff (2ª), tiene quejas de lavida? No escupa para arriba, que no es momento.
x, su comentario es de una elegancia tal, que me deja sin respiración. Por suerte…
Duda, yo no viajo en avión, pero porque no necesito… Yo amo mi terruño, viste?
A mí, que me dejen acá, a nivel del mar, que así me va de maravillas.
Enero 25, 2006 a las 1:34 am
Mmmmm que rico!! bombones crujientes
Enero 25, 2006 a las 2:24 am
Creo que cuando me siente en un avión, moriré.
Q E P D.
Enero 25, 2006 a las 4:50 am
No seas cagona, sobrina. Cuando estás arriba las nubes parecen campos de algodón. Notá que dije “parecen” pero resultan más verdaderas que algunas verdades.
Así que vuele sin miedo y, si es posible, me lleva.
Besos y Varig.
Enero 25, 2006 a las 12:02 pm
Ya estoy llegando …
Enero 25, 2006 a las 12:46 pm
Iberia decidió ya hace tiempo no servir ni aceitunas en los viajes “cortos”. Si no mueres de accidente aéreo o ansiedad, mueres de hambre.
En cuanto al miedo a volar… suelo coger trenes aunque tarden 10 horas más, así me da tiempo a terminar el libro que estoy leyendo.
Bicos e apertas.
Pd: por cierto, escribes de puta madre.
Enero 25, 2006 a las 2:42 pm
crujidos en el aviòn? Seguramente viajabas en un a lìne aèrea de bajo precio. O era la pasajera vecina a ti que degustaba con afàn un puñado de “chips” o alguna atrevida rata clandestina de safari por el piso. De igual forma , buen viaje, no escupas por la ventanilla y a no preocuparse que acà en tierra firme no es que estemos tan a resguardo.
Enero 25, 2006 a las 3:32 pm
Me acuerdo de mis viajes en los De Havilland….nunca me preocupaban los crujidos…ya que todo crujia.
Enero 25, 2006 a las 4:06 pm
El crujido era producto de una fuerte y estridente exalacion vaginal, hagase ver con un medico o dese una lavadita con algun destapacaños, puede que nuevas especies animales y vegetales esten poblando su sistema reproductor y usted ni se ha enterado.
Enero 25, 2006 a las 10:59 pm
xfis, dedicate a la actuación…
LCTM, R.I.P.
Duda, cagona io? Nah… es precaución. Por si las moscas, viste.
Matu, los judiciales se dan la gran vida. Envidiable.
Slesnor, gracias. Yo también elegiría el tren. Y preferentemente, con camarote. Total…
transeunte, el que viajaba era “varón”, ergo, no era yo.
Razor, Olivia De Havilland, si. Rica chica.
K, ya te estaba extrañando. Te repito lo mismo que a transeunte. No era yo quien viajaba en el avión. Era otro miedoso. Yo no me subo a un avión, ni en cuentos…
Enero 26, 2006 a las 5:47 am
LCTM??????? TRADUCCION!!
Enero 26, 2006 a las 10:48 am
LCTM: LocaComoTuMadre.
Enero 26, 2006 a las 12:38 pm
No creas, Viguita, que estoy de vacaciones. Estoy de feria, y con mucho trabajo (los pibes estás re-alborotados)
Razor: Primero la Superpaperino, ahora los De Havilland (supongo que en su versión Comet).
¿Qué sigue?.
Enero 26, 2006 a las 6:01 pm
Hasta crees, el credo amigo vuela en boeing, siempre en primera clase…y si no hay de esos, un Airbus puede ser opcion.
Recuerda que es un cerdo elegante (y mentiroso, ja!)
Enero 27, 2006 a las 3:29 pm
Matu……….le gustan los Studebaker o prefiere un Wipet capota de lona???, y eso que nop vio mi Goggomobil.
En aviones sigo prfieriendo mi Boeing “Stearman” biplano,
Enero 27, 2006 a las 3:33 pm
Gusgo…..ese “já”…..estuvo fuera de lugar,
Enero 27, 2006 a las 5:36 pm
Pasaba para decirte que voy quinta… con 44 puntitos… éxitos!
Enero 27, 2006 a las 6:07 pm
Cuántas imágnes. En realidad ajenas, porque sólo una vez, volé, en avioneta: vuelo de bautismo. Fue divertido, pues de hecho, se siento mucho más la velocidad al antes de despegar.
Una película (no tan mala) de Meg Ryan y un francés -que ahora no recordaré-; donde la rubia y él se conocen en el avión. Antes de despegar. Ella aterrorizada, con todas sus morisquetas, él al final, la hace enojar y se le pasa.
Moraleja: viajar con aerolíneas francesas.
Enero 27, 2006 a las 8:05 pm
a ver…. como es …. ser Blogger
Enero 27, 2006 a las 8:47 pm
Pelotudear… Mary.
Enero 27, 2006 a las 8:48 pm
Aunque a veces se escribe en serio, como acá, en La Viga.