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Marzo 13, 2007 por LavigaTrabajo Práctico Nº 2
Febrero 8, 2007 por LavigaDescriba aquà mismo su microclima y mándelo por mail. Nuestros tahúres sabrán ocuparse como el caso grite, contestarán sabiendo del secreto de sumario. Acá (en la isla) tenemos abogados amigos, amigo, por eso estamos tranqui, sabe. Haremos un eco asociativo de cada una de sus letras, las tamizaremos de recuerdos creados, corregiremos sus silencios con apropiados saltos creativos y haremos debates básicamente técnicos sobre los carozos que le laten en las yemas. Pasaremos el contador para medir lo radiactivo de sus retoños, caramelito, y le curaremos los contornos fotosensibles que lo distraen de la palabra carne. Dicotomizarele yo misma cada esquizita mitad en cuartos estilo Luis 16 y le arremangaré la cabeza para que su cuerpo sea extraÃdo sin demasiado vuelco. Ese es el plan. O podemos jugar a las metaforitas de dios, yo te cuento una y vos me la retrucás con algo de mayor vuelo, de magnética ausencia, aséptico, deslatigado, sin sÃlices ni filo. Eso se publica, no chocolatÃn? Siempre habrá un lugar, una libreta de a bordo con un cinturón de explosivos para lo académico de los sentidos haciendo signos con lo humano en vÃsperas, espesando la sintaxis, evitando el áspero abismo del tedio que nos irrumpe en las palmÃpedas caras de la inteligencia, poniéndole curitas a los cráteres semánticos. Mis medias tienen asma. No comas fritos. Llevás abrigo, mi amor?
Ahora si, el post glacial:
Qué feroz la diferencia prolijamente dispuesta en la gran mesa de las comparaciones. De noche tu féretro itinerante me rÃe y yo cierro los ojos como para no asfixiarme de tu espacio. La clave está en que vos no me nombres, quisiste decir, pero sólo querÃas que me quedara quieta. Por suerte yo corrà y bajé las escaleras de a cuatro renglones y me escondà detrás del… (estoy contando el pecado como en las pelÃculas de malos y podrÃan usar esto en mi contra) y me escondÃ. Para afuera. Si. Y punto.
Y después lo que ya sabés, esa móvil coincidencia y la metástasis de inutilidad en todos los páramos del rapto. Toda la mesa de la razón olvidada en el licuado fatal del relieve de las sombras, acuarela que poco le concede a la fantasÃa, aunque no creo que te acuerdes de esa parte del amor en la que yo levanto involuntariamente un pensamiento de la nada y mediante un sol de un ciclo atérmico, como biela bloqueada de irreflexión tácita y constante, le cambio el color a las tazas sólo para que queden como éramos, ávidos por comprender (paladear, saber) este pasquÃn clásico de sonetos, de cuartetas prolijas, de semántica perfecta, lengua viva, hasta finalmente elegir el ritual sórdido y cómodo de no querer más. Un bloqueo militar a la retórica, a la dialéctica. A la posibilidad incómoda, elÃptica, de hechizar, de transformar la desazón en un troquel con cientos de salidas.
El ser y su inacabable potencialidad son sólo una amenaza de destrucción, me dijiste desde adentro, sabiendo que yo no te iba a creer tanto, pero hoy leÃ: “el calorcito en los bolsillos” y pensé en vos, que siempre me hacés desairar a las letras. Pensé en la frase como gran big bang de algo, como elemento vanguardista de la pluma fuente, del cesto de flores de porcelana helada, del pesado crisol que se forma entre la red y los paraguas.
PodrÃa estar enhebrando un deseo cualquiera, o enmendándolo, con la certeza de que ésta vez te gano antes de abandonar con cualquier excusa (muerta por incurable), en el tiempo que se filtra por debajo de tu tiempo mientras sesentayocho tortugas me amputan sin miramientos de lo que no se hizo y del a tu lado yermo. O podrÃa estar mezclando en este mismo instante más de diez personajes en algún tratamiento escandaloso y divertido que afloje las bisagras de ese cofrecito que nunca abrigó nada. Porque es esa diversión que roza lo infecundo la que me libera el endometrio del alma.
En otro orden de cosas, es asombroso cómo crece el cráter de mi dedo. Una boca purulenta resuelta a no cesar en su grito de asombro cerrado, un arco de introducciones y exorbitancias, un canal de parto en alguna otra dirección. Sin códigos. La piel se pela en corazón. Es que la fiebre por vÃa dental suele ser peor que la de las cucharadas de leche.
Los planetas comenzaron a segregar extrañas sustancias, dijo hoy ClarÃn. Infosiesta se abstiene y la Página de los calientes duda. Un vinito te tomás? Para cuando ardas en brasas de melittas, el café ya va a estar cicatrizado y el tapón de la pizarra un poco más pesado que anoche.
La basura inhóspita es desesperante. Plastiquitos en flor, suculentas plazas investidas del gozo de caducar. Un papel crep, una cimitarra que intercepta a los que vienen, esa intención que sobra cuando lo que falta es el apuro.
Y los restos orgánicos quedan siempre encerrados, nadie más que nosotros lo sabe.
Estuvo bueno imaginarte tranquilo mientras todos ocupábamos los marcos. Algunos de cuadros, otros de puertas que no cierran. Yo no le dije nada a nadie. A veces es mucho mejor callarse y que el empeño por penetrar cada lamparita de cada mÃsera guirnalda de fandango rural pague por nosotros. No!… esas luces no son blandas, carboncito, le dirÃa, pero no tiene sentido. Igual se empeña, pobre, contra los faroles. Y finalmente cae semimuerto, a los pies de un boleto escolar que no vale más que sus sueños, enfermos de muerte, gastados de batallar, como las primeras vidas se cansaban ensayando muertes también primeras, creyendo que hay alma y descansando de a ratos en eso, inventando instrumentos, y con ellos sonidos y arquetÃpicas ideas, nuevas en cada propio paradigma. Algo asÃ, pero mejor expresado, porque claro, a punto de morir de tanto golpe transparente ni siquiera me arreglo, ya ni me peino.
Que estés intentando aunque sea de costado o por lejano, arrimarte a la sola idea de desentramar uno solo de mis más ridÃculos conflictos, me honra, pero igual, no me hagas demasiado caso…
Trabajo Práctico Nº 2
Febrero 8, 2007 por LavigaDescriba aquí mismo su microclima y mándelo por mail. Nuestros tahúres sabrán ocuparse como el caso grite, contestarán sabiendo del secreto de sumario. Acá (en la isla) tenemos abogados amigos, amigo, por eso estamos tranqui, sabe. Haremos un eco asociativo de cada una de sus letras, las tamizaremos de recuerdos creados, corregiremos sus silencios con apropiados saltos creativos y haremos debates básicamente técnicos sobre los carozos que le laten en las yemas. Pasaremos el contador para medir lo radiactivo de sus retoños, caramelito, y le curaremos los contornos fotosensibles que lo distraen de la palabra carne. Dicotomizarele yo misma cada esquizita mitad en cuartos estilo Luis 16 y le arremangaré la cabeza para que su cuerpo sea extraído sin demasiado vuelco. Ese es el plan. O podemos jugar a las metaforitas de dios, yo te cuento una y vos me la retrucás con algo de mayor vuelo, de magnética ausencia, aséptico, deslatigado, sin sílices ni filo. Eso se publica, no chocolatín? Siempre habrá un lugar, una libreta de a bordo con un cinturón de explosivos para lo académico de los sentidos haciendo signos con lo humano en vísperas, espesando la sintaxis, evitando el áspero abismo del tedio que nos irrumpe en las palmípedas caras de la inteligencia, poniéndole curitas a los cráteres semánticos. Mis medias tienen asma. No comas fritos. Llevás abrigo, mi amor?
Ahora si, el post glacial:
Qué feroz la diferencia prolijamente dispuesta en la gran mesa de las comparaciones. De noche tu féretro itinerante me ríe y yo cierro los ojos como para no asfixiarme de tu espacio. La clave está en que vos no me nombres, quisiste decir, pero sólo querías que me quedara quieta. Por suerte yo corrí y bajé las escaleras de a cuatro renglones y me escondí detrás del… (estoy contando el pecado como en las películas de malos y podrían usar esto en mi contra) y me escondí. Para afuera. Si. Y punto.
Y después lo que ya sabés, esa móvil coincidencia y la metástasis de inutilidad en todos los páramos del rapto. Toda la mesa de la razón olvidada en el licuado fatal del relieve de las sombras, acuarela que poco le concede a la fantasía, aunque no creo que te acuerdes de esa parte del amor en la que yo levanto involuntariamente un pensamiento de la nada y mediante un sol de un ciclo atérmico, como biela bloqueada de irreflexión tácita y constante, le cambio el color a las tazas sólo para que queden como éramos, ávidos por comprender (paladear, saber) este pasquín clásico de sonetos, de cuartetas prolijas, de semántica perfecta, lengua viva, hasta finalmente elegir el ritual sórdido y cómodo de no querer más. Un bloqueo militar a la retórica, a la dialéctica. A la posibilidad incómoda, elíptica, de hechizar, de transformar la desazón en un troquel con cientos de salidas.
El ser y su inacabable potencialidad son sólo una amenaza de destrucción, me dijiste desde adentro, sabiendo que yo no te iba a creer tanto, pero hoy leí: “el calorcito en los bolsillos” y pensé en vos, que siempre me hacés desairar a las letras. Pensé en la frase como gran big bang de algo, como elemento vanguardista de la pluma fuente, del cesto de flores de porcelana helada, del pesado crisol que se forma entre la red y los paraguas.
Podría estar enhebrando un deseo cualquiera, o enmendándolo, con la certeza de que ésta vez te gano antes de abandonar con cualquier excusa (muerta por incurable), en el tiempo que se filtra por debajo de tu tiempo mientras sesentayocho tortugas me amputan sin miramientos de lo que no se hizo y del a tu lado yermo. O podría estar mezclando en este mismo instante más de diez personajes en algún tratamiento escandaloso y divertido que afloje las bisagras de ese cofrecito que nunca abrigó nada. Porque es esa diversión que roza lo infecundo la que me libera el endometrio del alma.
En otro orden de cosas, es asombroso cómo crece el cráter de mi dedo. Una boca purulenta resuelta a no cesar en su grito de asombro cerrado, un arco de introducciones y exorbitancias, un canal de parto en alguna otra dirección. Sin códigos. La piel se pela en corazón. Es que la fiebre por vía dental suele ser peor que la de las cucharadas de leche.
Los planetas comenzaron a segregar extrañas sustancias, dijo hoy Clarín. Infosiesta se abstiene y la Página de los calientes duda. Un vinito te tomás? Para cuando ardas en brasas de melittas, el café ya va a estar cicatrizado y el tapón de la pizarra un poco más pesado que anoche.
La basura inhóspita es desesperante. Plastiquitos en flor, suculentas plazas investidas del gozo de caducar. Un papel crep, una cimitarra que intercepta a los que vienen, esa intención que sobra cuando lo que falta es el apuro.
Y los restos orgánicos quedan siempre encerrados, nadie más que nosotros lo sabe.
Estuvo bueno imaginarte tranquilo mientras todos ocupábamos los marcos. Algunos de cuadros, otros de puertas que no cierran. Yo no le dije nada a nadie. A veces es mucho mejor callarse y que el empeño por penetrar cada lamparita de cada mísera guirnalda de fandango rural pague por nosotros. No!… esas luces no son blandas, carboncito, le diría, pero no tiene sentido. Igual se empeña, pobre, contra los faroles. Y finalmente cae semimuerto, a los pies de un boleto escolar que no vale más que sus sueños, enfermos de muerte, gastados de batallar, como las primeras vidas se cansaban ensayando muertes también primeras, creyendo que hay alma y descansando de a ratos en eso, inventando instrumentos, y con ellos sonidos y arquetípicas ideas, nuevas en cada propio paradigma. Algo así, pero mejor expresado, porque claro, a punto de morir de tanto golpe transparente ni siquiera me arreglo, ya ni me peino.
Que estés intentando aunque sea de costado o por lejano, arrimarte a la sola idea de desentramar uno solo de mis más ridículos conflictos, me honra, pero igual, no me hagas demasiado caso…
Lo que sangra – Parte 8 – (Un mundo de veinte asientos (estomacales))
Diciembre 1, 2006 por LavigaToma (Hopper) Número 39. Chacarita-Constitución-Barracas.
Primer plano de la venda de Él Apleno sentado en el 39 rumbo a la clínica de las Santísimas Miradas que nos Echamos de los Santos del Otro Día. El Santa Luzmía está con problemas idílicicios y no puede prestarle la atención necesaria a la producción que no está para problemas, mucho menos este año que ni te cuento la de gastos que tenemos con el tema de la Laptop y eso. Bueno, y bajando de la venda por el torso, la cámara se detiene en sus dedos que quisieran tamborillear pero que no pueden debido al peso de la alianza francesa que le ocupa todo el cuerpo (aunque no la mente, ni el alma cosa que la producción se place en notar y en mostrar en este nuevo capítulo, hoy auspiciado poooorrr Vajilla “La Barricada”, su vajilla amiga).
Braillemente Él nota que la siguiente es su parada y tanteando medio colectivo con su bastón de escasa mielina, da finalmente con el timbre, al que pulsa con obstinación casi torera.
Cámara 2 toma la escena desde la vereda. Apleno baja despacio, sin ayuda que nadie ofrece. Se siente abandonado y para colmo la puta ceguera bitemporal que le impide ver la mierda que lo rodea (y la de los perros) y se siente tan sucio y tan desanimado que no nota que la vereda se termina en la vidriera de una gran juguetería. Su nariz choca con ella y echa sueños de vapor, pero el vidrio va empañando la ilusión, así que retrocede dos casilleros, tira de nuevo, se duerme y se aleja rumbo a la clínica.
Cierra a blanco.
Toma 41, de blanco a venda y mano desenroscándola de los ojos.
- Vino solo?
- No, con soda, por favor
- Me refiero a…
- Si, si, entendí, pero es que soy un gracioso bárbaro.
- Ya veo
- Dichoso de usted…
(risas)
Corte.
(la producción sopesa la posibilidad de convertir este drama en comedia liviana y cree que debe probar al público con chistes fáciles para ver qué onda el rating).
Toma 42. Plano móvil del bastón siendo arrojado al aire en la vereda del Santísimas Miradas, en clara alusión al filme de Kubrick, Stanley Ezequiel, “2001 Odisea del Despacio”.
La producción está (no vayan a creer) dándose cuenta de que esta superidem puede llegar a Natalliwood sin mayores problemas, así que probablemente los próximos capítulos sean un touch más cortitos. Estirar, que le dicen.
Por otro lado, no olvida.
(“y de qué te sirve el perdón sin olvido?”)
Por otro, sostiene que es menester necesario ineludible que el pueblo sea escuchado, aunque luego no se haga nada con eso.
Otra cosa, mariposa, es que leer a Cortázar en ayunas puede traer desarreglos intestinos.
Le recordamos que hoy (todos los días es Navidad) es el Día Mundial de la Lucha Contra el Sida, y que si quiere donar, o informarse, lo puede hacer al (0054)-011-4981-7777. www.huesped.org.ar.
Mire atrás al bajar.
Piedra sobre Todo
Octubre 6, 2006 por LavigaEsto sucedía a diario en una ciudad del noeraeste argentino, dentro una plaza bautizada en honor a un héroe nacional cuyo nombre no quiero acordarme.
Sentado en el borde de la hamaca no entendía (nadie) sus premoniciones, divinas ellas, sordo él (y todos) y el ruido sobre la arena, hueco y grave, se oía a lo largo del círculo metropolitano, tanto, que hasta el arzobispo levantaba la mirada.
Recuerdo haberlo visto caminando (yo) por medianeras de papel, sin dudar un instante (él) entre perder el equilibrio y alguna otra cosa, quizás yo.
Él sabía lo que a mí me gustaba la palabra “consabida” discurriendo por su boca. Por eso será que me la decía poco (cuando quiere, y más a menudo de lo que a mi humor le conviene, él es un hijo de puta)
A veces siento que los fantasmas de su vida pasada llegan sólo para atormentarme a mí (habrá consuelo en los sistemas cíclicos del alma?)
Lo quiero todo, desde el alba hasta el fracaso, me decía siempre, pero no se dejaba (nunca) y patinaba por debajo de algunos de los lagos de existencia dudosa que quedan en el parque.
Creo que la mandarina que comimos fue lo único naranja de nuestras vidas (surgida (la mandarina) de una inapropiada traición del árbol sumada al deliberado descuido de la serpiente)
Lo pasado pisado, me propuso una vez y yo me acordé de una propaganda de zapatillas. Ni un segundo de más y ni un metro de menos pactamos. Y cumplimos. Piedra y, sobre todo, vapor de ojos y horizonte.
(algunos dicen que hay remedio en una planta que habla de madres.
De puta madres)
CÃngaro
Septiembre 20, 2006 por LavigaCorrés y la fiebre
porque alguna
Mi bien
Alguna vez
Tu amenaza
Tomó la mezcla (se va la segunda)
Y si ya nada
Y la cosa
cara
se le niega a la belleza
Caray con él
Y con todo lo que él toca
Carbónico
o un prestado o heredado o anhelado simulcop
bombardeando el papel
histológico del calco
Que algo salve
al orgasmo indiscutible
en los ojos
de la muerte cierta y fabulosa
Que corra, inválida sexa, lastime y muerda!
Que ordeñe bodrios hasta la última
charca
laguna
en perenne búsqueda inmensa
supina
primera
de un piélago descanso
porque el ansia resiste y lo rojo
Arde
como chisme
como cristos de bizancio
como el abismo irremediable
de sus fosos de tormento
(catacumbas del desmayo. yo casi muero ahÃ)
Cíngaro
Septiembre 20, 2006 por LavigaCorrés y la fiebre
porque alguna
Mi bien
Alguna vez
Tu amenaza
Tomó la mezcla (se va la segunda)
Y si ya nada
Y la cosa
cara
se le niega a la belleza
Caray con él
Y con todo lo que él toca
Carbónico
o un prestado o heredado o anhelado simulcop
bombardeando el papel
histológico del calco
Que algo salve
al orgasmo indiscutible
en los ojos
de la muerte cierta y fabulosa
Que corra, inválida sexa, lastime y muerda!
Que ordeñe bodrios hasta la última
charca
laguna
en perenne búsqueda inmensa
supina
primera
de un piélago descanso
porque el ansia resiste y lo rojo
Arde
como chisme
como cristos de bizancio
como el abismo irremediable
de sus fosos de tormento
(catacumbas del desmayo. yo casi muero ahí)
Beloved
Septiembre 15, 2006 por LavigaLucía bella, alpargata y nueces en el patio reflejan tu adolescer cristiano de flores y cementerios, mi bella. Juan, tardes de arrollo y palermo a la deriva. Marceleste y plata, años de cuchilla, filo y bruma. Virginia y Victoria al plato tibio de las noches fuertes, sus piernas se vesan, se vomitan, se vuelan en candombes que nadie solo ellas bienviven doblevente y simplemente entre la nube de faso y en infierno verdeflor de cincuenta guita. Matilde, costanea sinuosita su andar levantando, no muestra, mira y el sol se le detiene en la frente, almíbar de plomo y música blandita. Fabiana se desviste y el agua le llueve un aroma sin vida, un buscar constante de esencias y médanos tibios, patina en religiones, me llama mamá, me dice queridayudamepordiostelopido y le doy un peso y que dioselopague y yo, sí, diosiempredevuelve y más querida serás vos y otras excusas livianas. Abstracto misticismo es el desaire.
Lo que sangra – Parte 7 – (Fue lo mejor del amor)
Septiembre 11, 2006 por LavigaToma 34. Como Los años de Mary (perra).
De blanco a un primer plano de Ella girando alrededor de la silla donde él está sentado con los ojos vendados. Quiere jugar al gallito ciego.
- Quién soy? Qué quiero? Hasta cuándo?
- No pienso jugar a este juego, me puedo lastimar. No ves que no veo veo?
- Qué ves?
Corte y toma que abarca la parcela Apleno en el country. El jardín familiar, vergel como pocos, florido y sin par, contiene a las nenas que gatean y tratan de tocarlo todo. Ella no puede con ellas. La azul, cada día más hermosa hace garabatos en la tierra (para vos), Margot hace ruido con dos palitos contra todo lo que cree sólido (atrevida), y la roja arranca y mordisquea plantas venenosas (qué peligro). Un peligro el jardín. Nadie las mira. Suena Michelle (felizcumpleMichii…) en la radio portátil, pero no la Michelle de los Beatles, sino la Michelle instrumental de All that Jazz, en un enganchado para nada bailable con Vivaldi y su Concert in G, del mismo colegio. Seis minutos exactos de domingo con sol (sostenido).
La cámara gira hacia Marquitos que juega, desde una palangana, a romper con la pelota las flores del jardín. Primero, un pelotazo a cada Margarita, luego a la alegría del hogar y por último, a los pensamientos, que crecen como enredaderas y suben por la medianera, como queriendo escapar de tanto encierro inútil.
- Papá, cuándo me vas a traer la témpera? – pregunta Marquitos. Margot levanta la mirada.
- Cuando me saque la venda de los ojos, querido. No ves que no veo, veo?
- Qué ves?
Ella le acerca un mate con hojitas de verdeo (para darle sabor). La yerba es insípida y abundante. Nada calma la ausencia, todos con su histeria a cuestas, a matelisto y baybiscuits. Él sonríe. La quiere tanto. Quiere tanto amarla y hacerla feliz.
- Cuando sea grande quiero enamorarte.
- Está caliente?
- Si yo pudiera, te haría tan feliz…
- Mirá esas nubes. Mejor destiendo la ropa y la entro antes de que se venga la lluvia y me moje todo de nuevo otra vez.
- …como un día de domingo.
Ella corre a buscar la palangana de Marquitos, que sale disparado de la misma.
- Enjuagala mami, mirá que se me cayó algo del blanco adentro.
- Vos y tus blancos, hacemelfavor y entrá a las nenas que se me van a deteñir cuando llegue la tormenta.
Marquitos obedece con una ternura inmensa y las lleva de a una hacia el interior de la casa. Ella vacía la soga justo a tiempo para evitar las primeras gotas de lo que ya comienza a parecer la tormenta de Santa Rosa, con su eterno delay hacia septiembre, que este año parece durar mucho más demasiado que en años anteriores.
Toma 38. Desde el interior de la cocina hacia el jardín. La lluvia ya es torrencial.
- Y papá? – pregunta Marquitos. Margot levanta la mirada.
- Y papá? – pregunta Ella.
Y papá afuera. Toma desde la grúa, en picada a primer plano de él Apleno bajo el agua, con la venda empapada y el alma que retoza en el recuerdo del recuerdo del recuerdo del milagro de las pieles bajo el agua de hace tanto.
Cierra el capítulo a blanco. La producción comienza a guardar todo en el camión antes de que el barro no les permita salir del country.
- Oiga… no prefiere entrar? Adentro está más calientito, Don Apleno. Lo ayudo? Quiere que lo lleve?
- Deje señor director, yo me arreglo solo. Vayan nomás.
- Como quiera. Nos vemos mañana.
- No creo. No ve que no veo veo?
- Qué ve?
- Muy gracioso…
MAXIMAS Y SERVICIOS A LA COMUNIDAD:
(su aviso “Aquí”)
Pague sus expensas.
No es lo mismo alegría sin diques, que alergia sin diques.
Leer mal y rápido aumenta el riesgo de morir horriblemente.
No todo lo que no brilla no es oro.
Alegrías y tristezas, tedio y diversión son sucesos cíclicos.
Hoy estamos, mañana no… qué más da.
Lo que sangra – Parte 6 – (Perdón si me ves lagrimear, es el parche)
Agosto 27, 2006 por LavigaViernes 3 PM. Toma aérea de la Planta Empacadora, humo gris, sirenas, tambores. La sentada india continúa, todos esperan el humo blanco del “habemus pax” pero ninguna de las partes cede terreno. Sin embargo, es hora de volver a casa, y él ficha la salida.
- Pero qué de pocas son las ganas de volver… todo sangrando, todo chorreando, todo mojado siempre y pegajoso.- murmura él mientras camina hacia la parada de la Nordelteña (Cartel Blanco). No se detiene en la primera. No se detiene en la segunda, ni en la tercera y sigue caminando. Pasa la cuarta parada y sigue. Sigue. Pensando, caminando, queriendo estornudar, toser, sacar afuera las pasiones que le inflaman inquebrantables el pulmón derecho.
Toma múltiple del hombre caminando vencido por el destino, harto, cansado, va vagando, angustiado, silencioso, va del brazo de su amiga, de su amiga la ilusión. Pateando veredas y extrañando las baldosas mixtas de su infancia en Villa Balducho.
(Nda: el actor que lo interprete deberá usar una camisa y deberá: llevar muchos papeles abajo el brazo y un bolso colgado al hombre, saber que no se oculta lo perdonable, ser adorable, y una hipoteca de cienmil dolores como para, medianamente, intentar dar con el physique du rol, la psique du behaviorisme y la pisque de la más tré yolà personalité del sujet)
La Cámara 1 gira alrededor de él, que camina y camina (la Cámara 2 toma a la producción que corre sosteniendo cañas de micrófonos, cables, trÃpodes, carros, dollys, cargadores, audio y baterias, y archiva los rollos de súper 8 para el making off oficial de la peli)
Y de repente, súbitly, él se queda inmóvil al borde del camino, (y congela el júbilo, se llena de calma, se piensa sin sangre) se congela el aire, (como todo en julio) se congelan su espÃritu y su alma. Y la cámara también. Congela la imagen en su brusca y enajenada mirada.
Una señal, una aparición, una pintura esplendorosa. La más epicúrea epifanÃa ante sus ojos purpúreos de repentina emoción. Un Ãcono magnÃfico de belleza imperturbable se presenta ante a él.
Cámaras 1 y 2 giran y toman planos urgentes, el foco no se demora en registrar a La Marmita más bellamente construida por manos humanas jamás de los nunca jamases: La Basilisca de La NuestrÃsma Señora de los Sostenes de Fierro.
Toma general del templo, zoom y tilt up hacia La Cúpula, dónde revientan las estrellas en cámara y hacen las delicias de grandes y chicos (y de la producción también).
- Yo conozco este lugar… Yo conozco la escalera en espiral hacia allÃ…
Él no se amilana ni un poco y se deja llevar por el impulso frenético que le pide entrar, que lo obliga a meterse instintiva y salvajemente en la Marmita.
Toma desde el atrio, él se acerca deapoco al altar. Una luz fuerte y titilante no le permite mirar el rostro de La Diosa y lo obliga a restregarse furibundo los ojos una y otra vez, razón por la cual se le produce un desgarro de córnea de Dios y SeñorÃsima nuestros y la escena debe cortarse para trasladarlo de emergencia al Santa LuzmÃa, donde lo operan exitosamente y lo mandan de nuevo a su casa hasta el lunes, que tiene que volver para un control de rutina y otro de retina.
La producción putea por lo bajo. No puede haber más contratiempos, se dicen los unos y los otros, pero levantan todo y se van lo más campantes a ver a Paloma Guerrera al Luna Park, después a comer chino porái y listo el pollo saltado con almendra y pescado rabioso.
“La vida es difÃcil y da tanto trabajo, que si nos pagaran por ella, serÃamos todos millonarios” (palabras del director, durante la última curda, donde el barro se subleva, llorando su sermón de vino a la tropilla de la zurda o algo asÃ, estabamos todos muy borrachos…)
Lo que sangra – Parte 6 – (Perdón si me ves lagrimear, es el parche)
Agosto 27, 2006 por LavigaViernes 3 PM. Toma aérea de la Planta Empacadora, humo gris, sirenas, tambores. La sentada india continúa, todos esperan el humo blanco del “habemus pax” pero ninguna de las partes cede terreno. Sin embargo, es hora de volver a casa, y él ficha la salida.
- Pero qué de pocas son las ganas de volver… todo sangrando, todo chorreando, todo mojado siempre y pegajoso.- murmura él mientras camina hacia la parada de la Nordelteña (Cartel Blanco). No se detiene en la primera. No se detiene en la segunda, ni en la tercera y sigue caminando. Pasa la cuarta parada y sigue. Sigue. Pensando, caminando, queriendo estornudar, toser, sacar afuera las pasiones que le inflaman inquebrantables el pulmón derecho.
Toma múltiple del hombre caminando vencido por el destino, harto, cansado, va vagando, angustiado, silencioso, va del brazo de su amiga, de su amiga la ilusión. Pateando veredas y extrañando las baldosas mixtas de su infancia en Villa Balducho.
(Nda: el actor que lo interprete deberá usar una camisa y deberá: llevar muchos papeles abajo el brazo y un bolso colgado al hombre, saber que no se oculta lo perdonable, ser adorable, y una hipoteca de cienmil dolores como para, medianamente, intentar dar con el physique du rol, la psique du behaviorisme y la pisque de la más tré yolí personalité del sujet)
La Cámara 1 gira alrededor de él, que camina y camina (la Cámara 2 toma a la producción que corre sosteniendo cañas de micrófonos, cables, trípodes, carros, dollys, cargadores, audio y baterias, y archiva los rollos de súper 8 para el making off oficial de la peli)
Y de repente, súbitly, él se queda inmóvil al borde del camino, (y congela el júbilo, se llena de calma, se piensa sin sangre) se congela el aire, (como todo en julio) se congelan su espíritu y su alma. Y la cámara también. Congela la imagen en su brusca y enajenada mirada.
Una señal, una aparición, una pintura esplendorosa. La más epicúrea epifanía ante sus ojos purpúreos de repentina emoción. Un ícono magnífico de belleza imperturbable se presenta ante a él.
Cámaras 1 y 2 giran y toman planos urgentes, el foco no se demora en registrar a La Marmita más bellamente construida por manos humanas jamás de los nunca jamases: La Basilisca de La Nuestrísma Señora de los Sostenes de Fierro.
Toma general del templo, zoom y tilt up hacia La Cúpula, dónde revientan las estrellas en cámara y hacen las delicias de grandes y chicos (y de la producción también).
- Yo conozco este lugar… Yo conozco la escalera en espiral hacia allí…
Él no se amilana ni un poco y se deja llevar por el impulso frenético que le pide entrar, que lo obliga a meterse instintiva y salvajemente en la Marmita.
Toma desde el atrio, él se acerca deapoco al altar. Una luz fuerte y titilante no le permite mirar el rostro de La Diosa y lo obliga a restregarse furibundo los ojos una y otra vez, razón por la cual se le produce un desgarro de córnea de Dios y Señorísima nuestros y la escena debe cortarse para trasladarlo de emergencia al Santa Luzmía, donde lo operan exitosamente y lo mandan de nuevo a su casa hasta el lunes, que tiene que volver para un control de rutina y otro de retina.
La producción putea por lo bajo. No puede haber más contratiempos, se dicen los unos y los otros, pero levantan todo y se van lo más campantes a ver a Paloma Guerrera al Luna Park, después a comer chino porái y listo el pollo saltado con almendra y pescado rabioso.
“La vida es difícil y da tanto trabajo, que si nos pagaran por ella, seríamos todos millonarios” (palabras del director, durante la última curda, donde el barro se subleva, llorando su sermón de vino a la tropilla de la zurda o algo así, estabamos todos muy borrachos…)
Lo que sangra – Parte 5 – (El poder de la empatÃa)
Agosto 22, 2006 por LavigaToma 24. Horas. Como las de Él, pobresanto, como las 24 de Bauer que nunca duerme nunca. Ni come, ni come, ni deja dormir.
24 horas las que se toma el agua para bajar lenta hacia el canal.
24 horas para llegar al hogar a disimular los destrozos.
Un travelling lo sigue por la casa con foco sobre su hombro derecho. Silencio. Sólo se escuchan las pisadas de él sobre la alfombra mojada. Llega al dormitorio de las nenas y saca los colchones. Hace lo mismo con el de Marquitos, que chorrea un poco demasiado más. El conyugal va a tener que esperar, tanta lágrima lo ha hecho tan pesado. Se queda parado y quieto mirando su cama. Gira sobre sà mismo. Medium Shot a Ella que aparece por la puerta y un Zoom in hasta el Extreme Close Up de sus ojos que comienzan a llenarse nuevamente de lágrimas.
Segunda cámara toma la escena desde el pasillo. Él la abraza como sólo él sabe hacerlo. Ella se afloja y sonrÃe.
- Yo te abrazo, pero no lluevas más mi vida, seamos razonables, ya no lluevas más (mira el colchón).
A blanco desde el abrazo prometido.
De lento blanco a un sutil temblequeo de la cámara con foco en la cara de él, sentado y mirando un punto muerto por la ventanilla del colectivo que lo lleva a la empaquetadora. Un travelling lo sigue, baja con él, atraviesan juntos una manifestación de protesta lunfarda contra los mandatarios de Nordelta por la recuperación de sus tierras.
Él cierra fuertemente el puño y sigue caminando. Ficha. Allà lo esperan Brisa de Pluma Fuerte, una india Taichà que se desempeña con él en el mostrador de empaque y su jefe de planta, Pacha, cacique también de los indios lunfardos, tribu que otrora ocupara las tierras donde hoy crece y se desarrolla Nordelta.
- Supimos lo de tu coqueto chalecito. Cómo están tus hijos?
- Y… lo tengo a Marquitos que sigue destiñendo y a Margot insatisfecha con su color. Parece que le vamos a dar una manito de violeta, o algún lavanda, no sé.. lo que consiga. A mà me sigue gustando el rojo sangre, que combina con todo. Te conté que a Ella le regalamos el lavarropas?
- Pero Ella no querÃa una camperita blanca?
- No. Ella siempre quiso un lavarropas.
Corte a blanco.
Toma del lavarropas (de carga horizontal) frenando el último centrifugado y un zoom out que incluye lentamente los dedos de Ella tamborillenado en el vidrio durante el minuto entero que demora el sistema de seguridad en dejar abrir la puerta. Tararea “Strangers in the Night” y comienza a poner la ropa y los trapitos limpios en la palangana verde verde. Como la aceituna. Como el mate. Como la esperan.
Corte.
Toma fija de varias sogas cargadas de ropa blanca, toallas, manteles, sábanas, todo prolijamente abrochado y puesto a secar al sol y al viento. Suave.
- No voy a llorar más.
Marquitos aparece en escena corriendo y agitado. Su cuerpo chorrea tinta, pero se lo ve radiante.
- Hoy trae papá mi tinta, hoy papá trae mi tinta, hoy mi papá trae tinta, hoy mi tinta trae papá!
Desaparece como vino. Blanco. Torrontés.
La producción ayuda a Ella a doblar la ropa y a armar nuevamente la casa. Gracias a Shinefully solo se arruinó la mesita de la compu y la conexión a internet. La producción le ofrece una cpu nueva que sacó por canje en Garbazores pero Ella lo medita dos segundos y rechaza la oferta.
- Mejor asÃ…
(La producción de esta magnÃfica superproducción usa Fibertel
a sabiendas de que no existen conexiones seguras ni confiables).
Lo que sangra – Parte 5 – (El poder de la empatía)
Agosto 22, 2006 por LavigaToma 24. Horas. Como las de Él, pobresanto, como las 24 de Bauer que nunca duerme nunca. Ni come, ni come, ni deja dormir.
24 horas las que se toma el agua para bajar lenta hacia el canal.
24 horas para llegar al hogar a disimular los destrozos.
Un travelling lo sigue por la casa con foco sobre su hombro derecho. Silencio. Sólo se escuchan las pisadas de él sobre la alfombra mojada. Llega al dormitorio de las nenas y saca los colchones. Hace lo mismo con el de Marquitos, que chorrea un poco demasiado más. El conyugal va a tener que esperar, tanta lágrima lo ha hecho tan pesado. Se queda parado y quieto mirando su cama. Gira sobre sí mismo. Medium Shot a Ella que aparece por la puerta y un Zoom in hasta el Extreme Close Up de sus ojos que comienzan a llenarse nuevamente de lágrimas.
Segunda cámara toma la escena desde el pasillo. Él la abraza como sólo él sabe hacerlo. Ella se afloja y sonríe.
- Yo te abrazo, pero no lluevas más mi vida, seamos razonables, ya no lluevas más (mira el colchón).
A blanco desde el abrazo prometido.
De lento blanco a un sutil temblequeo de la cámara con foco en la cara de él, sentado y mirando un punto muerto por la ventanilla del colectivo que lo lleva a la empaquetadora. Un travelling lo sigue, baja con él, atraviesan juntos una manifestación de protesta lunfarda contra los mandatarios de Nordelta por la recuperación de sus tierras.
Él cierra fuertemente el puño y sigue caminando. Ficha. Allí lo esperan Brisa de Pluma Fuerte, una india Taichí que se desempeña con él en el mostrador de empaque y su jefe de planta, Pacha, cacique también de los indios lunfardos, tribu que otrora ocupara las tierras donde hoy crece y se desarrolla Nordelta.
- Supimos lo de tu coqueto chalecito. Cómo están tus hijos?
- Y… lo tengo a Marquitos que sigue destiñendo y a Margot insatisfecha con su color. Parece que le vamos a dar una manito de violeta, o algún lavanda, no sé.. lo que consiga. A mí me sigue gustando el rojo sangre, que combina con todo. Te conté que a Ella le regalamos el lavarropas?
- Pero Ella no quería una camperita blanca?
- No. Ella siempre quiso un lavarropas.
Corte a blanco.
Toma del lavarropas (de carga horizontal) frenando el último centrifugado y un zoom out que incluye lentamente los dedos de Ella tamborillenado en el vidrio durante el minuto entero que demora el sistema de seguridad en dejar abrir la puerta. Tararea “Strangers in the Night” y comienza a poner la ropa y los trapitos limpios en la palangana verde verde. Como la aceituna. Como el mate. Como la esperan.
Corte.
Toma fija de varias sogas cargadas de ropa blanca, toallas, manteles, sábanas, todo prolijamente abrochado y puesto a secar al sol y al viento. Suave.
- No voy a llorar más.
Marquitos aparece en escena corriendo y agitado. Su cuerpo chorrea tinta, pero se lo ve radiante.
- Hoy trae papá mi tinta, hoy papá trae mi tinta, hoy mi papá trae tinta, hoy mi tinta trae papá!
Desaparece como vino. Blanco. Torrontés.
La producción ayuda a Ella a doblar la ropa y a armar nuevamente la casa. Gracias a Shinefully solo se arruinó la mesita de la compu y la conexión a internet. La producción le ofrece una cpu nueva que sacó por canje en Garbazores pero Ella lo medita dos segundos y rechaza la oferta.
- Mejor así…
(La producción de esta magnífica superproducción usa Fibertel
a sabiendas de que no existen conexiones seguras ni confiables).
Lo que sangra – Parte 4 – (“24 Bugs Got a Devilish Grin Conga”)
Agosto 15, 2006 por LavigaToma veinte. Toma veinte y los anuda. Toma otros veinte y otro nudo. Veinte más y sigue. Hace mechoncitos de a veinte pelos, casi todos canitas, casi todos al aire viciado de la jungla de cemento y diurna polución. Los guarda en el cofre diario que ella le regala con cada amanecer.
- Es como adjuntar archivos en falta, querido. Vos los ponés ahí, en draft, y listo.
- No entiendo.
- Mirá. Si guardás tus canitas en tu cofre, si de veras las guardás con amor, a lo mejor prosperan y crecen ilimitadamente como en ese libro de García Márquez, ese que a la chica le crecían los pelos después de muerta, te acordás mi vida? (…te acordás de mi vida? Te acordás de cómo éramos antes de los detalles de pintura de marcos? Ay, mi vida, cómo te extraño… Ay! cuánto dolor es más no verte! Me duele tanto que) …me bañaría en xilocaína si tuviéramos bañera.
- Eh? No tenemos bañera?
(a ella se le escapa una lagrimilla que se desparrama por el pasto del diminutísimo jardín familiar y produce una inundación de considerables dimensiones, razón por la cual deben abandonar la isla en una canoa que él siempre tiene a mano por si acaso llueve demasiado en Nordelta).
Toma aérea larga y lenta de la canoa a la deriva por los canales del Tigre. La familia Apleno, con Marquitos de grumete, él como capitán de la nada y ella tejiendo felicidades en RGB para calmar a las nenas que chillan como nenas, que lloran como nenas, que reclaman como nenas. Las tres en una. Las tres en ella. Las tres, débiles mujercitas desmembradas, despersonalizadas, llenas de miedo al agua (la tierra engorda y el fuego me envenena la salsa, dame aire, oropeles y valores. Dame luces patinadas que envuelvan el viciorama de tanto color inalcanzable).
Se acerca toma steadycamerada y deja foco en la cara de él, en sus ojos desorbitados de alma en remojo. Se pregunta si para abajo hay dos metros de agua o si es como el Nahuel Huapí el lago que se lloró su mujer.
- Al próximo, si es varón, le vamos a poner Nahuelito…
Corte.
Toma fija del atrio de la Parroquia de Nordelta. Aparece (por la derecha) el Sumo Sacerdote acompañado por el Chamán de turno y una intérprete bilingüe que habla español y Taichí.
- Lo sentimos mucho, querida familia.
- …
- …
- Les podemos ofrecer techo, unas mantas y un plato de frijoles. De seguro mañana todo volverá a ser como antes del diluvio.
- Gracias… (la perplejidad no la deja pedir mayonesa para aderezar los porotos) padre.
Marquitos nota la desesperanza en los ojos de su madre y se come el llanto. Nace una neurosis en escena, esto es casi como The Truman Show! (la producción está tan feliz, que larga todo sin cortes, sin foco, y se va a festejar el golazo a Las Cañitas, razón por la cual la familia Apleno pasa la noche bajo el cobijo del techo de la Iglesia de la Virgen de la Divinísima Soledad de la Hostia de Nuestro Señor Shinefully, se come los frijoles y de postre, la misa vespertina)
El capítulo cierra cuando la cámara se queda sin batería, foco en el atrio, sonido ambient, Café del Mar.
AVISO: La producción no se hace responsable de los ataques de pánico o vicios mentales que pudieran aparecer con la lectura de “Lo que sangra”. A lo sumo pide disculpas e invita a leer Orsai o a Bucai o similares. Si sufre de trastornos estomacales, vértigo inmemorial y calores premenstruales, aléjese de la pantalla. Si no sufre, pase la receta. Esta producción se comunica con Personal y lee “Las viudas de los jueves” para achicar el espacio temporal con la muerte. Elija usted “cuál de estas habitaciones se ajusta mejor a su encierro”. (gracias dibujitos)
Lo que sangra (siempre que llovió, paró)
Agosto 9, 2006 por LavigaToma quince. Quince minutos nada más darse cuenta, pero nadie lo hace y los chicos crecen, la vida sigue, los pajaritos cantan, la vieja se levanta.
Mesa familiar. Cada uno en su Sitio, él con una inflamación elegante de canas, ella que sirve, Marquitos mirando el charco blanco debajo de su lugar, las nenas en sus sillitas, cada una en la suya.
Margarita (la roja) es la más feliz, siempre se notó. Es que tener al papi embobado es grandioso, ya lo decÃa Freud. La azul, zafa (Marquitos la entretiene y está hÃper estimulada). La amarilla, en cambio, sufre como perro (salió al padre), la tienen bajo tubos de luz dÃa todo el idem porque nadie entiende que el amarillo es su color y no los anticuerpos oxidados de la madre (Freud también decÃa que las madres tienen todas las culpas, pero esta vez, no es el caso).
- Con tanto foco puesto en ella, se la va a creer.
- Mientras no se haga modelo. O puta… Hay más alcauciles querida?
- Si, pero son para mañana. Están carÃsimos… casi dos pesos cada uno… Te imaginás? “Ya no sos mi Margarita…” qué gracioso… Pasame la mayonesa.
- Por qué tengo que esperar hasta mañana si ya los pagué? (le alcanza la sal)
- Para que duren. La mayonesa te dije…
Corte.
Toma general del palier del edificio.
- Venimos por el aviso de ClarÃn.
- Si si, adelante. Es un caos, disculpe. No sabe lo difÃcil que es criar trillizas…
- Las expensas son caras?
- … nos comen vivos.
(la producción nota el chiste bobo, pero no le dice nada al director, porque sabe que está sensible por el DÃa del Niño, tantas ventas, tantas compras, tantas entregas de amor en blistercitos brillantes y cajas de cartón). (salió verso sin esfuerzo, je je… la producción a veces se divierte con tan poco…).
Corte
Publicidad de Nordelta (la larga, esa que te explica las bondades de vivir cerca de la naturaleza y esas cosas bellas que tiene la vida lejos de la Gran Ciudad y que te muestra niños felicÃsismos andando en bicicletas brillantes con cataforesis y dos ringtones a elección, mientras las Madres Hacendosas cocinan pasteles y toman clases de Paddlington y los papás empaquetan y venden por ahà “paÂ’ poder parar la olla con pobreza franciscana en el triste conventillo alumbrado a querosén” y disfrutar de los pasteles recién horneados… En definitiva, la larga, digamos… (semejante superproducción necesitaba de un buen sponsor))
Toma general del coqueto chalecito que acaban de comprar con la venta del departamento y una hipoteca de u$s 100.000 (Nda: Nordelta es caro, pero lo mássss…). Tiene techo a dos agujas, cocina amplia y espaciosa, piscina cubierta y radial y un jardÃn al fondo, diminutÃsimo, pero suficiente para un rico asadito al voleo. La familia Apleno parece inmensamente feliz y sonrÃe para la foto. Flash y a blanco. Pantalla muerta en blanco. Marquitos se acuerda de su drama y recomienza el llanto. Dice sollozando que su color no seca. Nadie lo calma. Fade out al silencio.
Prolongado silencio. Molesto silencio. Casi eterno. Tanto, que se podrÃan inventar nuevos ruidos con tal de apagarlo.
Fade in al llanto de un bebé. De blanco a amarillo, en un primerÃsimo plano de Margot berreando.
- No sé lo que le pasa, querido… la nena no para de llorar, seguro que a ella tampoco le gusta su color… qué vamos a hacer??
- Calmate, mañana cuando vuelva de empaquetadora, saco los pinceles y le doy algún otro color. Andá viendo cuales le combinan, asà compro la témpera antes de tomarme el bondi.
- No sé qué harÃa sin vos…
- (Yo sà sé qué harÃa sin vos)
Corte.
PrimerÃsimo plano sobre la mano de él en el picaporte del baño. Abre, entra y cierra tras de sà (la eterna costumbre de cerrar todo). Echa llave. Prende la ducha y piensa mil letras mientras se arranca los pelos de a uno frente al espejo que se va empañando de a poco.
- Qué pena no tener baterÃa…
A gris desde el espejo (la polución, por más que huyamos del humo y de la City, llega a todas partes. Hoy, lo que manda es la Globalización. Por amor, usá preservativo)
Lo que sangra (siempre que llovió, paró)
Agosto 9, 2006 por LavigaToma quince. Quince minutos nada más darse cuenta, pero nadie lo hace y los chicos crecen, la vida sigue, los pajaritos cantan, la vieja se levanta.
Mesa familiar. Cada uno en su Sitio, él con una inflamación elegante de canas, ella que sirve, Marquitos mirando el charco blanco debajo de su lugar, las nenas en sus sillitas, cada una en la suya.
Margarita (la roja) es la más feliz, siempre se notó. Es que tener al papi embobado es grandioso, ya lo decía Freud. La azul, zafa (Marquitos la entretiene y está híper estimulada). La amarilla, en cambio, sufre como perro (salió al padre), la tienen bajo tubos de luz día todo el idem porque nadie entiende que el amarillo es su color y no los anticuerpos oxidados de la madre (Freud también decía que las madres tienen todas las culpas, pero esta vez, no es el caso).
- Con tanto foco puesto en ella, se la va a creer.
- Mientras no se haga modelo. O puta… Hay más alcauciles querida?
- Si, pero son para mañana. Están carísimos… casi dos pesos cada uno… Te imaginás? “Ya no sos mi Margarita…” qué gracioso… Pasame la mayonesa.
- Por qué tengo que esperar hasta mañana si ya los pagué? (le alcanza la sal)
- Para que duren. La mayonesa te dije…
Corte.
Toma general del palier del edificio.
- Venimos por el aviso de Clarín.
- Si si, adelante. Es un caos, disculpe. No sabe lo difícil que es criar trillizas…
- Las expensas son caras?
- … nos comen vivos.
(la producción nota el chiste bobo, pero no le dice nada al director, porque sabe que está sensible por el Día del Niño, tantas ventas, tantas compras, tantas entregas de amor en blistercitos brillantes y cajas de cartón). (salió verso sin esfuerzo, je je… la producción a veces se divierte con tan poco…).
Corte
Publicidad de Nordelta (la larga, esa que te explica las bondades de vivir cerca de la naturaleza y esas cosas bellas que tiene la vida lejos de la Gran Ciudad y que te muestra niños felicísismos andando en bicicletas brillantes con cataforesis y dos ringtones a elección, mientras las Madres Hacendosas cocinan pasteles y toman clases de Paddlington y los papás empaquetan y venden por ahí “pa’ poder parar la olla con pobreza franciscana en el triste conventillo alumbrado a querosén” y disfrutar de los pasteles recién horneados… En definitiva, la larga, digamos… (semejante superproducción necesitaba de un buen sponsor))
Toma general del coqueto chalecito que acaban de comprar con la venta del departamento y una hipoteca de u$s 100.000 (Nda: Nordelta es caro, pero lo mássss…). Tiene techo a dos agujas, cocina amplia y espaciosa, piscina cubierta y radial y un jardín al fondo, diminutísimo, pero suficiente para un rico asadito al voleo. La familia Apleno parece inmensamente feliz y sonríe para la foto. Flash y a blanco. Pantalla muerta en blanco. Marquitos se acuerda de su drama y recomienza el llanto. Dice sollozando que su color no seca. Nadie lo calma. Fade out al silencio.
Prolongado silencio. Molesto silencio. Casi eterno. Tanto, que se podrían inventar nuevos ruidos con tal de apagarlo.
Fade in al llanto de un bebé. De blanco a amarillo, en un primerísimo plano de Margot berreando.
- No sé lo que le pasa, querido… la nena no para de llorar, seguro que a ella tampoco le gusta su color… qué vamos a hacer??
- Calmate, mañana cuando vuelva de empaquetadora, saco los pinceles y le doy algún otro color. Andá viendo cuales le combinan, así compro la témpera antes de tomarme el bondi.
- No sé qué haría sin vos…
- (Yo sí sé qué haría sin vos)
Corte.
Primerísimo plano sobre la mano de él en el picaporte del baño. Abre, entra y cierra tras de sí (la eterna costumbre de cerrar todo). Echa llave. Prende la ducha y piensa mil letras mientras se arranca los pelos de a uno frente al espejo que se va empañando de a poco.
- Qué pena no tener batería…
A gris desde el espejo (la polución, por más que huyamos del humo y de la City, llega a todas partes. Hoy, lo que manda es la Globalización. Por amor, usá preservativo)
Lo que sangra (una historia de amor, odio y sacrificio)
Agosto 8, 2006 por LavigaToma ocho. Ocho. Una sobre la otra ella se las toma (disueltas en el Chardonnay que él usó para limpiar los pinceles). Muy blanco todo. Sepulcral. Las únicas cosas con color son el mate, la uñas y la aceituna que ella se tragó (finalmente ella nunca escupió el carozo, pero él la perdona lo mismo). Él mira a la cámara, toma americana, y hace sonar el anillo contra todo lo hueco, para ver cómo suena de lindo percutiendo.
- Si tuviera una batería…
Ella grita fuerte. Cada cinco minutos (siguen los signos). Del estómago le salen tres margaritas y Marquitos las levanta y se las lleva a la ventana. La témpera blanca aún no seca y él se pega los pétalos de a uno.
- se quieren, no se quieren, se quieren, no se quieren.
Se quieren. Si no, no se explica el embarazo de las trillizas. Una para cada uno, bromean en la mesa de operaciones. Marquitos quiere la azul. Él, la roja. A ella le da igual.
- Mientras venga sanita…
Sala de espera. Marquitos llora. Él lo quiere tranquilizar y le ofrece un sanguchito pero Marquitos rechaza las dos cosas.
- Aprovechá mis brazos ahora, antes de que lleguen tus hermanitas.
Marquitos sigue llorando. Desesperado. Está todo pintado con témpera blanca (y a él le gustaba tanto la azul).
- Sin bichos, pero sin miga (el placer nunca es completo). Si no lo querés, no insisto. Yo sé lo que se siente al masticar esto.
Marquitos se ahoga en llanto, es insoportable. La enfermera les prende la tele. No los aguanta.
(Publicidad de lavarropas y cocinas. Se viene el Día de la Madre Hacendosa (y buena). Vamos con música enternecedora (pero convincente))
A blanco (a pesar de Marquitos).
Volvemos de blanco, toma panorámica de la Gran Ciudad (todos están en la Gran Ciudad, incluídos él (sugerente…) y ella).
- Se lo envuelvo para regalo?
- No no, me lo llevo puesto, gracias.
Toma de él alejándose, vestido de lavarropas. A blanco nuevamente. Blanco y suave algodón (venía con un Vívere y algunos enzolves verde aceituna, verde mate, verde esperan, de regalo)
Marquitos, amoratado de tanto llorar (nunca paró) esboza una sonrisita al verlo. Una mueca.
- Puedo yo? Puedo yo?
- Si. Vení. Metete adentro, así le damos la sorpresa a mami.
- Mamá me dijo quería una camperita blanca que vio en el centro.
- No. Mami siempre quiso un lavarropas. Vení. Metete.
(lloran los dos)
Cierra a negro.
Se escuchan los gritos de alegría de ella al ver los regalos y las carcajadas de los seis. La familia a pleno, la ropa limpia.
Baja la música. Bajan las risas. Baja la temperatura.
Baja la campera.
(queda el sonido del tránsito porteño, que no baja nunca. Nacer en Buenos Aires, definitivamente es insalubre).
Lo que sangra (última canción animal)
Agosto 8, 2006 por LavigaSiete menos diez. El llega. Ella lo espera con el pincel en la mano derecha, un mate en la izquierda y una aceituna en la boca. Él hace un ademán de beso, para comerse la aceituna, pero ella se la traga y la apura con el mate. Perplejo se queda con el pincel y busca la tempera roja para empezar con los deberes. Hoy, marcos.
- Marquitos está tan lindo… se está poniendo hermoso, no mi vida, mirá, si hasta tiene tu puta atracción por las mujeres. Ay, Marquitos… no le hagas esto vos también a mami (signos).
(solo queda témpera blanca y eso lo exaspera más que saber que ella no escupió el carozo).
Venimos de blanco, como en sueños.
- Vamos de paseo querido, vamos. Nada personal. Just checking tu amor, mi amor. Yo te manejo, asà no te cansás, no te aburrÃs, no te odiás de tanto simular, quedate tranquilo mi vida, yo manejo.
Toma aérea del sueño del hombre y un zoom anatómico a las partes.
- La polución me está matando, nena. No sabés cómo te extraño cada vez que me toco, no sabés. Toso y toso como nunca. Es que tanto humo en la cabeza, vos sabés y las aceitunas. Esto no me hace nada bien.
La ruta se aleja hacia algún satélite y vuelve haciendo otro zoom al sanguchito de salame que traÃan por las dudas, por si el tedio irritaba más que el ácido.
(se ven claramente los dedos de ella sacando los gusanitos para dárselo limpio a la luz de sus ojos. VacÃos. Porque. No. Lo. Ama. Más. Y eso la aburre y se entretiene con lo que puede y puede poco)
- Que se lo coma entero, putamadre, asà se duerme y puedo extrañar tranquilo por la ventana la vez anterior sin tus sanguches horribles, si yo querÃa de miga, por qué no me hiciste de miga si yo (se duerme)
Bolsos, enseres, monederos y papeles. Lagañas. Humo, bancos y todo el mundo en pantalones (para que él no sufra, porque hasta ese nivel llega el detalle de todo). Seguramente ella se está enterando de que él no se lo dijo y seguramente comienza a sembrar la ilusión, aun sabiendo que es difÃcil de creer, casi a punto de caer, no siente miedo, sigue sonriendo (sé que te excita saber hasta dónde llegaré). Pero sigue. IncreÃblemente.
Taxi. Porque sÃ. Es lógico. Por qué no? Ahora nada nos libra. Nada más queda.
- Cuanto es, viejo?
- Nada, invita la casa (guarda la billetera).
Chin chines festivos. Guirnaldas alusivas. Foto de perros muertos en patio viejo.
- Y vos que me decÃas que nadie te quiere, mi amor… mirá querido!
- Me dejarás dormir al amanecer entre tus piernas? (para ocultarme bien y desaparecer entre la niebla, piensa)
Pero no. Ella solo está probando. Sus piezas tiernas y solidarias quedaron atorando alguna máquina infernal.
Taza, taza y esta vez ya no todos usan pantalones. Ella ya no quiere aliviarle la pena. Ni la culpa, y manda a sus ángeles recién muertos a que le recuerden a él lo puta que es la vida mala cuando no se la rocÃa con antiácidos de adentro hacia fuera. Tanta aceituna contrariada, tanto carozo taponando el sentimiento.
Toma… como siete, creo. Si. La obvia. De nuevo un zoom violento (hay abuso de recursos, lo sé) al sanguche. Ella tiene las uñas pintadÃsimas.
- Viste? Tu mamá los hizo sin gusanitos. No quiere que nos enfermemos. Qué divina es tu mamá, y vos que nunca te acordás de ella. También vos… cómo te va a querer si nunca la llamás ni le mandás encomiendas. No querés uno? Dale… asà dormimos un rato.
Lo que sangra (última canción animal)
Agosto 8, 2006 por LavigaSiete menos diez. El llega. Ella lo espera con el pincel en la mano derecha, un mate en la izquierda y una aceituna en la boca. Él hace un ademán de beso, para comerse la aceituna, pero ella se la traga y la apura con el mate. Perplejo se queda con el pincel y busca la tempera roja para empezar con los deberes. Hoy, marcos.
- Marquitos está tan lindo… se está poniendo hermoso, no mi vida, mirá, si hasta tiene tu puta atracción por las mujeres. Ay, Marquitos… no le hagas esto vos también a mami (signos).
(solo queda témpera blanca y eso lo exaspera más que saber que ella no escupió el carozo).
Venimos de blanco, como en sueños.
- Vamos de paseo querido, vamos. Nada personal. Just checking tu amor, mi amor. Yo te manejo, así no te cansás, no te aburrís, no te odiás de tanto simular, quedate tranquilo mi vida, yo manejo.
Toma aérea del sueño del hombre y un zoom anatómico a las partes.
- La polución me está matando, nena. No sabés cómo te extraño cada vez que me toco, no sabés. Toso y toso como nunca. Es que tanto humo en la cabeza, vos sabés y las aceitunas. Esto no me hace nada bien.
La ruta se aleja hacia algún satélite y vuelve haciendo otro zoom al sanguchito de salame que traían por las dudas, por si el tedio irritaba más que el ácido.
(se ven claramente los dedos de ella sacando los gusanitos para dárselo limpio a la luz de sus ojos. Vacíos. Porque. No. Lo. Ama. Más. Y eso la aburre y se entretiene con lo que puede y puede poco)
- Que se lo coma entero, putamadre, así se duerme y puedo extrañar tranquilo por la ventana la vez anterior sin tus sanguches horribles, si yo quería de miga, por qué no me hiciste de miga si yo (se duerme)
Bolsos, enseres, monederos y papeles. Lagañas. Humo, bancos y todo el mundo en pantalones (para que él no sufra, porque hasta ese nivel llega el detalle de todo). Seguramente ella se está enterando de que él no se lo dijo y seguramente comienza a sembrar la ilusión, aun sabiendo que es difícil de creer, casi a punto de caer, no siente miedo, sigue sonriendo (sé que te excita saber hasta dónde llegaré). Pero sigue. Increíblemente.
Taxi. Porque sí. Es lógico. Por qué no? Ahora nada nos libra. Nada más queda.
- Cuanto es, viejo?
- Nada, invita la casa (guarda la billetera).
Chin chines festivos. Guirnaldas alusivas. Foto de perros muertos en patio viejo.
- Y vos que me decías que nadie te quiere, mi amor… mirá querido!
- Me dejarás dormir al amanecer entre tus piernas? (para ocultarme bien y desaparecer entre la niebla, piensa)
Pero no. Ella solo está probando. Sus piezas tiernas y solidarias quedaron atorando alguna máquina infernal.
Taza, taza y esta vez ya no todos usan pantalones. Ella ya no quiere aliviarle la pena. Ni la culpa, y manda a sus ángeles recién muertos a que le recuerden a él lo puta que es la vida mala cuando no se la rocía con antiácidos de adentro hacia fuera. Tanta aceituna contrariada, tanto carozo taponando el sentimiento.
Toma… como siete, creo. Si. La obvia. De nuevo un zoom violento (hay abuso de recursos, lo sé) al sanguche. Ella tiene las uñas pintadísimas.
- Viste? Tu mamá los hizo sin gusanitos. No quiere que nos enfermemos. Qué divina es tu mamá, y vos que nunca te acordás de ella. También vos… cómo te va a querer si nunca la llamás ni le mandás encomiendas. No querés uno? Dale… así dormimos un rato.
Amapaule au Leite (Outlet)
Agosto 7, 2006 por LavigaMe convirtió al brillantísmo la maestra de mi hijo durante la última entrega de boletines de quinto grado. Al principio me desesperé, y amenacé con cancelar la reunión, pues el estatuto escolar deja bien claro que no pueden catequizarnos en clase, pero Ceci, la seño, me dijo que una reunión no era clase y siguió tan tranquila adoctrinando mi cabeza.
Cuando empecé a notar la transformación me fui calmando, y me di cuenta de las ventajas de la fe frente a mi desolada y desértica vida de antes, sin ilusiones ni esperanzas, ni expectativas de nada.
Ahora soy uno de ellos. El trato con el resto de los padres es bueno. Cuando nos cruzamos nos saludamos con sonrisas y bendiciones, y a los que no adhieren, los invitamos tranquilamente a la reunión siguiente.
El opio, tarde o temprano, los convence a todos.
Mármol
Agosto 4, 2006 por LavigaLa escultura de Botero se desparrama por el suelo con una flor cruzada en los labios y con nada en el ojal desnudo de su cuerpo.
Mira con chispazos de violencia. Te destrozarÃa asquerosamente si tan solo te acercaras.
Ella te mira mientras mastica su flor (y a quién le importa si ella la riega?)
Te fuma entero sin que vos puedas ni siquiera enterarte de que ya sos
humo en sus pulmones.
Ella te lame, te enciende, te recita tus miedos directamente en la oreja
y vos nada podés decirle, porque para qué, si ella nunca te oyó (y no va a empezar justo hoy) y te quedás. Mojada la oreja y seco tu destino de maestro mayor de obras. Cansado. Harto. De. Hacer. Siempre. Nada más
que dos plantas. Una. Y otra. Y otra vez.
Manteca al techo del primer piso. Para patinarte encima, y en la noche, a la sombra de tu sombra, con tu gorrito de lana y el termómetro en los dientes darte cuenta de que hiela. Hiela y tu boca. Hiela. Y tu boca. No puede disimularlo.
Mármol
Agosto 4, 2006 por LavigaLa escultura de Botero se desparrama por el suelo con una flor cruzada en los labios y con nada en el ojal desnudo de su cuerpo.
Mira con chispazos de violencia. Te destrozaría asquerosamente si tan solo te acercaras.
Ella te mira mientras mastica su flor (y a quién le importa si ella la riega?)
Te fuma entero sin que vos puedas ni siquiera enterarte de que ya sos
humo en sus pulmones.
Ella te lame, te enciende, te recita tus miedos directamente en la oreja
y vos nada podés decirle, porque para qué, si ella nunca te oyó (y no va a empezar justo hoy) y te quedás. Mojada la oreja y seco tu destino de maestro mayor de obras. Cansado. Harto. De. Hacer. Siempre. Nada más
que dos plantas. Una. Y otra. Y otra vez.
Manteca al techo del primer piso. Para patinarte encima, y en la noche, a la sombra de tu sombra, con tu gorrito de lana y el termómetro en los dientes darte cuenta de que hiela. Hiela y tu boca. Hiela. Y tu boca. No puede disimularlo.
Averno
Julio 29, 2006 por Laviga- Dame una pizca del goce de vivir.
- El camino es largo y la prisa indebida, mi querida.
- Es endiabladamente difícil no ansiar el fracaso.
- Vienen a nosotros, pero no se convierten en nosotros, ángel. El león no prueba el pasto cuando visita al ganado. Y el ganado no debería ver al león como un insecto fastidioso.
- Quizás una parte de mi ser anhele ser devorada por los leones.
- Deseás la sabiduría del infierno.
- Infierno o Paraíso me dan exactamente lo mismo. Yo no me disculpo por lo que soy.
- Te vas a quemar.
- Me vas a quemar.
Adolesce ahora
Julio 25, 2006 por LavigaYo lo miraba correr. Corría con las manos como alitas, para todos lados, casi sin mirar nada más que a mí. Quizás haya querido chequear en mis ojos una calificación, un elogio para su locura, para su libertad momentánea de parque eterno, correteable.
Cerca del mediodía, se sentaba en la fuente y se mojaba íntegro. Yo no sé cómo hacía, pero quedaba como nuevo en apenas dos minutos. Y enseguida me pedía algunos sanguches y se los devoraba como si hiciera siglos que no viera uno, aunque yo siempre llevaba varios para él.
Verlo comer era agradable, a pesar de su apuro. Comía con sonrisa. Al día de hoy, no puedo recordar su cara en otra circunstancia. Ni sin sonrisa, ni sin sanguche. Su cara era eso, una mezcla de sonrisa y migas de pan.
Después, sacaba un sachet de leche de la bolsa y le mordía la punta. Un agujero chiquito del que mamaba el litro entero. Solo algún chorrito le hilaba cada tanto el cuello, pero hasta ese acto salvaje quedaba elegante en su cuadro. Litros y litros debo haberlo mirado tomar por aquel entonces. Litros de leche buena, que se hicieron dientes hermosos, huesos fuertes.
Él decía que la leche se hacía dientes y que la cebolla se convertía en pelo, y que por eso él era rubio.
Yo nunca entendí lo de la cebolla, pero me reía cada vez que lo decía, porque todo lo que él decía, para mí sabía a mieles, a estufa con cáscaras de naranja, a paraísos en flor.
Y asÃ
Julio 21, 2006 por Lavigaalgo va arrancando de cuajo bastante de todo aquello que le da (…) a esto que llamamos vida.
Y así
Julio 21, 2006 por Lavigaalgo va arrancando de cuajo bastante de todo aquello que le da (…) a esto que llamamos vida.
Último manifiesto surrealista
Julio 18, 2006 por LavigaTodo transcurre alrededando mis hilos
Yo no hago nada, todo se hace y yo
Sostengo el abismo
Cuelga de mis manos
Juntas. Pronas. Heladas.
Un perro me mira y envejece fulminante
Brotan golondrinas de su cuerpo
Levantan viento y huracanan el polvo
Sobre mis dedos
Lacios.
Y ellas también caen
Pero algunas quedan flotando el aire
Como nubes de pluma gris
De dÃa gris, de vida gris
Recordando que recordar es de ese color exacto
Un tango me aceita los nudillos
Llueven letras de nuevo al precipicio
esto tampoco alcanza
Último manifiesto surrealista
Julio 18, 2006 por LavigaTodo transcurre alrededando mis hilos
Yo no hago nada, todo se hace y yo
Sostengo el abismo
Cuelga de mis manos
Juntas. Pronas. Heladas.
Un perro me mira y envejece fulminante
Brotan golondrinas de su cuerpo
Levantan viento y huracanan el polvo
Sobre mis dedos
Lacios.
Y ellas también caen
Pero algunas quedan flotando el aire
Como nubes de pluma gris
De día gris, de vida gris
Recordando que recordar es de ese color exacto
Un tango me aceita los nudillos
Llueven letras de nuevo al precipicio
esto tampoco alcanza
Six Feet Under
Julio 16, 2006 por Laviga(“El barco está volviendo a casa ahora”)
Y el faro
También borracho y mareado entre los cactus
Que imprime tu selva para hacerla más altiva
Con el alma abierta y el viento soplando de tu mano
Y tus (“plumas camino del nido tiemblan como seda”)
Y mi amor que vuelve de otro domingo más muerto
En balsa mares cáscaras de llagas novedosas
Haber amado por momentos me hace grande
Todo es sinsentido
Y las vigas caen
No ves?
Cada segundo
Sin más que prisas.
Comprimidas
Julio 10, 2006 por LavigaAtravesás el aire que te separa sin esfuerzo
Y te dejás ver más allá de vos
Y sos botella con mares llenos de botellas
y de mares
De socorro, de auxilio, de alegría intensa
De sabiduría mujer
De encanto dormida
Majestuosa en el alma que te riega
catarata
por tu ropa humanidad.
Quieras no opacar con tu piel tu llena de talentos
te cela tu piel
tu piel que no alcanza y se exaspera.
Pica tu alma? Pica mentir necesidad?
Pica sentir tu amor enorme?
Rascasol. Rascaedades.
Entre tus dientes, caracoles y arena, algas y sal
Me avisan tu naufragio es dominó de tu talento
Voy a gritarte por tu ojo mucho verde
Hasta que diluyas el vidrio
Hasta que notes tu presencia en tu presencia
Me arden los puños de saberte maravilla.
Divino
Julio 4, 2006 por LavigaTodos nos resistimos al goce
De la humillación de yacer derramados
Damos nuestras aguas, la risa
A ojos abiertos. Miramos
No, nunca. Nadie sabe y entonces
La negra entrega es negra
Y la blanca belleza, un disparo
Sábanas que abiertas cubren
Ciegan amantes, secan aguas
Parte a futuro lo que une grácil
Bellamente
Sabio vive lo que va a morir
Que sin muerte no hay retorno
Y sin retorno, el amor
Suicida. El amor suicida
Mar alma sangre soles
Vasijas barro humo motor
Que no viene
Granada, brillo general compasivo
A tu ritmo. Sabio en vos
En mi duda
Dudamente sueña el deseo
Habrá sido? Será que habrá sido?
Si en cada cuerpo de dos
Hay la gracia de un alma
Quebrada al inicio del inicio
Lunes de la creación, alma rota
Primer ensayo
De munditos, fuegointensos
Graves en su medio
Cómo en infinito hoy se encuentran?
No estaba en los planes
Reparar el daño
Hordas de ángeles atacan
Las mitades
Vallan caminos
Piedras, palabras
Silencios, errores
Siembran en el paso
Obsecuentes militares
El error será cubierto, Majestad
Nadie sabrá de su desliz
Desfocada
Julio 2, 2006 por LavigaAguatumba de amores
Indecibles, secundarios
Maralientos inmorales
De acre y pulcro absolutismo
Sacramentos del capricho
Oscuran y amurcielan
Trasvasando los empeños
Que derraman delirantes
Tierra firme en lo bebible
Las versiones poliocéanicas
Del sepulcro de las alas
Soy cómplice del mundo en el saber de su risa
Y culpable de la gota
Que derrames a mi orilla
Miedo, falta, muerte mansa
Simpatía de verano en tus rebordes
Manejan la noche tus migajas
Dominando al equilibrio, hacen cumbre subterránea
En las voces infantiles que mascullan universos
Perdidas en la sombra de los soles sin descanso
Aguamar. Janaína. Vehículo de amantes inasibles
Tumbaliento feroz del amor encarcelado
Contemplo tu carácter
Ladrón de consuelos
Captor de humedades
Pero. Aun lo recuerdo
Hubo una vez
Su cabeza en mi hombro
La beau rôle
Junio 28, 2006 por LavigaGeneroso saber el del agua
Que toca a la semilla por debajo de nosotros
Haremos sombra a su brote desparejo
Principal, vertical, arrasatierra
Le haremos sombra a la vida que lo logra
Daremos testimonio, diremos que nació
A pesar de los nosotros que indignábamos el barro
No le importarán las voces, ni la noche, ni el deseo
Ella subirá
Para hacer su propia mezcla con el aire de los aires
Y hasta el final de los tiempos, la veremos voluptuosa
No tuvimos nunca el derecho de quitarla
Primitivos forcejeando con palabras
Nosotros también hemos subido
Dirá
Estos duros escalones de existencia peregrina
El arca asimila embriones de nostalgia
Pero nunca alcanzamos a parir al muerto
Ni a la desnuda conciencia de no ser imprescindibles
El agua misma se descompone a nuestra sombra
De tanto sentar cabeza, hemos culpado a las sillas
Hemos perdido la gracia
Qué esperanza nos abriga
Con qué vanos gorjeos nutriremos a los hijos
Cómo no bajar la cabeza
Cómo no sentir vergüenza
Si se nos ha olvidado la esencia
Si ya no hay revolución
La beau rôle
Junio 28, 2006 por LavigaGeneroso saber el del agua
Que toca a la semilla por debajo de nosotros
Haremos sombra a su brote desparejo
Principal, vertical, arrasatierra
Le haremos sombra a la vida que lo logra
Daremos testimonio, diremos que nació
A pesar de los nosotros que indignábamos el barro
No le importarán las voces, ni la noche, ni el deseo
Ella subirá
Para hacer su propia mezcla con el aire de los aires
Y hasta el final de los tiempos, la veremos voluptuosa
No tuvimos nunca el derecho de quitarla
Primitivos forcejeando con palabras
Nosotros también hemos subido
Dirá
Estos duros escalones de existencia peregrina
El arca asimila embriones de nostalgia
Pero nunca alcanzamos a parir al muerto
Ni a la desnuda conciencia de no ser imprescindibles
El agua misma se descompone a nuestra sombra
De tanto sentar cabeza, hemos culpado a las sillas
Hemos perdido la gracia
Qué esperanza nos abriga
Con qué vanos gorjeos nutriremos a los hijos
Cómo no bajar la cabeza
Cómo no sentir vergüenza
Si se nos ha olvidado la esencia
Si ya no hay revolución
Amarillo
Junio 27, 2006 por LavigaDesde el auto lo descubre y sabe que él es el hombre de su vida.
Fantasea rápidamente una cena con él, una tarde con él, una existencia con él.
El semáforo se suelta. La primera no entra y las bocinas comienzan a apurarla.
El hombre deja de interesarle.
Rojo
Junio 26, 2006 por LavigaDesde el auto lo descubre y sabe que él es el hombre de su vida.
Fantasea rápidamente una cena con él, una tarde con él, una existencia con él.
El semáforo libera la caravana. Ella pone primera.
Ese hombre no le pertenece.
Great Gig
Junio 21, 2006 por LavigaSimulás ser un hada maldita que recorre las turbulencias del alma.
Una nube te acobarda y tanto amor te guapea. Puta. Mil veces mal.
Hada simulante. Creadora de holocaustos y de mares inmetibles.
Deberías someterte a tu misericordia. Dejar de lado tu fiebre volida.
Y miseriar a los que te robaron tanto. Más que la vida, los sueños. La libertad. Y hasta a un poco del hambre que también te robaron. Casi una herencia. Es sólo cuestión de decirlo, lo entiendan o no. La cosa está muy clara. Los cuerpos relajados y las respiraciones violentas.
La demolición es a dos cuadras de acá. No nos van a afectar los escombros.
Vos quedate mirándote fijo en la virgen. Eso no falla nunca. Vos mirala bien.
Las flores se van a ir pudriendo, las velas. Pero no te preocupes.
Vos seguí mirando. Hasta que ya no se muera y se vuelva acuarela en tus ojos.
Hasta que tenga que simular también ella el milagro.
Hasta que grite de sangre, de limpieza, de tul, de baldes, de boda.
Vos seguí. Seguí mirando.
Perdices y amores, aprendan de esto. Miren también!
Que ya llega el misil a explotarle el costado.
Continuidad
Junio 18, 2006 por Laviga- Adónde se escondió la noche de tus ojos?
- Por qué no mirás esa ola? Se parece a vos.
- No me vas a contestar esa?
- Es que la ola se te parece. Y hace un miedo de locos.
- Hace años me gustaba creer que yo era primavera.
- Vos no creés que hace un miedo de locos?
- Para mí que hace tiempo. Mis dedos están entumecidos. Será la tristeza. Adónde se escondió la noche de tus ojos?
- No había notado lo de tu risa.
- Una sensación rara ver una ola con forma de mí. Es lindo esto de las raras sensaciones.
- Me voy a tirar vueltacarnero desde el cubilete y le voy a hacer jaque a ese ancho de espadas que tenés en la gatera.
- Linda frase. Yo voy a ver si me hago unos mates salados. Me irritan bien la garganta.
- Te dije que ayer cumplí ciento veinticinco días sin mirarme?
- Adónde vas cuando nada alcanza?
- Yo me quedo quietito. A lo mejor no se derrama.
- Si, claro. Suena lógico.
Lucha de Gigantes
Junio 13, 2006 por LavigaA casi un año del inicio de la tragedia, cada domingo, la psique sigue expuesta a riesgos por fallas en el funcionamiento de la percepción.
Luego del último siniestro, se incrementaron las inspecciones sobre los individuos, muchos de los cuales fueron aislados y hasta excluidos, de modo que, en la actualidad, sólo funciona la tercera parte de los de hace un año.
Sin embargo, como señalan desde la propia Intuición, en ese período aumentó la actividad emotiva en zonas no habilitadas, situación que beneficia a aquellos sujetos que no reúnen las condiciones exigidas, en detrimento de quienes sí operan con los papeles al día.
Por otra parte, como también reconocen fuentes oficiales, el sistema de sanciones es tan benigno, que permite que sujetos sancionados varias veces vuelvan a ser funcionales luego de pagar una multa reducida.
Todo indica que, a pesar de la magnitud de la tragedia vivida, ni el Súper Yo, ni la Intuición hicieron los esfuerzos necesarios para adecuar el sistema de controles y de sanciones a las necesidades del Yo, priorizando las luchas internas por los espacios de poder. Se sabe que, durante esta etapa, ambos organismos invirtieron una notable cantidad de horas sesión y de energías en pujas vinculadas con la distribución de los espacios de placer.
Éste estado de situación coloca en riesgo a todas las zonas que intentan la felicidad y las obliga a suplir con su propio juicio y criterio las fallas en el funcionamiento de la Intuición y los abusos del Súper Yo, otra consecuencia que genera una competencia desleal entre los individuos, viéndose perjudicados aquellos que invierten para cumplir con las normas establecidas tendientes al bienestar general (y particular) de las partes.
Isótopo
Junio 13, 2006 por LavigaDesde el comienzo siente que algo lo espesa, que su sustancia incompleta y virgen tiene una acústica distante, que las voces escórpias y las máximas sagitarias flamean en su inteligencia y descargan significados que intenta adivinar.
Cada astro lo confunde y el espacio mismo se descomprime en milésimas inalcanzables y en zumbidos de mercurio infectado con agujas.
Espatula respuestas y tiñe con sangre sus rojos vespertinos. El mareo de tanto caos lo irrita.
Ya no recuerda las poesÃas leÃdas, ni el rigor de la balanza. Todo sabe a café quemado, pero ya no todo se vomita bailando.
Las señales lo confunden, y una marquesina de leonas, toros y cabras se inconexa en su orilla y le eclipsa las prudencias. Las murallas ocultan tumores y en el mar lácteo, dos peces gigantescos contienen la respiración y huyen de la incertidumbre.
Antes de dormirse, entre millones de estrellas, tiene tiempo de desear
que un fuego semiariano lo convierta en galaxia digna.
Isótopo
Junio 13, 2006 por LavigaDesde el comienzo siente que algo lo espesa, que su sustancia incompleta y virgen tiene una acústica distante, que las voces escórpias y las máximas sagitarias flamean en su inteligencia y descargan significados que intenta adivinar.
Cada astro lo confunde y el espacio mismo se descomprime en milésimas inalcanzables y en zumbidos de mercurio infectado con agujas.
Espatula respuestas y tiñe con sangre sus rojos vespertinos. El mareo de tanto caos lo irrita.
Ya no recuerda las poesías leídas, ni el rigor de la balanza. Todo sabe a café quemado, pero ya no todo se vomita bailando.
Las señales lo confunden, y una marquesina de leonas, toros y cabras se inconexa en su orilla y le eclipsa las prudencias. Las murallas ocultan tumores y en el mar lácteo, dos peces gigantescos contienen la respiración y huyen de la incertidumbre.
Antes de dormirse, entre millones de estrellas, tiene tiempo de desear
que un fuego semiariano lo convierta en galaxia digna.
Reacción encadenada en P-239
Junio 13, 2006 por LavigaHabÃa otra vez, ya no una mosca. Esta vez, era otra cosa. Desconocida. Enorme. Gigantesca, monstruosa. Que vivÃa a pocas manzanas de mi planta de geranios, planta enriquecedora de plutonio que, bañada en agua pesada y sahumada con cigarrillos de todos los colores, transcurrÃa sus dÃas muy deliciosamente.
Ésta otra cosa, acrecentaba su power desde la ventaja dada por la cercanÃa, por la vecindad con mi planta de geranios, y se llenaba de electrones libres que, cada segundo, aumentaban su velocidad orbital, obviamente, alrededor de ella.
Le orbitaban, cada instante, más y más partÃculas que la enriquecÃan pero que, a su vez, la hacÃan mas tóxica y potente.
Y ella se preocupaba, cómo no hacerlo, porque sinlentamente se iba volviendo inestable, peligrosamente delicada. Un disparo más puntual en su núcleo, y listo. Chau. Todo al recarajo. Todo lo logrado, chau. Kaput. Se finÃ.
Por eso, esta otra cosa se esforzaba por girar en contra.
Ella batallaba por volver siempre el tiempo atrás. Antihoraria.
Como Superman I, enajenado, queriendo salvar a su amada Louise (por qué nunca nadie piensa en Thelma?).
Y se morÃa por convocarlo, muy a pesar del dÃa, muy a pesar de no tener la clave, el número mágico, muy a pesar, su muy pesar. Su gran pesar de domingo madrugado sin noche previa, más que en sus ojos, como decÃa Aute (aunque ella odiara a Aute más que a su destino de ser simplemente otra cosa. Desconocida. Enorme. Gigantesca, monstruosa.)
Y entonces se aflojaba de la pena, se resiganaba y dejaba caer los hombros y los párpados, y a los electrones hacer su trabajo y al reactor dispararle, bien en el centro de su núcleo, ese neutrón que le hiciera la fisión suficiente como para romperla en miles de millones de trillones de pedazos y obligarla de esa manera a rearmarse de nuevo, cÃclica. TricÃclica (aunque ella odiara el pedaleo, tanto como a Aute, o quizás un poco menos…)
Reacción encadenada en P-239
Junio 13, 2006 por LavigaHabía otra vez, ya no una mosca. Esta vez, era otra cosa. Desconocida. Enorme. Gigantesca, monstruosa. Que vivía a pocas manzanas de mi planta de geranios, planta enriquecedora de plutonio que, bañada en agua pesada y sahumada con cigarrillos de todos los colores, transcurría sus días muy deliciosamente.
Ésta otra cosa, acrecentaba su power desde la ventaja dada por la cercanía, por la vecindad con mi planta de geranios, y se llenaba de electrones libres que, cada segundo, aumentaban su velocidad orbital, obviamente, alrededor de ella.
Le orbitaban, cada instante, más y más partículas que la enriquecían pero que, a su vez, la hacían mas tóxica y potente.
Y ella se preocupaba, cómo no hacerlo, porque sinlentamente se iba volviendo inestable, peligrosamente delicada. Un disparo más puntual en su núcleo, y listo. Chau. Todo al recarajo. Todo lo logrado, chau. Kaput. Se finí.
Por eso, esta otra cosa se esforzaba por girar en contra.
Ella batallaba por volver siempre el tiempo atrás. Antihoraria.
Como Superman I, enajenado, queriendo salvar a su amada Louise (por qué nunca nadie piensa en Thelma?).
Y se moría por convocarlo, muy a pesar del día, muy a pesar de no tener la clave, el número mágico, muy a pesar, su muy pesar. Su gran pesar de domingo madrugado sin noche previa, más que en sus ojos, como decía Aute (aunque ella odiara a Aute más que a su destino de ser simplemente otra cosa. Desconocida. Enorme. Gigantesca, monstruosa.)
Y entonces se aflojaba de la pena, se resiganaba y dejaba caer los hombros y los párpados, y a los electrones hacer su trabajo y al reactor dispararle, bien en el centro de su núcleo, ese neutrón que le hiciera la fisión suficiente como para romperla en miles de millones de trillones de pedazos y obligarla de esa manera a rearmarse de nuevo, cíclica. Tricíclica (aunque ella odiara el pedaleo, tanto como a Aute, o quizás un poco menos…)
Fire
Junio 7, 2006 por LavigaAbandonó los papeles mientras se iban carbonizando. Dejó atrás todo: palabras, signos y las más ideales historias aún no escritas.
Huyó como lo hacía siempre de los placeres.
Luego, desde lejos, desde bien lejos, y viendo como se elevaban las llamas, pensó en describir esa furia y al miedo, pero las oraciones se le resbalaban asustadas por entre los dedos y tuvo que contentarse con un mirar indolente y desgraciado, con oír el crepitar de su fueguito, que ya se iba extinguiendo, y con no sentir más que el lamento azul que se le aparecía de a ratos.
Las estaciones pasaban como trenes, insultantemente ajenas, y las novelas seguían sin crecer, como si las llamas las hubieran arrancado de raíz en una profilaxis ridícula hacia el amor.
Atrapado por nuevos espejismos, y más resistente a la locura ajena que a la propia, sintió que aquellos relatos aparentes formaban un vacío denso y celular, y notó, en la soledad que le reflejaba ese humo, la Némesis de su desmesura. Entendió. Que cuando finalmente las musas lo perdonaran, ya sería demasiado tarde. Supo que cuando pudiera volver a escribir, ya no habría ojos, ni pieles, ni lágrimas, ni almas salvajes que quisieran regresar. Supo que estaría solo en ese infierno de fuegos sin sentido. Supo que ya nadie volvería. Ni a leerle las historias, ni a sanarle las heridas.
Juegos
Junio 7, 2006 por LavigaArrastramos nuestra sombra
La raspamos sobre pieles
Colchones, adoquines
Ella nos deja
Se somete
…y espera su turno
Vals
Mayo 17, 2006 por LavigaElla sabe. Ella podría traducir y revestir todo con el mismo blanco acartonado de las mangas atadas por la espalda y dejarse llevar. Libre.
Pero elige quedarse y mecer el miedo. Para controlar. Para someterlo. Todo se escapa del orden.
Existir o desertar.
Y cuántos significados quedan. Cuánto más por descifrar y ni matándolas de a una y ni sosteniendo los féretros los restos las letras pueden decir que nada alcanza.
Seducir o asesinar.
Y todo pasa el tiempo la vida el gris lamentos amparando a las que quedan que redundan en la nada. Una a una las desangra. Una a una las cercena. Una a una las aplaca las mata las escolta hasta su nicho.
Matar o se quedar.
Y cuando ya no importe y solo quede el verbo esperando arrasarla y la luz. Cuando ya nada importe ni el luto el asombro la pena la vergüenza. Cuando la pregunta sea el signo y la respuesta el punto. Cuando solo sea el verbo flotando en su silueta.
Amar o respirar.
Mira semilla
Mayo 8, 2006 por LavigaElla espera. Agazapada en el silencio de su mirada clandestina. Ha descubierto algo y ya no puede ser la misma que declamaba paxfelícitas mientras escupía los dientes y se atragantaba con su propia sangre. Ya no más de eso.
Desde su cráneo se le puede ver la médula, y chorreando por ella, los restos de varios caramelos de menta. Triste escucha todas las historias que le cuentan los espejos. No se conmueve y acecha desde el trono sofista que le fue prestado con el conocimiento de la nada, ese que hoy le revuelve el estómago y que intenta sofocar con alcohol y drogas blandas.
Tiene pájaros en los colmillos y vampiros en los pies. Social se mueve en la parcialidad de universos atascados. Encuentra insípidos el silencio y la compañía. Lumpen en reposo. Ya no más de eso.
Piensa en el tiempo que consume en maquillarse y en los minutos perdidos en el aprendizaje de otras tantas banalidades que le duran para siempre. Ya no más de eso. Ya no más cigarrillos de desgano ni palabras ampulosas sobre conocimientos vanos. Ya no más libros, ya no más letras, ya no más nada sobre la nada que ella ya sabe.
Cierra los labios y dentro de ella, quedan los pájaros de sus colmillos y la leyenda de sus zapatos. Ya no más nada de tanta nada. Ya no más nada.
Ya no más.
Fragmento (bel canto, exultante)
Mayo 2, 2006 por LavigaSi un día alucinado, de esos pocos que renguean
Como pájaros quebrados que se miden lo que falta
Me ves
Voluntariamente llorándole a la tarde
Velando su luzúltima, barroca entre las nubes
Copiados sus mil rojos de mis ojos imperantes
No reanimes con tu calma, vicio pulcro
(de la sabiduría que te hermana al estado de la sangre)
mi razón.
No me salves
Y si soplo impunemente en mis fríos calendarios
Una nieve entorpecida
Y le enhebro a las montañas guirnalditas de nostalgia
No me tapes, no me arrulles
No me atajes las caídas aunque veas que interrumpo
Y me caigo como gajo en vacíos de cemento
No me laves, no me cures
No me alivies ni un peldaño el camino hacia la cima
Ni observando que es estéril esta grada aniversaria
No me salves
No me informes asistente
Si permito en el camino a mil millones y una noche
Convertirse en miradores de presentes mutilados
Si en perdones de vigilia duermo amores contrariados
Dame ser en lo que creo muchas veces sin milagros
Sin pavores combativos que destronen mi locura
No me avises misionero, si del gozo de las pieles
erradico mi alma injusta, la balanza inquisidora
del silencio que presagia los desiertos de mi boca.
No me salves
No serenes ni un segundo el dolor de mi partida
Aunque veas que me hundo en lo divino de mi sombra
No me esquives de mi trance la mañana decisiva
Ni propongas reservorios al restito de mi aliento
No me evites que transcurra el sacrificio de las almas
Que es la cuna de mi vida este andar sin amuletos
Y la muerte de lo muerto, la señal de que resisto
Sunday Banal Vidalita
Abril 27, 2006 por LavigaCaí en un estado de fascinación febril que me llenó la noche y el día
de sueños ácidos, de sonidos móviles y de colores berreando por espacio.
(es que cuando la fiebre mental y la ausencia se funden,
el espíritu y la materia se reconcilian, y sólo queda esa sensación
de estar cayendo de espaldas a través de un aire denso y blandísimo)
Perdida en el humo de mis paraísos virales, esperé que apareciera
mi animal de poder para guiarme hacia la luz y el conocimiento,
pero lo cierto es que los antibióticos musicales funcionaron un ratito antes
de que pudiera alcanzar la maldita sabiduría…
Nosotras
Abril 25, 2006 por LavigaSi ella se muestra
un universo desaparece
Si ella canta
la tierra suspende su girar
y se detiene la noche
Si ella busca
mis huesos fracasos le brillan a la luna
se dejan encontrar
Para sanar
Para sanar
Si ella habla
mis ojos descienden
vuela mi suficiencia
La Vieja, lenta, sabia
Loba de beso, diosa
de barros leídos con los pies
Sabe de cuerpos
huecos por la ausencia
Si ella baila
su ritual me catequiza
y de orejas se alfombra mi cuerpo
Se entibia su ropa
Si ella me mira
Si ella sonríe
visitaré su dentadura
y sabré
si ella quiere
si ella me deja
si se conmueve
si dios existe
No se entiende (avisados quedan)
Abril 25, 2006 por LavigaEn la medida en que esa cosa de la transversalidad pretendía tomar forma como proyecto de alma, la vida, vacunada de los desentendimientos que había vivido, acompañaba las ciclotímicas tempestades, tendiendo una sábana de riesgos que dilataban la comprensión de una homilía insípida y unitaria.
Paradójicamente, ese ensanchamiento ocasionaba un ruido en los discursos que habían construido los imaginarios de hasta cinco versiones de una misma vida. Y todo esto en el interín del propio rock mental, donde la rampa de la oratoria doméstica y chauvinista había impregnado lo que alguna vez fuera una canción colorida, fatua y con destrezas retóricas que la llevaran a los mismísimos laureles de la introliteratura personal.
Sin embargo, en ese nuevo concepto, salvajemente frontal, la vida se había rebajado a una segunda instancia, y su orador, había usurpado su papel protagónico.
Pero la vida, divina ella, supo encontrar también voces alternativas que participaron en otra construcción de la lectura del alma, una desconsolada, escéptica y melancólica, que, si bien aspira a transformarse en un amplificador unipersonal, no pretende la titularidad intuitiva de todo.
Se trata de una sangre instantánea, y al mismo tiempo contrariada, que, pese a que sufre también los trastornos del alma, no siente la presión de representar sino a su contexto inmediato. Esta vida descorazonada, que encuentra antecedentes remotos en todos los espejos, atraviesa hoy un caleidoscopio musical que tiene en la precariedad de la voz y la modernidad del word, sus principales herramientas.
Y no sé a cuento de qué, pero es lo que hay.
The udder of my heart
Abril 14, 2006 por LavigaSe sentó.
- El grito ya está listo.
Y respiró con la exquisitez de quien devora historias. Inhaló como alquimista que junta materia, o paciente brujo que concentra hojas en Candem (solo por fuertecreerlas diarias trayectorias de estrellas).
Yo esperaba dormida que pasaran (cuántos dijo?) trillones de solsticios? Muerte, vida, muerte y así? Así era?
Porque yo suponía que a ella no le iba a alcanzar ni todo aire, ni todo el vacío, ni todo el nada de nada de nada.
- Cuando quieras.
Y una gota de oro
Fiera venganza
Abril 12, 2006 por LavigaEs la loca. Sale del drenaje envuelta en porcelana de mielina, siempre buscando soldados para explicarles los colores y hablarles de musitas licenciadas a perpetua.
Cada tanto, se sienta y regala arpegios envueltos en almanaques de plomo a quien la mire a los ojos. La urgencia la ata a la vida con hebras de té importado.
Ella miente haber sido quien inventó la nieve de los jueves al fumarse un barrilete que encontró tirado. No le dolió, sostiene.
Nadie le cree. Solo una vieja loba, que la mira desde chiquita, la sigue de lejos golpeando unos huesitos. Otros, los menos, cada tanto le sonríen.
Soberbial
Abril 6, 2006 por Laviga- No viví como cualquiera. No moriré como todos.
Y dicho esto, tomó el arma, y muy teatralmente, y con ademán afectadísimo, se pegó dos tiros en la frente.
Ley Nº 575
Abril 4, 2006 por LavigaRetarda anhelos / La fruta se sulfata / No queda tiempo.
Piensa estrategias / Levanta con la boca / Ser lento ayuda.
RÃo de piedras / SonrÃe transparente / Sabe del agua.
Lo rojo se abre / Volcanes me entretienen / OÃr desangra.
Cruza aeropuertos / Le gana siempre al sapo / Y no le alcanza.
Halla la grieta / Perdonar es palacio / Refleja el barro.
Busca al salvaje / Tentarlo es instintivo / Lo espera quieta.
Compiten plumas / Verbos estrellan lanzas / Metal engaño.
Discursan hombres / Quieren domar la noche / Ser dios un dÃa.
Ley Nº 575
Abril 4, 2006 por LavigaRetarda anhelos / La fruta se sulfata / No queda tiempo.
Piensa estrategias / Levanta con la boca / Ser lento ayuda.
Río de piedras / Sonríe transparente / Sabe del agua.
Lo rojo se abre / Volcanes me entretienen / Oír desangra.
Cruza aeropuertos / Le gana siempre al sapo / Y no le alcanza.
Halla la grieta / Perdonar es palacio / Refleja el barro.
Busca al salvaje / Tentarlo es instintivo / Lo espera quieta.
Compiten plumas / Verbos estrellan lanzas / Metal engaño.
Discursan hombres / Quieren domar la noche / Ser dios un día.
JanaÃna
Marzo 29, 2006 por LavigaResala con deliberada condistencia
La inusitada corteza de la gaviola
que druge al albur de su dentisura
y plantifica declives que arruman nostalmias
Una sobre otra, una detrás de otra
leves, remilantes, funestas
apilacitas, sublimes y ordinadas
Mudan resinas, clamos marchitados
y un vapor finido que no cesa de arrimarse
Me renderea en abislones que no cumplen con nadas
Y ruma aprendilando las pretenciosas diciones
Tanto,
que ya,
ni admite falta,
seguir gentando.
Mirá como se puede
Y no sirve tampoco
Si todo es simulacro
Si el calambre te llega al alma
El mundo frena en seco
Se acordeona frente a tu autopista
Embalizate y respirá todo el cemento
El hedor. Miralo de frente.
Cagate de miedo y seguà respirando
Saturá la hipófisis. Suturá la imagen.
No obedecer ni a la imperativa sugerencia de las palabras
Cagarse de mundo,
Y seguir intventando
Esa, y no otra, es la reputa cuestión.
Janaína
Marzo 29, 2006 por LavigaResala con deliberada condistencia
La inusitada corteza de la gaviola
que druge al albur de su dentisura
y plantifica declives que arruman nostalmias
Una sobre otra, una detrás de otra
leves, remilantes, funestas
apilacitas, sublimes y ordinadas
Mudan resinas, clamos marchitados
y un vapor finido que no cesa de arrimarse
Me renderea en abislones que no cumplen con nadas
Y ruma aprendilando las pretenciosas diciones
Tanto,
que ya,
ni admite falta,
seguir gentando.
Mirá como se puede
Y no sirve tampoco
Si todo es simulacro
Si el calambre te llega al alma
El mundo frena en seco
Se acordeona frente a tu autopista
Embalizate y respirá todo el cemento
El hedor. Miralo de frente.
Cagate de miedo y seguí respirando
Saturá la hipófisis. Suturá la imagen.
No obedecer ni a la imperativa sugerencia de las palabras
Cagarse de mundo,
Y seguir intventando
Esa, y no otra, es la reputa cuestión.
Him
Marzo 27, 2006 por LavigaSu oficina está en lo alto de una montaña de cristal. Desde sus ventanales, contempla su imperio. Él mezcla símbolos, letras, signos y señales, pero los cuentos siguen dormidos. Se siente paralizado. Primero por la pereza, después por el espanto, luego por la indignación, y finalmente por la esperanza. Parado frente al imperio, ve cristalizar los borradores de sus cuentos. Maldades camufladas en mentiras, humanos saboteándose el espíritu, horror y un silencio.
La sangre y el alma ya no son recursos literarios, sino dolores profundos.
Nos llamará por nuestro nombre aun sin conocernos. Querremos escapar del destino, pero iremos. Y si entonces nos mira a los ojos, sabremos que no podemos ignorarlo y le rescribiremos cada verso errado con más sangre y alma. Y lo haremos creerse libre de culpa.
No podremos, en nuestra infinita bondad, decirle la verdad. Él deberá descubrir por si mismo que es inferior, y que ésta, nuestra realidad furiosa, no hace otra cosa que imitar su arte.
Huid Mortales
Marzo 27, 2006 por LavigaElla haría todo para atraerlos.
Se hizo un corte en la palma y dejó que su sangre cayera al agua.
Cerró los ojos hasta que sintió un aliento húmedo en la nuca
y algo, como unos peces, acariciándole de nuevo los pies.
XXX
Marzo 20, 2006 por LavigaEste relato esconde un mensaje cifrado. Escondido entre las letras y fingiendo un orden diferente, las palabras simulan ser otras. Hablan de amores cuando el pánico al odio las desmiembra mostrando irrealidades medianamente comestibles. Mensaje cifrado, decía, que canta la posta. La locura no lírica, la rica, la que vale, la que genializa lavida. Esconde imágenes del olvido que se olvida a si mismo en un mar de recuerdos impares i lógicos. No se deja comprender. Tiene la sabiduría de los viejos que ya ni se explican y sólo sonríen mientras esperan que empiece el milagro a medida que ellos se terminan. Entre estas paredes deletreadas, hay un viento que si se dejara soplar, las orientaría de sur a radical norte para que simplemente intentaran ser eso para lo que emergieron rompiendo pieles y cabezas y calmas y destinos, que tan escritos se creían, almitas tontitas, mi dios, que bobitas. Pero el viento ni sopla ni va a soplar, las va a dejar solas, grandes, enormes. Que aprendan a caminar probando los golpecitos, que prueben crucigramas, se mezclen, se enrieden, se horquillen, formen anagramas de si mismas hasta dar con la combinación que libere el mensaje que encierran.
Si tan sólo lo intentaran.
Hera
Marzo 19, 2006 por LavigaLadón descansaba sus doscientos pensamientos en el fondo de la caverna.
A su lado, hecha un ovillo, Hera dormía abrazada a su cola.
El caballo y los ruidos de la armadura obligaron al dragón a levantar su cabeza más catequizada y a mirar hacia la entrada de la cueva.
- Nunca lo van a entender – le dijo en arameo y suspiró.
Ella se movió molesta y se sentó.
- Nunca lo van a entender – repitió mientras intentaba sacarse con dos uñas una espinita del pie.
Las noventa y nueve cabezas restantes se fueron levantando de a una.
- Las manzanas no deberían cuidarse a éste extremo
- Son de oro – contestó ella
- Son manzanas
“Será
Marzo 18, 2006 por LavigaY qué más es lo que implica
No es todo tan cierto como incierto
rÃspido como irresoluto
No mantengo la escalera
pero la suelto poco
da igual
descansá en mi alegrura
Aprovechate de esa
que a veces se va
depilame en aguardiente
cociname el sueño
y vomitemos el calvario
patine todo en sus restos
liberadora de almas.
No te frenes.
Verticalizá la voz
dejá que se elijan
si gritan o minimizan las bajas.
No necesitan que la puerta libre
o las golondrinas primeras rechacen continentes.
Si te gestan en invierno,
indefectiblemente vas a nacer en otoño.
“Será
Marzo 18, 2006 por LavigaY qué más es lo que implica
No es todo tan cierto como incierto
ríspido como irresoluto
No mantengo la escalera
pero la suelto poco
da igual
descansá en mi alegrura
Aprovechate de esa
que a veces se va
depilame en aguardiente
cociname el sueño
y vomitemos el calvario
patine todo en sus restos
liberadora de almas.
No te frenes.
Verticalizá la voz
dejá que se elijan
si gritan o minimizan las bajas.
No necesitan que la puerta libre
o las golondrinas primeras rechacen continentes.
Si te gestan en invierno,
indefectiblemente vas a nacer en otoño.
Acopio
Marzo 17, 2006 por LavigaDespués de conocer
Después
Qué es el después
Existe
Sobre qué te basás
Vos
Islita rodeada
Con fueguitos autóctonos
(Que intentan quemar / cauterizar / cremar / tanto adentro
(y no te van a alcanzar las ramiiiiiitas) )
Y un charquito a medio evaporar
Que se me hace que llenás a escupitajos
Por no verlo sequito
(no te va a alcanzar la saliiiiiiva)
Porque vos ya sabés
Y si sabés, ves
Te creás tu propio Verdún
(y no te van a alcanzar las balíiiiiitas)
Y te cagás
Y ahí, en esa mierda, preciosura,
Está la pulpita
Tarde o Temprano
Marzo 17, 2006 por LavigaYa no importa
No importa, nada importa
La pared es tarde
La noche es elefante
La piel ya es mineral
Albatros
Caníbal
Lame humedad
Hace sudor de la manzana
Pensar y prensar
Una molécula siempre alcanza
La noche es tarde
La pared es elefante
Duele tener piel en el mar?
Debería yo?
Decime: debería yo?
Duele tener piel en la sal?
Entendés mar
Mezcla exacta
Gana la sal?
El agua
Vasija o esclava?
Sierva o señora
Contiene o es poseída
Ataca o intenta?
Debería yo ceder
Ser laguna
Dulcecita / pobre / mudita de párpado inquieto
Lagunita
Azuquita
Se puede
Nivelar
Catalizar
Principios de ácido
Vinagre bendito
Y risas jajajajajaja
Ya no importa
No importa, ya nada importa
La pared es tarde
La noche es elefante
La piel es mineral
Sé que finalmente
El mar manda
Todos
Tarde
O
Temprano
Caemos
Hechos sal
En la herida
CrÃa Cuervos
Marzo 14, 2006 por LavigaMi mami me enseñó a usar beneficiosamente el fuego y me dijo que tuviera cuidado de no hacerme daño cuando encendiera la carne porque mi mami dice que con el fuego no se juega y que siempre hay que estar alerta y yo vigilo aunque a veces también me gusta jugar y es verdad que una vez me quemé y mi mami me dijo estúpida sos una estúpida aunque yo lo habÃa hecho sin querer y no por ser idiota pero ella me gritaba igual y por eso me puse nerviosa con el fuego y quise mostrarle que no era malo pero ella no puede entender nunca nada y por eso se enoja pobrecita y yo que tampoco a veces la entiendo me pregunto para qué lo intento y después de repensarlo y de pagar mis rigurosos treinta me agarra un odio que me quema mucho más que el fuego pero es mi mami y yo tengo que quererla entenderla y cobijarla protegerla y darle mi calor mi fuego hoguera tengo que hacerla arder de amor por mà quemarla calcinarla incinerarla. Cremarla.
Para que ya no me pueda gritar más y yo pueda seguir jugando.
Cría Cuervos
Marzo 14, 2006 por LavigaMi mami me enseñó a usar beneficiosamente el fuego y me dijo que tuviera cuidado de no hacerme daño cuando encendiera la carne porque mi mami dice que con el fuego no se juega y que siempre hay que estar alerta y yo vigilo aunque a veces también me gusta jugar y es verdad que una vez me quemé y mi mami me dijo estúpida sos una estúpida aunque yo lo había hecho sin querer y no por ser idiota pero ella me gritaba igual y por eso me puse nerviosa con el fuego y quise mostrarle que no era malo pero ella no puede entender nunca nada y por eso se enoja pobrecita y yo que tampoco a veces la entiendo me pregunto para qué lo intento y después de repensarlo y de pagar mis rigurosos treinta me agarra un odio que me quema mucho más que el fuego pero es mi mami y yo tengo que quererla entenderla y cobijarla protegerla y darle mi calor mi fuego hoguera tengo que hacerla arder de amor por mí quemarla calcinarla incinerarla. Cremarla.
Para que ya no me pueda gritar más y yo pueda seguir jugando.
de la luz, y otros demonios
Marzo 10, 2006 por LavigaEl túnel crece y se desliza entrañando la ciudad, cada vez más largo, cada vez más delgado. Las paredes de afinan. Sólo una hilera de ladrillos separa el aire del líquido que envenena la tierra. Los espacios vacíos intentan una fuerza que los compense, y de afuera, la presión se arrima a la pared.
Ella corre.
Intenta reforzar los muros con aire, pero sabe que hay grietas que ya ni se esconden. Sigue saturando con adobe los tabiques de su túnel, colosal y frágil.
Sabe que eso no puede continuar así indefinidamente, y que los ruidos que se escuchan son de la estructura, que empieza a resentirse.
Hello world!
Marzo 8, 2006 por LavigaWelcome to WordPress.com. This is your first post. Edit or delete it and start blogging!
Toys Hystery
Marzo 7, 2006 por LavigaImplica que vos no huyas de la inclemencia de mi hastío, golondrina tibia que rayó la noche, universal buey que sogime ante la tolerancia de la bruma, silueta pleniforme que recita el panorama de lo que pudo y no.
Fuiste sol, arena, caldera sideral, antojo de las liendres, zócalo de las estrellas, un ángel que se alimenta de sapos y galletitas de leche humana, que invalida el soplo.
Una novela es hermana de los amores sin noches. De los asombros sin día, de los proyectos vencidos.
Un lugar que no gobierna, ni a los ríos ni a la mente.
Un alcaucil, desojado por la nutrias, apuestan nada o nada, como garantía de seguros.
Todos queremos ser dementes simples
pero hay enigmas
arcanos que se descubren
escama por escama
Me vuelvo a los primeros versitos
y a las marionetas empolvadas
Y ya no cierran los ojos como antes
no las eligen nunca
muñeca / reinona / solcito / preciosa / vení que te explico / y porquenotematás
Por eso?
Muertitas
Ven (de ver y nunca nunca de venir)
Hay un rifle en cada verso cursi que no destaca / por aterrado / porque se sabe / porque para qué, si ni a mi me arreglaría hoy que nada alcanza y todo tan sobra
Hay un rifle
Dispara corchos y se guarda la sidra
de la bala de / que salva hijadeputa
Habría que atreverse a no matar a las balas
Porque las balan no mienten
Tanto
Carrefour Dancing (all day, all day)
Marzo 6, 2006 por LavigaMe crucé conmigo misma ayer saliendo del supermercado.
Me quedé mirándome y a mí me pasó lo mismo. Me ignoré por completo y seguí caminando hasta el auto, sabiendo que yo entraría a comprar lo mismo que me hacía falta y que acababa de comprar minutos antes.
Supe que mi auto era el de la derecha porque recordaba haberlo dejado
en el espacio número 23 y no en el 24 como lo había hecho yo.
Subí las bolsas y volví a casa. Calculo que yo ya habría estado comprando antes, porque me vi cocinando lo que aún no había bajado del auto.
Esperé en el sillón hasta que me terminé de cocinar y comí conmigo misma una sola porción, pues había calculado para uno solo y qué iba a imaginarme que estaría yo también para el almuerzo.
Al rato llegué yo con más bolsas y me ayudé (porque de qué me servía seguir ignorándome) y, mientras me ayudaba, vi cómo me preparaba un bolso y me iba.
Me pedí que no lo hiciera, pero igual lo hice y me seguí para convencerme de volver, y cuando me terminé de ayudar, yo también corrí a buscarme.
Caminé por todos los lugares por los que solía andar y por aquellos adonde sólo voy algunas veces, pero ya no me vi por ninguna parte.
Y es una sensación extraña buscarme en cada persona que pasa, pero sin embargo no puedo evitarlo y trato de encontrarme siempre.
Porque sé que si en lugar de mí, fuera yo la perdida, seguramente hoy,
yo también me estaría buscando.
Alma Mula
Marzo 1, 2006 por LavigaHace un tiempo que quiero sentarme a escribir algo decente (¿?). Cuentos cortísimos, relatos brevérrimos. Lo de siempre, bah. Pero, ultimamente, me viene dando por otro tipo de escritura, más espontánea, más natural.
Y me preguntaba, por qué postear solo narrativa, por qué sólo relatos y cuentitos y poesía y no lo que se desborda y cela también por su ratito de aire. Por qué no también lo que se escribe solo, los pensamientos desordenados que se agolpan, galopando furiosos y me rebalsan y se desangran, y brotan y gritan ser escritos (y leídos) como otro hijo más, caótico, nacido de puro huevo, sin cordón umbilical, sin un hilo, ni una razón que lo justifique.
A los hijos se los quiere por igual, dicen. No estoy tan segura, digo.
Y aunque la lógica socialcorrecta me dice que así debería ser, de a ratos creo que siempre hay alguna tendencia a preferir a un hijo sobre otro.
Hay hijos que uno muestra y otros que es mejor ni ver. Y son los hijos mostrables los más educaditos que uno tiene, los que están peinados y saludan cortesías y porfavores con la elegancia que les enseñamos. Imagen y semejanza.
Pero claro, también están los otros hijos. Los rebeldes, los putos, los que hacen lo que quieren sin fijarse demasiado en las formas, mucho menos en nosotros. Los hijos que van a ser felices muy a pesar nuestro. Los que no-nos-dan-bola. Los despeinados, los que no se callan, los que cantan todo, de todas las maneras y a quien quiera (o no) oír.
Entonces, bueno, por qué no? Les presento a ese, mi otro blog. Mi hijo mulo.
“Está todo bien”
Enjoy
Se casa el viernes (la Muy Puta)
Febrero 28, 2006 por LavigaQuerida Mary,
Pensaba escribirte un post alegórico de esos que dejan culiparriba a mis amados, de esos que nunca posteo y siempre chanto en persona, pero me han ocurrido unas cosas espantosas que me recordaron el modo en nos conocimos y quiero entonces compartirlos con la blogosfera toda.
Ayer, un inescrupuloso anónimo me trató de histérica y me dijo cosas terribles, como que nunca me iba a casar con nadie, ni tener hijos ni ser feliz ni un poco. Te imaginarás mi angustia vos que tan bien me conocés. Pero esto no es lo peor. Lo peor es que me trajo recuerdos. Ya Matu había abierto una brecha en mi memoria días atrás cuando me pedía por msn que le reenviara “El Evangelio según San Matu”. “Te acordás qué buenos tiempos aquellos”, me dijo. Y concluyó que cada tanto los planetas se conjugan en un tiempo único en el que pueden pasar cosas realmente maravillosas. No sé si será el mal rato de ayer o tu inminente partida lo que me vuelve la vida hoy tan sensible. Creo que lo de ayer, pero no estoy segura. Cualquier cosa, más luego te lo defino por sms.
Pero la cosa es otra. Pienso en tu casamiento y en tu posterior partida a Chile y el alma se me hace así. Te imagino estrenando marido, país y vida y me da una coooosaaaa…
Pensé también anoche en el día en que supe de tu existencia. Viniste a este blog hecha una loca. Claro que en ese entonces a Daniel lo veías bastante poco cosa que justificaba tu encono. Hoy se te nota más calma. También merodié por el recuerdo de tu primer mail, ese en el que me citabas en una esquina para acuchillarme. Quise recordar la pavura que sentí entonces, mas el año y medio que me separa de aquel momento supo borronear las sensaciones. Solo recuerdo que te quedaste sin guita y que me dijiste “voy al cajero y vuelvo” y yo pensé que me ibas a hacer un pagadios sobre todas las cervezas que te habías tomado (igual te recuerdo que al día de hoy todavía me debés plata).
Como sea, te tuve presente bastante anoche. Sabés lo que representan para mi las despedidas y cómo me rompe la paciencia que te vayas, pero dicen por ahí que debo dejarte ir. Y eso hago.
La web promete nuevas rencillas que quizás me hagan por un tiempo olvidarte. Ojalá. Porque no da sufrir. Al menos ya no. O al menos después de tu fiesta. (sigo preguntándome en qué estarían vos y Dani pensando cuando invitaron a mi ex esposo a la fiesta. A vos te parece? Te lo tenía que decir…)
La idea de esta carta era en principio contarte lo horrible que es mi vida como para que sientas que la tuya es más perfecta, pero estoy plenamente segura de que no es necesario. Vos, perra, sos la mina más feliz del planeta, la endivia de muchos y etc etc.
En fin, nada muy jugado. Vos ya sabés que el viernes voy a ir a firmar al civil como dios manda y que después taza taza, vos a Punta Cana y yo a mi casa (con los chicos, a forrar cuadernos con papel araña).
Posta que hubiera preferido escribirte un post mucho más copado, con la hondura que te merecés, pero los hechos acaecidos anoche (sumado al hecho de que tuve que alimentar a xfis que vino a aprender a cocinar mi salsa estrella) me dejaron fuera de órbita.
Quisiera delirame un rato hablando de vos, de tu locura homocigota dominante y mi paciencia heterocigota recesiva, pero tengo otras cosas que hacer, como por ejemplo lavar los platos, planchar o lamentarme por alguna cosa que ya se me ocurrirá.
Así que redondeando.
Voy a tomarme la licencia de firmar esta cartomenajeconmemoración en nombre de todos los que te conocemos y te queremos (algunos virtualmente, es decir, de mentirita y otros personalmente, es decir, mucho) sin un orden, pero manteniendo un respeto:
Lechuga Carnívora, V. Onoff, Bart, Matu, Faro, x, Eska, Andrómedo, Alpapirovska La Mosqueta, Tía Clari, Aste, xfis (Livio, Stock), Alicant4ever, Gusgo, Pille, Tronco, Yoyas, Viyela Borravino, Mask, Rubens, Mr. Juan Dámaso Vidente (r.i.p), Billy, Moro, Oz (r.i.p), deapoco, algunos de orsai (no todos), Candela de los Humildes y George.
De seguro me estoy olvidando de alguien, pero bueno, querida, son las 8 de la mañana y no dormí un carajo pensando en vos.
Releída la misiva me doy cuenta de que no es el mismo idioma que usamos habitualmente, ese en el que yo te trato de puta y vos a mi de diosa, pero insisto en que esto es ficción. La internet tiene eso, no?
Bueno, perren, qué más decir que ya no te haya dicho en persona?
Que seas feliz? Ya lo sos. Que te vaya bien? Ya te va. Que encuentres lo que buscás? Las mejores cosas te buscan a vos. Ergo, mejor me callo y se van todos a la reputisimamadrequelosremilreparió.
Un cariño esplendoroso e inconmensurable
Laviga
La novia saludará en Blogorgias
Se casa el viernes (la Muy Puta)
Febrero 28, 2006 por LavigaQuerida Mary,
Pensaba escribirte un post alegórico de esos que dejan culiparriba a mis amados, de esos que nunca posteo y siempre chanto en persona, pero me han ocurrido unas cosas espantosas que me recordaron el modo en nos conocimos y quiero entonces compartirlos con la blogosfera toda.
Ayer, un inescrupuloso anónimo me trató de histérica y me dijo cosas terribles, como que nunca me iba a casar con nadie, ni tener hijos ni ser feliz ni un poco. Te imaginarás mi angustia vos que tan bien me conocés. Pero esto no es lo peor. Lo peor es que me trajo recuerdos. Ya Matu había abierto una brecha en mi memoria días atrás cuando me pedía por msn que le reenviara “El Evangelio según San Matu”. “Te acordás qué buenos tiempos aquellos”, me dijo. Y concluyó que cada tanto los planetas se conjugan en un tiempo único en el que pueden pasar cosas realmente maravillosas. No sé si será el mal rato de ayer o tu inminente partida lo que me vuelve la vida hoy tan sensible. Creo que lo de ayer, pero no estoy segura. Cualquier cosa, más luego te lo defino por sms.
Pero la cosa es otra. Pienso en tu casamiento y en tu posterior partida a Chile y el alma se me hace así. Te imagino estrenando marido, país y vida y me da una coooosaaaa…
Pensé también anoche en el día en que supe de tu existencia. Viniste a este blog hecha una loca. Claro que en ese entonces a Daniel lo veías bastante poco cosa que justificaba tu encono. Hoy se te nota más calma. También merodié por el recuerdo de tu primer mail, ese en el que me citabas en una esquina para acuchillarme. Quise recordar la pavura que sentí entonces, mas el año y medio que me separa de aquel momento supo borronear las sensaciones. Solo recuerdo que te quedaste sin guita y que me dijiste “voy al cajero y vuelvo” y yo pensé que me ibas a hacer un pagadios sobre todas las cervezas que te habías tomado (igual te recuerdo que al día de hoy todavía me debés plata).
Como sea, te tuve presente bastante anoche. Sabés lo que representan para mi las despedidas y cómo me rompe la paciencia que te vayas, pero dicen por ahí que debo dejarte ir. Y eso hago.
La web promete nuevas rencillas que quizás me hagan por un tiempo olvidarte. Ojalá. Porque no da sufrir. Al menos ya no. O al menos después de tu fiesta. (sigo preguntándome en qué estarían vos y Dani pensando cuando invitaron a mi ex esposo a la fiesta. A vos te parece? Te lo tenía que decir…)
La idea de esta carta era en principio contarte lo horrible que es mi vida como para que sientas que la tuya es más perfecta, pero estoy plenamente segura de que no es necesario. Vos, perra, sos la mina más feliz del planeta, la endivia de muchos y etc etc.
En fin, nada muy jugado. Vos ya sabés que el viernes voy a ir a firmar al civil como dios manda y que después taza taza, vos a Punta Cana y yo a mi casa (con los chicos, a forrar cuadernos con papel araña).
Posta que hubiera preferido escribirte un post mucho más copado, con la hondura que te merecés, pero los hechos acaecidos anoche (sumado al hecho de que tuve que alimentar a xfis que vino a aprender a cocinar mi salsa estrella) me dejaron fuera de órbita.
Quisiera delirame un rato hablando de vos, de tu locura homocigota dominante y mi paciencia heterocigota recesiva, pero tengo otras cosas que hacer, como por ejemplo lavar los platos, planchar o lamentarme por alguna cosa que ya se me ocurrirá.
Así que redondeando.
Voy a tomarme la licencia de firmar esta cartomenajeconmemoración en nombre de todos los que te conocemos y te queremos (algunos virtualmente, es decir, de mentirita y otros personalmente, es decir, mucho) sin un orden, pero manteniendo un respeto:
Lechuga Carnívora, V. Onoff, Bart, Matu, Faro, x, Eska, Andrómedo, Alpapirovska La Mosqueta, Tía Clari, Aste, xfis (Livio, Stock), Alicant4ever, Gusgo, Pille, Tronco, Yoyas, Viyela Borravino, Mask, Rubens, Mr. Juan Dámaso Vidente (r.i.p), Billy, Moro, Oz (r.i.p), deapoco, algunos de orsai (no todos), Candela de los Humildes y George.
De seguro me estoy olvidando de alguien, pero bueno, querida, son las 8 de la mañana y no dormí un carajo pensando en vos.
Releída la misiva me doy cuenta de que no es el mismo idioma que usamos habitualmente, ese en el que yo te trato de puta y vos a mi de diosa, pero insisto en que esto es ficción. La internet tiene eso, no?
Bueno, perren, qué más decir que ya no te haya dicho en persona?
Que seas feliz? Ya lo sos. Que te vaya bien? Ya te va. Que encuentres lo que buscás? Las mejores cosas te buscan a vos. Ergo, mejor me callo y se van todos a la reputisimamadrequelosremilreparió.
Un cariño esplendoroso e inconmensurable
Laviga
La novia saludará en Blogorgias
Niveles de soledad en sangre
Febrero 18, 2006 por LavigaSe derretía ante mis ojos el piso, y el techo del pasillo chorreaba como miel por las paredes violetas. Quise caminar, pero mis pies se hundían en las baldosas. Era muy difícil despegarlos sin perder el equilibrio.
Recuerdo que la música también se fundía con las paredes y rebotaba martillando círculos concéntricos en mis manos de gelatina.
Ella me ofreció una mano, pero no quise tomarla por miedo a que se deshicieran las mías con su fuerza, tan deshecha como sus ojos, que, totalmente inconexos y desdibujados, me miraban mientras se iban escurriendo hasta el suelo.
Yo hablaba letanías y ella conjuros. Fue una lucha insana de espadas verbales. Ella era legión y yo sólo multitudes.
Corté mis hilos y me dejé caer sobre las baldosas de manteca, que me absorbieron hasta que solo pude respirar, y ahí me quedé un tiempo infinito, llorando, incapaz de explicarme lo que estaba sucediendo.
Ahora que ya pasa el efecto, entiendo que debería medirme. Tengo miedo. Un día de estos, voy a volver a calcular mal la cantidad de hongos y quizás ya no frene a la altura de la nariz cuando me hunda, y me hunda, y me hunda.
Minha Sorte
Febrero 16, 2006 por Laviga- Mis hijos me odian.
Oí a la mujer y desestimé de inmediato sus palabras
- Mis hijos me odian.
No la miré. Mi carta estaba a punto de llegar y qué me podía importar un drama más en una mujer más.
- Mis hijos me odian. – Seguía.
Pero mi carta estaba ahí y yo con mi completa atención puesta en descubrirla, no pensaba en distraerme. Se asomaba por entre los dedos del crupier y se me acercaba…
- A qué estamos jugando! – Grité. Y le dí dos golpes a la mesa.
La carta estaba tan ahí, que casi casi me tocaba. Toda mía. A punto de desnudarse ante el espejismo de mi juego de la vida. Tan cerca. Casi humana. No quise mostrarme tan violento y cambié el tono.
- A qué estamos jugando?
Mis dedos acariciaron su contorno y la fui desvistiendo con los ojos.
Una reina.
Maldita!
- Mis hijos me odian.
Esta vez, mi suerte contrariada me dejó echarle una furaz mirada a la vieja en un revoleo de párpados más de fastidio que estético.
Su voz tenía un dolor viejo y toda ella era una mezcla insalubre de olores y colores rancios.
Ella, la última de la rueda, retorcía sus dos cartas ante los ojos alucinados del crupier, que verdugo de todos nosotros, seguía repartiendo infortunios de diestra a siniestra.
- Mis hijos me odian. – Insistía con su patético discurso.
Uno a uno, la suerte, que seguía esquivando gentes y entregando escarmientos, fue llegando a la mujer.
Y probablemente haya sido la cadencia de su voz lo que sedujo al destino a desescribirse en ese instante.
La sostuvo con la mirada por varias horas. Años tardó ella en girarla. Los siglos que se demoró en hacerse la misma pregunta que yo, me volvieron tan loco que casi cierro los ojos.
- A qué estamos jugando, hijos de mi alma. A qué estamos jugando.
La eternidad se detuvo ante su majestuoso grito y su voz se llenó de colores y miles de perfumes.
- Black Jack!
Y todo quedó tan claro. Ella era mujer. Puta. Bien puta. Jodida como todas. Ellas encantan a la suerte. Ellas seducen. Ellas, aunque vestidas de cuerpos viejos, encantan a la suerte.
Ellas la enamoran. Ellas saben.
Minha Sorte
Febrero 16, 2006 por Laviga- Mis hijos me odian.
Oí a la mujer y desestimé de inmediato sus palabras
- Mis hijos me odian.
No la miré. Mi carta estaba a punto de llegar y qué me podía importar un drama más en una mujer más.
- Mis hijos me odian. – Seguía.
Pero mi carta estaba ahí y yo con mi completa atención puesta en descubrirla, no pensaba en distraerme. Se asomaba por entre los dedos del crupier y se me acercaba…
- A qué estamos jugando! – Grité. Y le dí dos golpes a la mesa.
La carta estaba tan ahí, que casi casi me tocaba. Toda mía. A punto de desnudarse ante el espejismo de mi juego de la vida. Tan cerca. Casi humana. No quise mostrarme tan violento y cambié el tono.
- A qué estamos jugando?
Mis dedos acariciaron su contorno y la fui desvistiendo con los ojos.
Una reina.
Maldita!
- Mis hijos me odian.
Esta vez, mi suerte contrariada me dejó echarle una furaz mirada a la vieja en un revoleo de párpados más de fastidio que estético.
Su voz tenía un dolor viejo y toda ella era una mezcla insalubre de olores y colores rancios.
Ella, la última de la rueda, retorcía sus dos cartas ante los ojos alucinados del crupier, que verdugo de todos nosotros, seguía repartiendo infortunios de diestra a siniestra.
- Mis hijos me odian. – Insistía con su patético discurso.
Uno a uno, la suerte, que seguía esquivando gentes y entregando escarmientos, fue llegando a la mujer.
Y probablemente haya sido la cadencia de su voz lo que sedujo al destino a desescribirse en ese instante.
La sostuvo con la mirada por varias horas. Años tardó ella en girarla. Los siglos que se demoró en hacerse la misma pregunta que yo, me volvieron tan loco que casi cierro los ojos.
- A qué estamos jugando, hijos de mi alma. A qué estamos jugando.
La eternidad se detuvo ante su majestuoso grito y su voz se llenó de colores y miles de perfumes.
- Black Jack!
Y todo quedó tan claro. Ella era mujer. Puta. Bien puta. Jodida como todas. Ellas encantan a la suerte. Ellas seducen. Ellas, aunque vestidas de cuerpos viejos, encantan a la suerte.
Ellas la enamoran. Ellas saben.
Feeling the blanks
Febrero 13, 2006 por LavigaTe inclinás
A veces, cómo puedo hablar de a veces si
Me diste a los ojos con esos que tenés dos
De color
Que enrutan mis hilos más in finitos de mi adentro de
(y ya no haría falta encadenarme)
Jugás a ver hasta dónde vos
Sos dueño ahí
Y te dejo des cubrirme, porque sé que yo
Y a mí qué me importa si
No es siempre a sí?
Y nadás por los en cantos, todos
Y te a sombrás porque no podés en tender cómo
Ni por qué yo, casi sin mirar
Mordés y arrancás, inclinado
Te dije que a veces?
Una o dos a lo sumo, por vida, por
Entre cerrar los ojos es no ver la mitad
Y que darse esperando eso que
Pre fiero, si, quedar así de descompleta
Fragmentada, reloja de las esperas,
Y de oraciones que se hacen las in capaces de
Que participarte con eufemismos so brios
De hadas recoletas que vuelven y re vuelven
Y mienten sin
Yo me prefiero oracionando incompleta
Ante todo, porque vos ya sabés que yo
AmbrosÃa
Febrero 6, 2006 por LavigaSe agita en la camilla. DeberÃa haberse negado, pero el deseo de ayudar
ha definido la elección afirmativamente.
Ahà está ella, sentada frente al mundo.
Hay varias bolsas vacÃas y ve pasar algunas llenas del divino suero.
Su amigo le aseguró que es sencillo, que tiene que aflojar el brazo, cerrar los ojos y dejar al enfermero trabajar, que sólo tiene que convidar un poco de su sangre. Unos minutos y pasa.
Estira su mano, cierra el puño y espera. El enfermero se acerca y le sonrÃe. Ella lo sigue con los ojos y alterna su mirada con el espectáculo que ofrece la aguja vulnerando la precaria defensa que intenta su carne.
El lÃquido púrpura sale con esfuerzo y la embelesa. Siente el vahÃdo
y se deja transportar a evocaciones de antiguas agonÃas.
En esos minutos de suspensión, ella cauteriza varias vidas pasadas y
a través de esa poción de abolengo y castas que derrama extasiada,
vienen a ella navajas, calvarios, brujas y verdugos.
Presente y pasado se intercalan estroboscópicos en el altar de su letargo.
Intenta instalarse en la realidad, quiere no desestimar el mareo
y se incorpora. Prefiere no sentir el sabor del desmayo.
Teme que desangrarse, termine por gustarle.
Ambrosía
Febrero 6, 2006 por LavigaSe agita en la camilla. Debería haberse negado, pero el deseo de ayudar
ha definido la elección afirmativamente.
Ahí está ella, sentada frente al mundo.
Hay varias bolsas vacías y ve pasar algunas llenas del divino suero.
Su amigo le aseguró que es sencillo, que tiene que aflojar el brazo, cerrar los ojos y dejar al enfermero trabajar, que sólo tiene que convidar un poco de su sangre. Unos minutos y pasa.
Estira su mano, cierra el puño y espera. El enfermero se acerca y le sonríe. Ella lo sigue con los ojos y alterna su mirada con el espectáculo que ofrece la aguja vulnerando la precaria defensa que intenta su carne.
El líquido púrpura sale con esfuerzo y la embelesa. Siente el vahído
y se deja transportar a evocaciones de antiguas agonías.
En esos minutos de suspensión, ella cauteriza varias vidas pasadas y
a través de esa poción de abolengo y castas que derrama extasiada,
vienen a ella navajas, calvarios, brujas y verdugos.
Presente y pasado se intercalan estroboscópicos en el altar de su letargo.
Intenta instalarse en la realidad, quiere no desestimar el mareo
y se incorpora. Prefiere no sentir el sabor del desmayo.
Teme que desangrarse, termine por gustarle.
Pista 4
Febrero 6, 2006 por LavigaTe rociás pez, con polvo de hadas
de donde sale esa infantil
mueca se hace
canción de sabanas
carretas y menhires
soles que se ponen en oriente
y fósforos que se renuevan
en cada fogonazo
nunca igual al resto
nunca resto
y sumás altavistas
a la eterna búsqueda
de piedras que acechan
musgadas de leyendas rancias
leche de luna
noche de frutas
escarnio mutilante que depara
rasante al abandono de alforjas
mudo de fortalezas y murallas
que no pueden
más que lo que dan
por haber preferido
saben lo que ofrecen
los sentidos desplegados
difusos, profusos, letales
cerezos y alcancías
madejas de menesteres truncos
rocío de vacuolas que engrasan artículos,
artes, articulaciones
colores rotos en los deseos abigarrados
fulanos y portadas
raíces de tomates tuberosos
como manzanas de calabaza vieja
distanciando molestias
como los universos sus estrellas
no tengo sucursales para mi espíritu
ni hadas que me arropen con luces
un pecado
Pista 4
Febrero 6, 2006 por LavigaTe rociás pez, con polvo de hadas
de donde sale esa infantil
mueca se hace
canción de sabanas
carretas y menhires
soles que se ponen en oriente
y fósforos que se renuevan
en cada fogonazo
nunca igual al resto
nunca resto
y sumás altavistas
a la eterna búsqueda
de piedras que acechan
musgadas de leyendas rancias
leche de luna
noche de frutas
escarnio mutilante que depara
rasante al abandono de alforjas
mudo de fortalezas y murallas
que no pueden
más que lo que dan
por haber preferido
saben lo que ofrecen
los sentidos desplegados
difusos, profusos, letales
cerezos y alcancías
madejas de menesteres truncos
rocío de vacuolas que engrasan artículos,
artes, articulaciones
colores rotos en los deseos abigarrados
fulanos y portadas
raíces de tomates tuberosos
como manzanas de calabaza vieja
distanciando molestias
como los universos sus estrellas
no tengo sucursales para mi espíritu
ni hadas que me arropen con luces
un pecado
Fragmento (bel canto, heroico)
Enero 29, 2006 por LavigaEstamos solos. Comunicados, pero más solos que la luna.
- tengo un tango para vos
- …
- tengo que contarte mi tango
La ausencia, la distancia, no nos deja más que cuentos que no suenan.
Un tango contado es una poesía que araña el vacío.
- te voy a contar mi tango
- si
El amor es eso que no está. Tu tango no suena, es sólo un recalcar de letras ordenadas en una música que tiene que renunciar.
- mi tango duele
- si
El tiempo destiñe tu tango, la ausencia celebra tu letra y se come tu música. Desdibuja y desbrilla.
- nos vamos a olvidar
- si
El amor no sigue más allá de las certezas, los tangos no se leen, y llorarlos no alcanza para hacerlos sonar como valen.
- por un instante, yo te completé la vida
- si
Eso es estar completos. Unirse al juego, creer cada palabra.
- yo te creí cada palabra
- y yo, cada una de las tuyas
Volare
Enero 23, 2006 por LavigaMe apropié de la butaca elegida y me abroché el cinturón de seguridad mucho antes del aviso y, ensayando las instrucciones de mi psicólogo, traté de calmar mi ansiedad.
Inspirar y exhalar. Yo, tranquilo.
Busqué una revista entre mis cosas y comencé a leer, intentando no pensar en que pronto me encontraría a más altura de la que nunca había estado, enlatado en un aparato que superaría los 700 Km. por hora y por más de doce. Sumé y resté decimal y sexagesimalmente esos números,
hice cuentas mentales por un rato, hasta que una azafata apareció a explicarnos qué hacer en caso de que el avión se prendiera fuego,
o se despresurizara de golpe, o si alguna ventana estallara porque sí.
Dejé que sus señas sobre cómo usar las mascarillas de oxígeno y las salidas de emergencia me hipnotizaran los miedos y repasé las estadísticas:
“Es más probable morir en un auto que en un avión”.
Repetí esa frase como un Mantra mientras el avión se elevaba.
“Es más probable morir en un auto que en un avión… es más probable… es más probable”.
Durante el vuelo, me sirvieron aperitivos, unos quesos y bombones de licor. Estaba quedándome dormido cuando sentí el primer crujido.
OÃd el ruido
Enero 22, 2006 por LavigaLAS PERSONAS INVITADAS DEBERIAN ESCRIBIR UN MENSAJE EN SUS RESPECTIVOS BLOGS EXPLICANDO SUS CINCO HÃBITOS MÃS EXTRAÑOS. DESPUÉS DEBEN ESCOGER 5 NUEVOS BLOGS Y AÑADIR LOS LINKS, SIN OLVIDAR DEJAR UN COMENTARIO EN SU BLOG DICIENDO “HAS SIDO ELEGIDO” … and so on”.
Asà que ahà van mis raros (bah…) hábitos:
1- Me gusta andar descalza o en medias, asà que llegue adonde llegue, hago todo lo posible por descalzarme (lechu, no te tocarÃa los pies, ni dejarÃa que me los tocaras tampoco, quedate tranquilo)
2- Cuando me despierto, y antes que nada, tengo que tomar café. Si no lo hago, mi humor se convierte en una bomba de tiempo.
3- Para estacionar el auto, elijo el lugar más chico, porque si me sobra espacio, me cuesta más. Tengo un método para estacionar en lugares Ãnfimos, que no falla jamás.
4- En el cine, elijo el último lugar, arriba de todo. Primero, para que quienes están conmigo me encuentren siempre y no andar haciendo señas, y segundo, para que no me vean descalza y con los pies arriba del asiento de adelante.
5- En la ruta, mientras manejo, canto canciones patrias. La de Sarmiento es la Top 1: “Fue lalú cha, tuvà daytué lemeeeentó, la fatÃiiiiiiiiga, tu descansoicaaaal má…” y asÃ, a viva voz. Muy viva voz. Y si, la gente de otros autos me mira. Y qué?
La verdad, es que sólo hago esto porque es una orden de mi amo, el lechu, porque yo soy más bien de romper cadenas, más que de seguirlas. Pero lechu es lechu, y ya saben… me debo a él.
Y ahora… Los mártires nominados que tienen que ponerse a pensar qué hábitos raros tienen son:
xfiado
Tony
Pato
V.Onoff
TÃa Clari
Desde ya, les aviso que quedan exentos de culpa y cargo si deciden no participar (y arruinar para siempre este juego). Sólo tengan en cuenta que yo conocà una persona que no siguió esta cadena… y se murió.
Oíd el ruido
Enero 22, 2006 por LavigaLAS PERSONAS INVITADAS DEBERIAN ESCRIBIR UN MENSAJE EN SUS RESPECTIVOS BLOGS EXPLICANDO SUS CINCO HÁBITOS MÁS EXTRAÑOS. DESPUÉS DEBEN ESCOGER 5 NUEVOS BLOGS Y AÑADIR LOS LINKS, SIN OLVIDAR DEJAR UN COMENTARIO EN SU BLOG DICIENDO “HAS SIDO ELEGIDO” … and so on”.
Así que ahí van mis raros (bah…) hábitos:
1- Me gusta andar descalza o en medias, así que llegue adonde llegue, hago todo lo posible por descalzarme (lechu, no te tocaría los pies, ni dejaría que me los tocaras tampoco, quedate tranquilo)
2- Cuando me despierto, y antes que nada, tengo que tomar café. Si no lo hago, mi humor se convierte en una bomba de tiempo.
3- Para estacionar el auto, elijo el lugar más chico, porque si me sobra espacio, me cuesta más. Tengo un método para estacionar en lugares ínfimos, que no falla jamás.
4- En el cine, elijo el último lugar, arriba de todo. Primero, para que quienes están conmigo me encuentren siempre y no andar haciendo señas, y segundo, para que no me vean descalza y con los pies arriba del asiento de adelante.
5- En la ruta, mientras manejo, canto canciones patrias. La de Sarmiento es la Top 1: “Fue lalú cha, tuví daytué lemeeeentó, la fatíiiiiiiiiga, tu descansoicaaaal má…” y así, a viva voz. Muy viva voz. Y si, la gente de otros autos me mira. Y qué?
La verdad, es que sólo hago esto porque es una orden de mi amo, el lechu, porque yo soy más bien de romper cadenas, más que de seguirlas. Pero lechu es lechu, y ya saben… me debo a él.
Y ahora… Los mártires nominados que tienen que ponerse a pensar qué hábitos raros tienen son:
xfiado
Tony
Pato
V.Onoff
Tía Clari
Desde ya, les aviso que quedan exentos de culpa y cargo si deciden no participar (y arruinar para siempre este juego). Sólo tengan en cuenta que yo conocí una persona que no siguió esta cadena… y se murió.
Inspección, Inflexión, Desamparo
Enero 20, 2006 por LavigaReduje considerablemente el uso de este artilugio.
DeberÃa sentirme más frágil por esto. Y si, es asÃ. Por alguna loca razón
me siento mas frágil cuando no puedo escribir y leerme en la pantalla. Extraño mi tiempo.
No sé si quiero volver al ritmo vehemente y ávido. Pero extraño
y me fragilizo.
Lo pensaba mientras fijaba la vista en el cursor.
Cuánto tiempo con la vista fija en el cursor.
Esto. Esto. Justamente esto, es mi vida. Ni eso, ni aquello. Esto.
Y yo, soy yo. Yo. Soy. Yo. Ni esa, ni aquella. Esta.
Lo inexplorado es una distracción. Es meditación y juicio.
Lo sabido es un vacÃo que no alcanza.
Lo bueno es sospechar. La sospecha es ideal para la búsqueda.
Para la fantasÃa. La sospecha seduce, encanta, invade.
Inspección, Inflexión, Desamparo
Enero 20, 2006 por LavigaReduje considerablemente el uso de este artilugio.
Debería sentirme más frágil por esto. Y si, es así. Por alguna loca razón
me siento mas frágil cuando no puedo escribir y leerme en la pantalla. Extraño mi tiempo.
No sé si quiero volver al ritmo vehemente y ávido. Pero extraño
y me fragilizo.
Lo pensaba mientras fijaba la vista en el cursor.
Cuánto tiempo con la vista fija en el cursor.
Esto. Esto. Justamente esto, es mi vida. Ni eso, ni aquello. Esto.
Y yo, soy yo. Yo. Soy. Yo. Ni esa, ni aquella. Esta.
Lo inexplorado es una distracción. Es meditación y juicio.
Lo sabido es un vacío que no alcanza.
Lo bueno es sospechar. La sospecha es ideal para la búsqueda.
Para la fantasía. La sospecha seduce, encanta, invade.
Necat
Enero 17, 2006 por LavigaEs un trabajo ingrato ser la muerte. Es delicado, comprometido. No se fundamenta sólo en decidir quién deberá partir y buscar las maneras de hacerlo. No. El trabajo de muerte implica mucho más.
Después de asesinarlos, la muerte debe llevarlos al atrio que los juzgue y ser defensa de sus historias.
Debe coserles el traje que les toque y ajustarlo con alfileres al alma, para llevarlos luego, protegiendo sus frágiles disfraces de ángeles, a su futuro territorio para que se depositen en paz.
Debe revelarles los cómo y los por qué de cada momento a los nuevos demonios. Debe alentar y dar ánimo a los que no se resignan. Y debe explicarles, a locos y a suicidas, que todo fue en vano, que no se salvaron. Que sólo encontraron otro infierno negro en donde descansar la pena.
To faith or not to faith
Enero 16, 2006 por LavigaYa desde chiquita me interesó todo lo oculto. Lo clandestino, lo paranormal. Empecé con los horóscopos y las cartas astrales. Luego conocí las runas, el tarot y en cuanto pude, me hice catequista, para ver a dios desde la cocina de su residencia.
Le até cintitas rojas al Gauchito Gil, deposité varias botellas en el camino de la difunta Correa, dediqué mis diplomas a Ceferino y le recé más de dos rosarios a la Virgen de Luján.
También, como soy muy curiosa, complementaba mis creencias perteneciendo a una logia masónica barrial y saliendo los fines de semana a avistar ovnis con un grupo de amigos que, como yo, ya fueron abducidos varias veces.
Soy mormón, talibana, cuáquera, luterana, protestante, ortodoxa, anglicana y umbanda. Soy judía, budista, metodista y rosacruz.
Pero mis cristianos compañeros, al igual que los chamanes y los fieles del grupo de espiritismo, no ven bien mi doble, o triple, o múltiple militancia, y así es que me están obligando a elegir. Que tengo que decidirme por uno solo, dicen. Y tienen razón. No quiero confundir a ningún dios cuando me llegue la hora. Prefiero evitar trámites de equivalencias cuando me calcen el disfraz de ángel o de demonio. Y además, quiero tener un juicio justo, como dios manda.
Por eso, hoy, me voy a sentar a meditar debajo de la pirámide para ver qué me dicen sobre el tema, la borra del café, el peyote, las velas multicolores y las benditas cenizas de Sai Baba. Me encomendaré al Universo. Quizás la naturaleza se apiade de mí cuando sienta los sahumerios hechos de su esencia. Quizás me ilumine y me ayude a decidir. Quizás me enseñe, quizás yo aprenda.
Y si no… que sea lo que dios quiera.
Golondrina
Enero 15, 2006 por LavigaVuelo la ciudad donde te conocí, sobre la lluvia, hasta encontrar la esquina, el boulevard, las luces de la heladería donde nos embriagábamos de risa. Sobrevuelo calles torcidas, cruzo vías, plazas, sé que ahí, en esa esquina, siguen estudiando y en la iglesia cantan las mismas canciones que vos y yo cantábamos cuando el mundo era joven y el futuro tan grande.
Planeo sobre jardines vacíos, sobre la lluvia, como la lluvia de aquellos días, el banco de piedra donde filosofábamos al viento y al paraguas muerto.
Volando escapo, feliz de recorrer la ciudad donde te conocí (porque a veces, incluso las personas más quietitas se enfurecen de golpe).
Esto no depende de nada, o quizás obedezca a alguna energía injusta y antigua que se adueña de las arterias, de las piedras de mis músculos, de mis entrañas, y de los lugares más oscuros del alma.
Cuando mi cabeza se sublevó, y esto sucede una o dos veces por siglo, diez ojos se ahogaron, y las murallas mostraron grietas mortales.
Muchos ideales enloquecieron y usaron los cuchillos con nuestros proyectos y esperanzas.
Durante la furia, incluso se marchitaron los malvones de la esquina, de la manzana, de la ciudad donde vos y yo nos conocimos.
Si no oigo a mi corazón
Enero 15, 2006 por LavigaA veces, incluso las personas más quietitas se enfurecen de golpe. No depende de los estudios, de la cultura o de las polÃticas de vida, sino de alguna energÃa injusta y antigua que se adueña de sus arterias, de las piedras de sus músculos, de las entrañas, de los lugares más oscuros del alma.
Cuando mi cabeza se sublevó, diez ojos se ahogaron, y las murallas mostraron grietas mortales. Muchos ideales enloquecieron y usaron los cuchillos con nuestros proyectos y esperanzas.
“Si quieres escapar, morirás aplastada y rota, atrapada en lo negro del fuego.”
Durante la furia, incluso se marchitaron las flores de la esquina, de la manzana, de la ciudad… donde vos y yo nos conocimos.
Si no oigo a mi corazón
Enero 15, 2006 por LavigaA veces, incluso las personas más quietitas se enfurecen de golpe. No depende de los estudios, de la cultura o de las políticas de vida, sino de alguna energía injusta y antigua que se adueña de sus arterias, de las piedras de sus músculos, de las entrañas, de los lugares más oscuros del alma.
Cuando mi cabeza se sublevó, diez ojos se ahogaron, y las murallas mostraron grietas mortales. Muchos ideales enloquecieron y usaron los cuchillos con nuestros proyectos y esperanzas.
“Si quieres escapar, morirás aplastada y rota, atrapada en lo negro del fuego.”
Durante la furia, incluso se marchitaron las flores de la esquina, de la manzana, de la ciudad… donde vos y yo nos conocimos.
Una ayudita de mis amigos… Hoy: x
Enero 13, 2006 por LavigaY se hizo la luz…
Anoche me dió el punto. Como estoy de vacaciones, mañana, hasta que no me de el sol en el culo, no me levanto. Y así lo hago. A eso de las 11 noto su tibio calor invitándome a salir del futón. Me pego una ducha y me planteo qué desayunar. En vez de buscar en el “frigo” prefiero bajar al super de abajo. Joder, había unas sardinas exquisítas, de las que dicen: ii…Lleváme a casa…!! Y me llevé cinco.
Saco la “minibarbacoa” para ocasiones especiales y me pongo a hacerlas en la terraza. Pañuelo “cuatro nudos” a la cabeza, torso desnudo y pantalón corto. Mientras, me tomo una Sapporo y me siento en una alfombrilla almohadillada. En el cassete, Radio Tarifa. Al olor de las sardinas ha llegado una bandada de cuervos. Estos hijos de puta, no se conforman con despertarnos a las 4 de la mañana sino que ahora vienen a comer de gorra. !! Cabrones !!
La vecina de frente, casada, cuarentona y mojigata, aunque de buen ver, sale a la ventana. No sé, si sale por los graznidos, por el olor de las sardinas al fuego…o porque quizá se me ve un huevo. Me saluda con un movimiento leve de cabeza y por señas le indico que si quiere acompañarme y probarlas. Asiente. Toca el timbre y aparece con una botella de sake. Le saco otra alfombrilla. La noto tensa pero sin miedo. Nos comemos las sardinas sin hablar, mirando al horizonte luminoso.
Le tiro las espinas a los putos pajarracos para que se callen. Descubro que me mira embelesada, sonríe y seguimos bebiendo sake pausadamente. Terminamos la botella. Acerca la alfombrilla y se acurruca a mi lado. Me lo pone fácil. Dos caricias y un beso furtivo… ii Ya está la gata en la talega!!…
Una ayudita de mis amigos… Hoy: Lechuga CarnÃvora
Enero 12, 2006 por Laviga“Cuántas barreras hay que saltar para llegar a tocar las cuerdas de la voz,
para que se produzca el nudo gordiano, entrelazando los brazos
de la garganta, hasta hacerse un puño y tragarlo como un ancla
que se disipa en el fondo.
Se levantan solos, los resentimientos florecen en un campo de púas,
precognición del mal acto para el que siembra, y que recoge dolor.
Yo sólo recojo púas y me las guardo en el bolsillo, para lanzarlas
como bandada de cuervos.
Se dice que en el fondo de las tripas, se siente ese hueco cálido
donde van a parar todas las emociones cursis, pero nadie se para a escuchar el eco de los recuerdos, de las imágenes que supuran en nuestra cabeza
y nos recuerdan que nosotros también vivimos aquello.
Todos se han quedado sordos, ante las palabras necias, ante los insultos, como una barrera para no anudar la garganta.”
Una ayudita de mis amigos… Hoy: Lechuga Carnívora
Enero 12, 2006 por Laviga“Cuántas barreras hay que saltar para llegar a tocar las cuerdas de la voz,
para que se produzca el nudo gordiano, entrelazando los brazos
de la garganta, hasta hacerse un puño y tragarlo como un ancla
que se disipa en el fondo.
Se levantan solos, los resentimientos florecen en un campo de púas,
precognición del mal acto para el que siembra, y que recoge dolor.
Yo sólo recojo púas y me las guardo en el bolsillo, para lanzarlas
como bandada de cuervos.
Se dice que en el fondo de las tripas, se siente ese hueco cálido
donde van a parar todas las emociones cursis, pero nadie se para a escuchar el eco de los recuerdos, de las imágenes que supuran en nuestra cabeza
y nos recuerdan que nosotros también vivimos aquello.
Todos se han quedado sordos, ante las palabras necias, ante los insultos, como una barrera para no anudar la garganta.”
Una ayudita de mis amigos… Hoy: V. Onoff
Enero 11, 2006 por LavigaMiraba el shopping atestado de gente.
En otra época esto podría haber sido un objetivo.
Hoy llevaba un pantalón nuevo en sus manos y era feliz.
Conseguir un pantalón que le satisfaga era algo casi imposible y hoy,
por fin, lo había logrado.
Hacía la cola para pagar. Dos personas y llegaba.
Sonó su celular.
- Soy yo. Estoy afuera. Tenés cuarenta segundos.
Miró al cajero y dejó el paquete con una seña rápida.
En doce segundos llegó a la puerta.
Seis tardó en hallar a la mujer en la moto.
Se trepó.
- ¿Cómo estás?, dijo ella acelerando a fondo.
- Contento de verte, contestó él, aferrándose a su cintura.
- Te vi y pensé en los viejos tiempos.
Siete cuadras más atrás, el shopping volaba por el aire, en un revuelto
rojo de plástico, vidrio, metal y carne.
- Me pareció interesante avisarte, le dijo ella sonriendo.
- Oh… muchas gracias, le contestó.
Luego, él extrajo el cuchillo y, tanteando el borde justo del casco, la
degolló en un sólo y rápido movimiento.
El cuerpo se inclinó, su cabeza golpeó el velocímetro y la sangre bañó
el tanque de nafta.
Él la sostuvo mientras mantenía el manubrio y frenaba la moto.
Luego se bajó. El cuerpo colgaba fláccido.
- No esta vez. No cuando al fin había encontrado el pantalón justo para
mí.
Elegiste mal, querida.
Una ayudita de mis amigos… Hoy: Oz
Enero 10, 2006 por LavigaVirgen
Todos te están mirando
Pero el desfile es afuera
Adentro son sólo agujeros
Que no resoplan esperas
Toros, leones, marcianas
Juegan al huevo podrido
(se hacen los distraídos)
Se hacen los distraídos
Corré, levantate y corré
Toro, tu luna se apaga
Leona rugí, protegete, prendete fuego
Marciana, enloquecé al mundo
Que estás en eso
Que buscan las almas
Una ayudita de mis amigos… Hoy: xfis
Enero 7, 2006 por LavigaJugando una carrera de embolsados suena mi celu y atiendo.
“Que tenés que escribir un post para mi blog… me oís?
Mary y Aste ya lo hicieron, faltás vos…”
Desembarazándome de la bolsa de arpillera, corrí a mi casa y tropecé con una y mil dificultades; que el estilo, que el tonito, que la musicalidad.
Que la reputamadrequelopario.
Entonces, sólo sucedió.
Primero su voz, quizás un eco. Después sus manos en mis manos y un cosquilleo intenso. Traté de alejar su pelo de mi cara pero acerqué su cara a mi pelo.
El pelo, la cara, las manos, y una extraña sensibilidad.
Soy tu sirviente: -repetí en las sombras… hágase en mí, según tu voluntad…
Una ayudita de mis amigos… Hoy: Asterión
Enero 6, 2006 por Laviga¿Sabés qué? ¡No te soporto más cuando se te vuelan las urracas!…
Ya no me resulta gracioso. Al principio, hasta te digo, que era un poco… no sé… erótico. Pero ahora ya no me seducÃs. Reconozco que tuve algo de culpa por la manera en que se fue destruyendo esta relación. No sé… tal vez acepté sin saber poner lÃmites. Era divertido verte enojada, maldecÃas a todo el mundo y caminabas de un lado a otro por la casa, siempre refunfuñando y dándole a la maldición, amenazando… y ¡ojo, eh! qué cuando vos amenazás… lo cumplÃs… Pero a mÃ, que querés que te diga, me calentabas… yo me ponÃa a full y vos lo sabÃas, aunque después te mandaras la parte y en cuanto tuvieras oportunidad… me clavaras los dientes mordiéndome con ganas.
Pero qué le voy a hacer… yo también me lo buscaba. Lo único feo era que escupieras mis pedazos de carne por detrás de los sillones, como queriendo ocultar lo realizado.
Si, está bien, lo corregiste y nunca más sucedió. Desde entonces, fuiste más cuidadosa. Cuando llegaba unos minutos más tarde que lo habitual, me esperabas con un frasco ya preparado para la ocasión. ¡Y entonces sÃ! ¡Minga de tratarme irrespetuosamente!… ahà están guardados de manera metódica mis 3 dedos de la mano izquierda que me habÃas amputado a dentelladas aquel dÃa que me viste charlar con la vecina. También acomodaste como si estuvieran saludando, los cinco de la mano derecha, y en el estante de arriba del televisor, cualquiera puede ver que mis dos tobillos fueron cortados sin un rasguño siquiera.
Incluso, tengo que aceptar que pones buena voluntad y les cambias el formol a los frascos, y pasás el plumero por sobre las tapas, para sacarles ese polvillo que queda tan mal. Los cartelitos, que a manera de etiquetas, te esmeraste en colocar, también señalan un detalle de buen gusto.
En cambio, no me gusta tanto que, en el mismo recipiente, hayas juntado a mis orejas con mis labios y con mi nariz, porque que me da un poco de aversión, repugnancia… ¿sabés?
Pero igual, creo que lo mejor para nosotros, por ahora al menos, es tomarnos un tiempito y ver que pasa…
Una ayudita de mis amigos… Hoy: Asterión
Enero 6, 2006 por Laviga¿Sabés qué? ¡No te soporto más cuando se te vuelan las urracas!…
Ya no me resulta gracioso. Al principio, hasta te digo, que era un poco… no sé… erótico. Pero ahora ya no me seducís. Reconozco que tuve algo de culpa por la manera en que se fue destruyendo esta relación. No sé… tal vez acepté sin saber poner límites. Era divertido verte enojada, maldecías a todo el mundo y caminabas de un lado a otro por la casa, siempre refunfuñando y dándole a la maldición, amenazando… y ¡ojo, eh! qué cuando vos amenazás… lo cumplís… Pero a mí, que querés que te diga, me calentabas… yo me ponía a full y vos lo sabías, aunque después te mandaras la parte y en cuanto tuvieras oportunidad… me clavaras los dientes mordiéndome con ganas.
Pero qué le voy a hacer… yo también me lo buscaba. Lo único feo era que escupieras mis pedazos de carne por detrás de los sillones, como queriendo ocultar lo realizado.
Si, está bien, lo corregiste y nunca más sucedió. Desde entonces, fuiste más cuidadosa. Cuando llegaba unos minutos más tarde que lo habitual, me esperabas con un frasco ya preparado para la ocasión. ¡Y entonces sí! ¡Minga de tratarme irrespetuosamente!… ahí están guardados de manera metódica mis 3 dedos de la mano izquierda que me habías amputado a dentelladas aquel día que me viste charlar con la vecina. También acomodaste como si estuvieran saludando, los cinco de la mano derecha, y en el estante de arriba del televisor, cualquiera puede ver que mis dos tobillos fueron cortados sin un rasguño siquiera.
Incluso, tengo que aceptar que pones buena voluntad y les cambias el formol a los frascos, y pasás el plumero por sobre las tapas, para sacarles ese polvillo que queda tan mal. Los cartelitos, que a manera de etiquetas, te esmeraste en colocar, también señalan un detalle de buen gusto.
En cambio, no me gusta tanto que, en el mismo recipiente, hayas juntado a mis orejas con mis labios y con mi nariz, porque que me da un poco de aversión, repugnancia… ¿sabés?
Pero igual, creo que lo mejor para nosotros, por ahora al menos, es tomarnos un tiempito y ver que pasa…
Una ayudita de mis amigos… Hoy: Mary
Enero 4, 2006 por LavigaDos mil años esperandote según la predicción
Pienso y me agarro la cabeza, que se me va para atrás
En un gesto de resignación y de lamento
Varias vidas, una tras otra, concatenadas…
Para llegar a este momento, que se suponía culmine
Varios padres y madres y hermanos y seres y trabajos y amores
A medio vivir, para terminar aquí, frente a vos
Maldiciendo cada paso dado que me trajo a este momento.
Siento las vibraciones del electrocardiograma de un muerto
Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii… la nada
He sido tantas cosas para llegar a vos…
Y vos que…
Vos no podes nada
Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii… de nada
Quizás haya algún error, o al menos, eso espero
(aunque las coordenadas son las correctas)
El jardín zoológico es un lugar calmo y bello
El día está tan claro como debía estar
Tus ojos son tal y como los describieron aquellas cartas
Oscuros y de una profundidad inmensa
Las mismas que me describieron a mí en este momento
Delante de ti, tomándome la cabeza
En un gesto que aquel día interpreté
Como un grito ahogado de alegría
Así las cosas
Y te guarde mis mejores sueños
Sin siquiera sospechar que al final
Me encontraría despojada de todo aquello
Que dio sentido a esta espera
Vamos, que está bien!
Que serás guapo en el reino animal
Pero no me imagino entrando al cine de la mano de un chimpancé
MECAGÜENMISUERTE, y las putas cartas del futuro
Que las parió… Carajo!
Mary
DesconfÃo
Diciembre 29, 2005 por LavigaLo analicé por años. Lo estudié en Manga y en cada adorno Zen. El japonés, no es un idioma. Siempre lo habÃa sospechado. Esos códices, signos insólitos, extraños, sospechosos desde el vamos, no conforman un idioma.
Sin embargo, ellos nos hacen creer que lo entienden y despliegan por el mundo esos diarios, escritos en signos que no dicen nada, sólo para confundirnos. Y se pavonean con sus libros floridos de trazos originales y belleza oriental para darnos envidia. Lo hacen asà desde hace siglos, y si alguien intenta aprender a descifrar los ideogramas, le explican, con esa sonrisa mansa y resignada que sólo tienen ellos, que eso es muy difÃcil. Y asà desmoralizan a los que, como yo, intentamos indagar. Nos debilitan. Nos dejan desalentados, lánguidos y sin rumbo, para que nunca descubramos que eso que ellos leen, no son más que garabatos sin sentido.
Desconfío
Diciembre 29, 2005 por LavigaLo analicé por años. Lo estudié en Manga y en cada adorno Zen. El japonés, no es un idioma. Siempre lo había sospechado. Esos códices, signos insólitos, extraños, sospechosos desde el vamos, no conforman un idioma.
Sin embargo, ellos nos hacen creer que lo entienden y despliegan por el mundo esos diarios, escritos en signos que no dicen nada, sólo para confundirnos. Y se pavonean con sus libros floridos de trazos originales y belleza oriental para darnos envidia. Lo hacen así desde hace siglos, y si alguien intenta aprender a descifrar los ideogramas, le explican, con esa sonrisa mansa y resignada que sólo tienen ellos, que eso es muy difícil. Y así desmoralizan a los que, como yo, intentamos indagar. Nos debilitan. Nos dejan desalentados, lánguidos y sin rumbo, para que nunca descubramos que eso que ellos leen, no son más que garabatos sin sentido.
Agüitas para Alejandra
Diciembre 27, 2005 por LavigaPodés empezar a llorar,
que agua es lo que sobra.
Que no hay tantos floreros para llenar,
ni es tan necesario seguir enjuagando nada.
No ves al sol?
Usá la lluvia que no cae como llanto.
Usá los charcos, el rÃo. Llorá océanos.
Dejá que los barcos encallen, se preocupen ellos.
Llorate el agua de los espejos, las cataratas.
Llorá los témpanos, y el vapor de los glaciares.
Llorá el café y la sangre.
Usá la savia suculenta, hacela llanto.
Llorá.
Que no sirve de mucho hacer como si nada.
Agüitas para Alejandra
Diciembre 27, 2005 por LavigaPodés empezar a llorar,
que agua es lo que sobra.
Que no hay tantos floreros para llenar,
ni es tan necesario seguir enjuagando nada.
No ves al sol?
Usá la lluvia que no cae como llanto.
Usá los charcos, el río. Llorá océanos.
Dejá que los barcos encallen, se preocupen ellos.
Llorate el agua de los espejos, las cataratas.
Llorá los témpanos, y el vapor de los glaciares.
Llorá el café y la sangre.
Usá la savia suculenta, hacela llanto.
Llorá.
Que no sirve de mucho hacer como si nada.
Agüitas para Alejandra
Diciembre 27, 2005 por LavigaPodés empezar a llorar,
que agua es lo que sobra.
Que no hay tantos floreros para llenar,
ni es tan necesario seguir enjuagando nada.
No ves al sol?
Usá la lluvia que no cae como llanto.
Usá los charcos, el río. Llorá océanos.
Dejá que los barcos encallen, se preocupen ellos.
Llorate el agua de los espejos, las cataratas.
Llorá los témpanos, y el vapor de los glaciares.
Llorá el café y la sangre.
Usá la savia suculenta, hacela llanto.
Llorá.
Que no sirve de mucho hacer como si nada.
Nueva contradicción de la Muerte
Diciembre 26, 2005 por LavigaPapá y mamá siempre me dicen que no mire tanto la foto que me regaló
mi abuela. Pero mi curiosidad me obliga a desobedecer. Por eso,
cuando ellos duermen, me acerco despacito y la miro fijo para ver la luz.
Y apoyo mi oreja y espero a que se oiga otra vez el chirriar de la mecedora
y esa voz increÃble que canta susurrando mis canciones de cuna.
Esa voz que me recuerda tanto a la de ella, pero que no es.
No puede ser. Papá y mamá siempre me dicen que Dios se la llevó al cielo.
Nueva contradicción de la Muerte
Diciembre 26, 2005 por LavigaPapá y mamá siempre me dicen que no mire tanto la foto que me regaló
mi abuela. Pero mi curiosidad me obliga a desobedecer. Por eso,
cuando ellos duermen, me acerco despacito y la miro fijo para ver la luz.
Y apoyo mi oreja y espero a que se oiga otra vez el chirriar de la mecedora
y esa voz increíble que canta susurrando mis canciones de cuna.
Esa voz que me recuerda tanto a la de ella, pero que no es.
No puede ser. Papá y mamá siempre me dicen que Dios se la llevó al cielo.
Lumpen Buenos Aires II
Diciembre 23, 2005 por LavigaCiudad
Que sólo es nuestra
Cuando la noche germina
Encadenada de adoquines
Y rancia de alquitrán
Veredas olvidadas de los mapas
Donde agruparnos cuando el cielo se sonroja
Calles donde volamos y jugamos a buscar
Donde se bebe y se ama como nunca
Calles que llenamos con cultos y con risas
Donde se escriben canciones
De un sólo momento
Ópera del vulgo, los gritos
Ladridos humanos
Escalonados con frío, silencio y barro
Negro
Calles, veredas, ciudad en trance
Que vamos a ceder cuando la luz regrese
Cuando vuelvan los dueños
Y nos sitie a nosotros el sueño
Y el dormir
Y el miedo al agua bendita
Y a la cruz
Y a las estacas
A medio camino
Diciembre 22, 2005 por LavigaDespués de aquella operación en la que le habían confirmado el diagnóstico de enfermedad terminal, él sentía que estaba encerrado en un cuerpo que no era el suyo. Se sentía prisionero de ese vivir glacial e indiferente de algún hombre distinto de él.
Y soñaba con que un día se vería libre, para ser él mismo.
Y mientras esperaba a que se rompiera el hechizo, desabrochaba su camisa
y mostraba a quien quisiera ver, la herida que le cruzaba el pecho.
Para divertirse, pedía a las mujeres que posaran sus dedos sobre la cicatriz, que notaran su corazón, que sintieran el latir de su vida.
Pocas se animaban, pero cuando una lo hacía, él cerraba los ojos
y le estallaban estrellas en el alma, y unas voces le contaban sus secretos
y miedos que él, por misericordia, nunca repetía en voz alta.
Seems
Diciembre 20, 2005 por LavigaMirás hacia adelante y sabés que hay un gigantesco pozo de quilombos que va a domarte irremediablemente. A no ser que sea serio lo de la pastillita azul y la roja. Pero empíricamente, sabés que eso no va a suceder. Que lo real es el quilombo.
Entonces dejás de mirar. Para qué anticiparse convirtiendo al día en algo despreciable. Pero es que el día te lo pide y vos nada podés hacer.
Entonces, mirás hacia adelante y ya no ves nada.
La Navidad es un plomo. Cada día que pasa me inclino más a pensar que la soledad física es el estado perfecto por excelencia para pasar las fiestas. Hablás sólo si querés. Y te cantás las cuarenta, o te cortás menos diez y te dormís hasta mañana.
Lo malo del truco, es que a veces hablando sola, nuestra propia indiferencia, se acuerda de aquel personaje y nos canta la falta.
Pero siempre habrá alguna negación macanuda que nos salve.
Negación, en vos confío.
Las reuniones familiares con motivos impuestos, son una mierda. No entendés dónde está la gracia de todo esto. Se te derramó el brillo sobre el mantel navideño hace mucho. Se te perdió el afecto o nunca existió?
Habría que haberlo detenido en su justo momento, pero no te diste cuenta y ahora es tardísimo.
Si Papá Noel me protegiera del aliento de los afectos, si compareciera ante mis deseos, ante mis necesidades, si brotara cada día y no sólo en Navidad.
Si una (esa) reputacosa me cumpliera, tal vez, sólo así, yo no tendría tantas ganas de rebelarme y sólo me revelaría.
De un negativo en blanco y negro, a una buena “algo” en technicolor.
Lumpen Buenos Aires (todavÃa no me fui y esto ya en desastre)
Diciembre 14, 2005 por LavigaMi libro de reojo
El que me pide por dios
Que le regale Semántica
Y un final mágico
Describe solo y como ensayo
La inocencia del que muere
Lo desalmado de sentirse satisfecho
La idea de ser fértil
El segundo dÃa de cada guerra
Las escaleras sin descansos
El humor alemán
El primer vómito de adulto
La cara del que rompe un candado
Y mientras esto sucede
En el epÃlogo del nudo
Se ve al sapo enamorado de la reina
Al prÃncipe desencantado de la vida
A la princesa llorando como escuerzo
Y al pobre mago editando a cuatro manos
Para cada cuentito un “The End” de perdices
Sobre el crudo de fantasÃas desanimadas
Que siempre le llegan por default
(ExtraÃdo de “Media vida no autorizada” declarada de interés descomunal, en diciembre 2005)
Ah… y que me voy unos 4 dÃas de vacaciones. Pido encarecidamente que cierren las ventanas que entra el chiflete y que no enquilomben mucho, dichoseadepaso.
Lumpen Buenos Aires (todavía no me fui y esto ya en desastre)
Diciembre 14, 2005 por LavigaMi libro de reojo
El que me pide por dios
Que le regale Semántica
Y un final mágico
Describe solo y como ensayo
La inocencia del que muere
Lo desalmado de sentirse satisfecho
La idea de ser fértil
El segundo día de cada guerra
Las escaleras sin descansos
El humor alemán
El primer vómito de adulto
La cara del que rompe un candado
Y mientras esto sucede
En el epílogo del nudo
Se ve al sapo enamorado de la reina
Al príncipe desencantado de la vida
A la princesa llorando como escuerzo
Y al pobre mago editando a cuatro manos
Para cada cuentito un “The End” de perdices
Sobre el crudo de fantasías desanimadas
Que siempre le llegan por default
(Extraído de “Media vida no autorizada” declarada de interés descomunal, en diciembre 2005)
Ah… y que me voy unos 4 días de vacaciones. Pido encarecidamente que cierren las ventanas que entra el chiflete y que no enquilomben mucho, dichoseadepaso.
Sin Nylon
Diciembre 12, 2005 por LavigaHay algo. Un universo. Una complejidad extraordinaria.
Un mar subterráneo. Un contenido secreto. Una simple imagen.
Un esquema. Una construcción mental.
Y eso es lo único que sé.
Es producido y animado por lo mismo que crea, suscita y preserva
Universos.
Es una partícula subatómica y la más grande de todas las galaxias.
Guarda en lo profundo, potencialidades insospechadas,
energías extraordinarias y una paz…
Hay algo. Está. Es. Existe.
…y desespera.
Boom!
Diciembre 7, 2005 por LavigaCuarta cartera que le roban en menos de un año.
La vieja se queda mirando al ladrón, que escapa en la moto
y recuerda sonriendo, cada uno de los robos anteriores.
El primero, el del tirón que la arrojó al suelo.
De ese, todavía la resiente un dolorcito en la cadera.
Del segundo le quedaron varios moretones
y un miedo subcutáneo de salir a la calle.
Al tercero, en cambio, lo esperó atenta.
Había decidido que el miedo no era la manera de enfrentar la inseguridad
y estudió los detalles, tomando nota de cada movimiento del ladrón.
Por eso recién, cuando el hombre le arrancó la cuarta cartera,
ella no se resistió.
Solo siente una pequeñita molestia en el dedo.
La que le produjo el tirón del hilo que acaba de soltar el detonador.
La granada que aguarda en el bolso
explotará en…
5…
4…
3…
..
.
Boom!
Diciembre 7, 2005 por LavigaCuarta cartera que le roban en menos de un año.
La vieja se queda mirando al ladrón, que escapa en la moto
y recuerda sonriendo, cada uno de los robos anteriores.
El primero, el del tirón que la arrojó al suelo.
De ese, todavía la resiente un dolorcito en la cadera.
Del segundo le quedaron varios moretones
y un miedo subcutáneo de salir a la calle.
Al tercero, en cambio, lo esperó atenta.
Había decidido que el miedo no era la manera de enfrentar la inseguridad
y estudió los detalles, tomando nota de cada movimiento del ladrón.
Por eso recién, cuando el hombre le arrancó la cuarta cartera,
ella no se resistió.
Solo siente una pequeñita molestia en el dedo.
La que le produjo el tirón del hilo que acaba de soltar el detonador.
La granada que aguarda en el bolso
explotará en…
5…
4…
3…
..
.
Dharma
Diciembre 5, 2005 por LavigaRescate de futuros desengaños será el primero
Una entrega de fe, una puesta en manos
Picaporte cómplice, aduana del resto
Ciega la certeza de saberlo
Alquimia magna de la sordera de náufragos
A los astilleros gritones de la cordura
Será cuna de insensatez y verdugo de razones
Burlará toda materia
Amrita, soma, néctar, ambrosía
Derramará su esencia ahogando fronteras
Y borrando los límites de la ridícula prudencia
Llevará a la sangre a ser manzana por el cuerpo
Despertará a los placeres sabios
Que esperan pacientes como dioses
Ver a la inocencia párvula beber impertinente
La medicina de arcilla inquieta
Eventual amor, muerte, pena, alegría o rabia
Y firmará un crédito fugaz que no resigne
Que al obstino se le plante y enfrente seduciendo
Con la debilidad de una pestaña y el descaro
De la semilla que brota inexorable
Sabiéndose dueña de sólo su presente,
Precario, sublime, banal, desnudo
Y será entonces que engañará por fin al Karma
Para que no se cobre de nuevo la condena
De las vidas desvividas de la vida
Y los delfines se sueñen otra vez descalzos
Cuando nada sea un hecho, cuando no haya renglones
Cuando aún no sea tarde
Paranoid Humanoid II
Diciembre 1, 2005 por LavigaEntra a la sala, saluda, se anota, se sienta y espera. Pase. Se levanta, camina, saluda nuevamente y entra al consultorio. Y se estremece ante tanta asepsia, y quiere correr, y piensa mil flashes con excusas y se arrepiente de no haber arruinado más cepillos dentales, pero digiere el momento, agradece y se sienta.
Mira el torno, la bandeja de acero, las herramientas perfectamente ordenadas y esterilizadas, y piensa en los monos de “2001”, en el fuego,
en la muerte, y se idiotiza con la lámpara mientras la asistente,
de un blanco impecablemente hervido, le coloca un babero de papel que le recuerda a la horca y no puede evitar pensar otra vez en huir.
Ella se le ha parado justo detrás, pero él la ve hacerle gestos al dentista por el reflejo de la ventana. Que ellos hablen entre sí, susurrando por entre los barbijos y sin quitarle los ojos de encima lo enferma y lo llena de fantasías horrorosas.
Prueba relajarse, inhalando y exhalando lentamente, pero la respiración del médico y el ruido que hacen al colocarse los guantes de látex lo desconcentran. Sabe que el temor es desproporcionado, que sería absurdo irse y que caer en el terror de la sugestión sería ridículo, que ninguno de los dos le clavará nada en la garganta, ni intentará acrecentar su dolor pinchándole algún nervio.
Intenta convencerse de que nadie quiere hacerle daño, de que están ahí para ayudarlo. Son profesionales. Son profesionales y saben lo que hacen.
El hecho de que estén bajando la persiana y cerrando la puerta con cadenas, es sólo otra precaución más. Solo eso.
Paranoid Humanoid II
Diciembre 1, 2005 por LavigaEntra a la sala, saluda, se anota, se sienta y espera. Pase. Se levanta, camina, saluda nuevamente y entra al consultorio. Y se estremece ante tanta asepsia, y quiere correr, y piensa mil flashes con excusas y se arrepiente de no haber arruinado más cepillos dentales, pero digiere el momento, agradece y se sienta.
Mira el torno, la bandeja de acero, las herramientas perfectamente ordenadas y esterilizadas, y piensa en los monos de “2001”, en el fuego,
en la muerte, y se idiotiza con la lámpara mientras la asistente,
de un blanco impecablemente hervido, le coloca un babero de papel que le recuerda a la horca y no puede evitar pensar otra vez en huir.
Ella se le ha parado justo detrás, pero él la ve hacerle gestos al dentista por el reflejo de la ventana. Que ellos hablen entre sí, susurrando por entre los barbijos y sin quitarle los ojos de encima lo enferma y lo llena de fantasías horrorosas.
Prueba relajarse, inhalando y exhalando lentamente, pero la respiración del médico y el ruido que hacen al colocarse los guantes de látex lo desconcentran. Sabe que el temor es desproporcionado, que sería absurdo irse y que caer en el terror de la sugestión sería ridículo, que ninguno de los dos le clavará nada en la garganta, ni intentará acrecentar su dolor pinchándole algún nervio.
Intenta convencerse de que nadie quiere hacerle daño, de que están ahí para ayudarlo. Son profesionales. Son profesionales y saben lo que hacen.
El hecho de que estén bajando la persiana y cerrando la puerta con cadenas, es sólo otra precaución más. Solo eso.
Ecos
Noviembre 29, 2005 por LavigaYa nada es como antes. Las ciudades son laberintos de humo y alquitrán.
No hay vidrieras, ni semáforos. Un tul de brea lo cubre todo. Los autos
van muy despacio y deambulan por horas entre precauciones y bocinazos
para encontrar una salida que los libre de un andar eterno por las calles de la niebla.
La bruma obliga a los tristes a salir con lámparas para no tropezarse unos con otros, ni perderse y quedar vagando rumbo muerte para siempre.
Sólo los felices se mueven entre las tinieblas con confianza.
Corren por las calles, juegan y nunca se pierden.
Porque por las risas reconocen dónde están los amigos.
Descanso III
Noviembre 26, 2005 por LavigaQuise cambiar un poco el rumbo de mi vida y me vi metida
en un laberinto peliagudo de pasillos angostos y paredes cerradas,
perdida de la manera más absurda. No veía gente, ni puertas,
ni ventanas, ni luz. Solo yo. Ni mi sombra. Ni mi miedo.
Quise volver desandando mis pasos, pero la oscuridad era absoluta.
Deambulé por horas, por días. Los meses transcurrieron.
Habían pasado diez años cuando te encontré.
Ahora, al menos, ya no estoy sola buscando la salida.
…y me desespero escalando el tiempo que me afuera de Vos y enarbolo la melancolía la saboreo hasta sentirla oscurísima hacerme música inventarme tuya y sé que Vas a llegar con tu risa a cerrarme los ojos a coserme de nuevo a la Vida a convertirte en escenario Para mí a Verme bailar Para Vos y te invitaría Pero Vos sabés que en realidad lo que menos duele es la demora…
A veces siento muy grosera la manera tan eficaz que tiene el destino de embocar esos dos o tres estímulos insignificantes en la única grieta que tiene mi felicidad.
Porque es entendible que uno no le ande poniendo chalecos a la alegría.
Es precisamente alegría porque anda desnuda y sin preocupaciones,
no sé si me explico.
Ahora, que venga el destino y descaradamente descubra la fisura, eso ya es demasiado.
Descanso II
Noviembre 23, 2005 por LavigaNi esa barrera que nos separa con saña, ni veinticinco años de enfermedades contagiosas me alejan de vos.
Me hacés creer que no soy obvia, que no tengo manchas, que mi sangre
es azul. Y a la sombraluz de tu mentira, bailo colgada del ángel que custodia el alma de los suicidas contrariados, esperando que me desnudes el alma,
ya que otra cosa es improbable.
Había una vez un Universo perfecto en el que las almas y los cuerpos
estaban en estado de satisfacción permanente. Un estado en el que
resultaba imposible pretender otro. Un día, llegó un dios muy muy muy malvado, miró la obra y vio que era demasiado buena.
Entonces regó la creación con litros de deseo.
Hubo inmunes que siguieron viviendo sus viditas de satisfacción absoluta.
En cambio los débiles…
Para ser lo que soy, antes debí morir. Ahora que estoy muerto puedo afirmar que fui Borges. El mundo es real yo soy Borges. Ahora que converso con Macedonio, Bioy, Lugones y Shopenhauer, puedo decir que la eternidad es algo aburrida, pues carece del mágico atractivo de la duda.
Estoy pensando seriamente en empezar a apagar la computadora.
Quizás si no estuviera prendida las 24 horas…
El protector de pantalla me hipnotiza. Me absorbe irremediablemente.
Feroz Final Feliz
Noviembre 22, 2005 por LavigaCuando terminé de escribir mi último cuento, lo presenté en un concurso. Semanas después me notificaron que había sido pre-seleccionado, pero me pedían que retocara algunos conceptos, porque en determinados tramos,
el ritmo decaía y la estructura se venía abajo.
Al principio me pareció fácil, pero poco a poco, las ideas comenzaron a debatirse inquietas antes de venir a mi mente. Los personajes,
tan vivos antes, parecían ahora flojos estereotipos que no me decían nada.
Pero un premio es un premio y no me iba a poner quisquillosa.
Así que desoyendo los dictámenes de mi frágil estilo me puse a trabajar duro en escribir un cuento ganador. Uno que me llevara a la fama, a la gloria.
Y hoy creo haberlo logrado. Hoy creo haberlo llevado a la perfección. Sólo me queda resolver el final. Las dieciséis últimas palabras. Las vengo rescribiendo desde hace días. Centenares de veces. Pero me resulta imposible. No le encuentro la vuelta. No hallo manera mejor de decir:
“Por que no se van todos un poquito bien a la reputa madre que los parió.”
Reportaje a Matu
Noviembre 22, 2005 por LavigaElla parte de mÃ
Noviembre 21, 2005 por LavigaY esto es para mà ella parte de mÃ. SimpatÃa, ternura y barbarie. Ella parte de mà armoniza y desafina. Decide, se arregla, se descuelga de una dendrita
y se dedica a galoparme la cabeza como un delfÃn.
Cuando la descubro revelándose, tengo la sensación de que es una araña que me teje. Tan poco destilada para explicarse, me cuenta sus ideas, principios, percepciones, tan claramente en dos o tres metáforas,
que me es dificil no creerle, no entregarme.
Ella parte de mà es clarÃsima y contradictoria, se equivoca y sin embargo tiene esa increÃble impronta que la salva. Y no sólo eso, sino que me divierte con sus errores repentinos, tan disléxicos. Errores que son producto de una pasión desbordada, de una paz mal domada, que sin querer ama como pulpo, como queriendo abrazarme, a mà y a ella misma también.
Y tengo la sensación de que sólo puedo completar una imagen de ella parte de mÃ, cuando la veo mezclando y jugando a desobedecer todas las reglas básicas de la realidad. Logra unos sonidos simbólicos tan incómodamente compatibles, que me obligan a probar y a tragar sin tiempo de digerir lo que me va dando a los sentidos.
A veces sospecho en ella parte de mà a una engañadora, a una maga
que sin tener idea de lo que va a hacer, de pronto irrumpe en el escenario de atrevida nomás, y es brujerÃa pura. Y cuando vuelvo a mirar, ya no hay nadie. Subió y se fue. Y dejó su hálito, en representación de que estuvo.
Y no tiene derecho esta tipa a hacer lo que me hace porque después, cuando se va, ella parte de mà ya no está, claro pues, y me deja sola y con las ideas revueltas y sin un órden del dÃa.
Y yo estoy segura de que a ella parte de mà le duele tener que esconderse después de cada actuación. Pero también sé, que si pudiera hablar me dirÃa que no me preocupe. Que ese dolor nuestro es agradable. Placentero.
Como el de una herida cicatrizando.
Ella parte de mí
Noviembre 21, 2005 por LavigaY esto es para mí ella parte de mí. Simpatía, ternura y barbarie. Ella parte de mí armoniza y desafina. Decide, se arregla, se descuelga de una dendrita
y se dedica a galoparme la cabeza como un delfín.
Cuando la descubro revelándose, tengo la sensación de que es una araña que me teje. Tan poco destilada para explicarse, me cuenta sus ideas, principios, percepciones, tan claramente en dos o tres metáforas,
que me es dificil no creerle, no entregarme.
Ella parte de mí es clarísima y contradictoria, se equivoca y sin embargo tiene esa increíble impronta que la salva. Y no sólo eso, sino que me divierte con sus errores repentinos, tan disléxicos. Errores que son producto de una pasión desbordada, de una paz mal domada, que sin querer ama como pulpo, como queriendo abrazarme, a mí y a ella misma también.
Y tengo la sensación de que sólo puedo completar una imagen de ella parte de mí, cuando la veo mezclando y jugando a desobedecer todas las reglas básicas de la realidad. Logra unos sonidos simbólicos tan incómodamente compatibles, que me obligan a probar y a tragar sin tiempo de digerir lo que me va dando a los sentidos.
A veces sospecho en ella parte de mí a una engañadora, a una maga
que sin tener idea de lo que va a hacer, de pronto irrumpe en el escenario de atrevida nomás, y es brujería pura. Y cuando vuelvo a mirar, ya no hay nadie. Subió y se fue. Y dejó su hálito, en representación de que estuvo.
Y no tiene derecho esta tipa a hacer lo que me hace porque después, cuando se va, ella parte de mí ya no está, claro pues, y me deja sola y con las ideas revueltas y sin un órden del día.
Y yo estoy segura de que a ella parte de mí le duele tener que esconderse después de cada actuación. Pero también sé, que si pudiera hablar me diría que no me preocupe. Que ese dolor nuestro es agradable. Placentero.
Como el de una herida cicatrizando.
Noción de Voz
Noviembre 16, 2005 por LavigaEntre tu miedo y el mÃo
No existe un abanico irremediable
De pasiones contrariadas?
No pelean diablos blancos
Alados, geniales, directos
Como alondras / jazmines /
Pieles / dragones / caballos?
No nos inflan de deseo
Para elevarnos en el gozo caduco
De sólo una porción de vida?
Y si cobijo las piedras como hijos
Nuestros / tuyo y mÃo / nuestros
Ya que navegaste mi alma
Decime sin dolores
Si mañana es diferente
Si la piedra que arrullo
En nuestro nombre
Nos hará abuelos de pájaros /
Canciones / retratos / luciérnagas
O si es vana / no lo es /
Mi noción de tu existencia
Y si velamos en cada palabra
La saliva que morirá sin sabernos
Seremos cascadas de sal / sequÃa /
Remolino / desierto / sol
Que barra el ensueño y desmorone
Y levante hasta mañana
Los médanos que no nos caminamos
VÃrgenes de lo innegable que sorprende
Cuando termina la siesta
Noción de Voz
Noviembre 16, 2005 por LavigaEntre tu miedo y el mío
No existe un abanico irremediable
De pasiones contrariadas?
No pelean diablos blancos
Alados, geniales, directos
Como alondras / jazmines /
Pieles / dragones / caballos?
No nos inflan de deseo
Para elevarnos en el gozo caduco
De sólo una porción de vida?
Y si cobijo las piedras como hijos
Nuestros / tuyo y mío / nuestros
Ya que navegaste mi alma
Decime sin dolores
Si mañana es diferente
Si la piedra que arrullo
En nuestro nombre
Nos hará abuelos de pájaros /
Canciones / retratos / luciérnagas
O si es vana / no lo es /
Mi noción de tu existencia
Y si velamos en cada palabra
La saliva que morirá sin sabernos
Seremos cascadas de sal / sequía /
Remolino / desierto / sol
Que barra el ensueño y desmorone
Y levante hasta mañana
Los médanos que no nos caminamos
Vírgenes de lo innegable que sorprende
Cuando termina la siesta
Imago II
Noviembre 14, 2005 por LavigaEl ser complementario de la gente habita en los espejos. Yo sé
que la mía está ahí. Siempre que me fijo, está. Viene creciendo conmigo.
Me imita. Usa mis cosas, lee mis libros escritos al revés y me espía desde cada superficie cristalina.
No puedo decir que me sigue, o me persigue. No sé qué es lo que hace mientras yo no la veo. A lo mejor tenga una vida y solo esté dispuesta a mí cuando yo la miro.
Quizás sus acciones sean las opuestas a las mías y sus emociones funcionen de manera contraria también.
Acaso sea un alguien cobarde para mi cobardía y valiente para rechazar aquello que yo le doy servido.
Es probable que el amor al que no me atreví, esté ahora con ella, diciéndole al oído las cosas que por vergüenza o miedo yo jamás quise oír.
Que no haya abandonado esa carrera que dejé, ni le dedique su vida entera al trabajo tan tedioso y mezquino que me consume la mía.
Tal vez ella, que es perfecta hasta cuando calca mis lágrimas, sólo aparezca
y haga su rutina para mí, esperando con ansias de pez que yo me vaya, que la libere de su karma, para poder, a escondidas de mi envidia y de mi pena, respirar de ese agua carcelera, retornar a su vida de mentira,
y volver a ser feliz.
Legión
Noviembre 11, 2005 por Laviga…su mano izquierda. Un punto negro quedó impreso en la piel.
Repitió la acción. Otro punto. Y luego otro. Probó una línea.
Con una letra? También pudo. Y luego otra y otra y otra más.
Y letra tras letra, fue dibujando su mano hasta que la hubo escondido
en tinta.
La valentía crecía y siguió subiendo por su brazo hasta el hombro. Letras.
No dejó centímetro de su brazo sin escribir. Siguió por su hombro, su cuello. Cambió de mano. Volvió a empezar.
Letras y signos en dedos, mano, brazo y hombro.
Se levantó y caminó hacia el espejo. Leer a los demonios era sencillo.
Sweet dreams
Noviembre 9, 2005 por LavigaNo es la primera vez. Esto ya pasó antes. Por eso el terror,
por eso el deseo de desaparecer.
El viejo que entra y saluda a uno por uno hasta llegar a ella.
Y le regala un chupetín. Para después de comer, le dice y ella ni lo mira.
Ocho años.
Come bien despacio, no prueba el postre.
El calor en las orejas le indican que llegó la hora del café. Que las mujeres se van a la cocina a lavar y que el abuelo se queda a solas con ella.
La cosquilla en las piernas y el frío en la espina le piden que grite, que llame, que salga de ahí.
Pero el pánico la deja por otra vez en sus manos.
Enormes.
Mordaza
Noviembre 6, 2005 por LavigaEscribí ese relato sobre la muerte del chico de la moto y Vialidad Nacional se quejó por la imagen de incompetencia que este cuento les dejaba en cuanto a campañas de seguridad sobre la utilización de cascos y afines. Rapidamente, tapé ese post con otro que escribí sobre donación de órganos. Pero el INCUCAI me amenazó con emprender acciones legales, porque dejaba muy mal parado a los médicos y a sus veredictos sobre la muerte.
Por eso me metí con dios y escribí sobre sus decisiones, su aburrimiento y su tedio.
No tardó en llegar un mail anónimo que me maldecía en todas las lenguas. Me exigían que respetara las creencias ajenas, dándome esa lata enfermiza típica de los exaltados de siempre.
Entonces busqué un tema más inocuo. El agua. Y escribí sobre el mar.
Grave error. Ya no se puede escribir sobre nada.
En este momento, tengo una manifestación de oceanógrafos, psicólogos, sociólogos, espiritistas, meteorólogos y hasta de bañeros en la puerta de mi casa. Y todos, despotricando sobre ese post.
Sur la marée haute
Noviembre 3, 2005 por LavigaAntes podíamos nadar en el mar, deleitarnos con las olas y jugar a que la arena mojada nos hundía los pies. Recostarnos en la playa caliente a disfrutar del sol y a dejar pasar al tiempo y a las mareas por delante de nosotros.
Supimos después, que la paz infinita que él aparenta, es solo un engaño para ingenuos. Que tiene poderes siniestros. Que hay monstruos escondidos,
que las olas crecen imprevistamente y que las algas pueden convertirse en cepos en un abrir y cerrar de ojos. Que la arena no frena en los tobillos
y que nos absorbería hasta el cuello si osaramos pisarla.
Es por eso que ahora, ya nadie se acerca al mar y les relatan a sus hijos sobre los horrores que encierran los océanos.
Solo algunos locos siguen entrando y jugando en la orilla como antaño. Duermen en la arena y regresan felices, pregonando que es todo un ardid
y que el miedo es vano.
Pero a nadie convencen. La imprudente audacia que ostentan,
es la más fiel prueba de que el mar ya los enloqueció.
Jubileo
Noviembre 2, 2005 por LavigaAquel Dios era omnipotente, pero poco ambicioso, así que, en la práctica,
no se le notaba. Se sentaba frente a su tablero de mando y limpiaba
con hisopos y detenimiento los monitores, las palancas y cada uno de los botoncitos.
Los ángeles le traían informes sobre los disparates de la humanidad
y le pedían que atendiera a las víctimas de las miles de desgracias
que ocurrían a diario. Niños con hambre, hombres esclavos, guerras infames. Pero Él los hacía callar y centraba su atención en ver nevar en las cumbres, se extasiaba con el subir y bajar de la marea, pincelaba el cielo
de mil colores y jugaba a los huracanes y a las tormentas.
Los más íntimos se esforzaban por convencerlo, para que usara su don
de algún modo, pero Él los escuchaba en silencio, y asentía, sabiendo que, cuando se fueran, todo seguiría igual. Libre albedrío. Su excusa.
Hasta que llegó su Hijo y con él, la Salvación.
Hoy dedica su tiempo libre a construir Universos, con galaxias repletas de vida estúpida, adentro de botellas de vino que él mismo se tomó.
Porque alguna ventaja había de tener ser Dios, pensaba (…y haber hecho
los aportes como AFIP manda).
No donante? Ok.
Octubre 31, 2005 por LavigaSe siente tranquilo.
Descansado.
Haber dormido tanto le hizo bien a pesar de la pesadilla.
Le disparaban dos balazos en la cabeza.
Recuerda el vapor de su sangre elevarse desde los orificios calientes
y al tibio conocimiento esquivarle los ojos.
Recuerda los gritos, las sirenas, los movimientos y el olvido.
Recupera en ese momento, los diez años que pasó dormido,
respirando a través de tubos, arrullado por compresores y monitores.
Recuerda el instante en el que, al desconectar el respirador,
los médicos decretaban su muerte.
Recuerda todo y por eso entiende el golpe en la frente al intentar incorporarse.
Por eso entiende que todo esté tan oscuro, que el aire sea tan denso.
Por eso entiende que se despertó tan tarde, tan hondo, tan abajo.
Vos de qué morís?
Octubre 30, 2005 por LavigaLlamé a la casa de empanadas y pedí tres. Preparé el plato y llené mi vaso de gaseosa. Prendí la tele y preparé la película. Cuando sonó el timbre, bajé a recibir el pedido. Cuatro pesos, más uno que le dejé de propina.
Mientras esperaba el ascensor, alcancé a ver el accidente. El chico de la moto yacía inmóvil en el asfalto, probablemente muerto.
Quedé afectadísima por la tragedia. Si nunca hubiera pedido esas empanadas, si tan solo me gustara cocinar, aquel muchacho estaría a salvo.
Mientras le daba vueltas al asunto, llegué a mi piso, le di un sorbo a mi Fanta, me serví las empanadas y puse play a la película.
Porque una cosa, no quita la otra.
Imago
Octubre 26, 2005 por LavigaLos espíritus que habíamos liberado durante el juego, comenzaron a manifestarse por mi casa con signos tan contundentes como siniestros. Ruidos únicos, gritos y puertas crujiendo, fueron las primeras señales.
Con el tiempo se fueron atreviendo a más. Tomaron la costumbre de girar los portarretratos, desordenar los libros y hasta la de mover impunemente los muebles de la casa. En ocasiones, llegué a sentirlos apoyados en mi hombro, espiando lo que escribía. Como moscas me orbitaban sin disimulo ni cautela.
Harta de reubicar mesas y sillas cada mañana y de la poca intimidad que estos entes me permitían, llamé a un grupo de espiritistas y les consulté sobre el asunto.
Me informaron que eliminarlos de mi casa sería imposible, pero que intentarían confinarlos del otro lado del espejo y que de esa manera ya no serían un problema.
Prendieron algunas velas, me pidieron la copa que habíamos usado aquella noche, se vistieron con túnicas idénticas y sin más preámbulos comenzaron a elevar sus rezos y exhortos alrededor de la mesa del comedor.
Ahora estamos todos mucho mejor. Los fantasmas y yo. Ellos siguen cambiando las cosas de lugar y tirando los libros desde las bibliotecas de mi casa invertida. Siguen con su historia, pero al menos yo ya no los oigo gritar y puedo escribir tranquila.
Sólo hay un tema que me inquieta y que espero superar. Es la sensación extraña de pasar por el espejo y verlos haciendo sus cosas, corriendo el reflejo de mis muebles como si nada. Es ese fugaz mareo de lo insólito. Lo incómodo y discordante que resulta que los espejos de mi casa ya no describan las imágenes en el orden exacto que están de este lado. Es ese vértigo de no poder ignorar la extravagancia de que una de las dos imágenes es incorrecta. Es saber perfectamente que, a pesar del absurdo, la imagen que no se viene ajustando al mundo sea, justamente, la que transcurre tan cómoda de este, mi lado de la casa.
Bye
Octubre 21, 2005 por LavigaGrato es vivir en el afecto oscuro de una ficción
Que bien podrían ser los olores de la tibieza
De la generosidad de la luna de octubre
Tu nombre se me hace aire contra la cordura
Delicioso como un día de carnaval
En la cara de un niño de una favela del mundo
Intima con la irrealidad la idea de que seas
Asume la costumbre de okupa en los rincones más oscuros
El recurrente deseo de ser propietario de tu tiempo
Y ya desbaratada la lógica, la razón, la hazaña de olvidar
Placebo de tu tiempo, tu voz
Qué podría preocuparme si ya sé que me perdonaste mis futuros agravios
Como no responder, si vos ya lo hiciste
Plagio
Octubre 19, 2005 por LavigaDescubrí que hay alguien que copia mis historias. Ni bien posteo algo nuevo, mi imitadora cuelga un equivalente en su propio blog. Pero,
para mi vergüenza, cada uno de sus cuentos es mil veces mejor que los míos.
Donde yo apenas tengo el germen, un esbozo de pensamiento, ella presenta un desarrollo tan inteligente y un talento tal, que yo sólo la puedo envidiar. Plagia mis ideas, es verdad, pero no me atrevo a denunciarla, ni siquiera a ponerme en contacto con ella.
Tengo miedo de descubrir que su vida sea también una adaptación mejorada de la mía, así como la mía lo es de esa a quien yo plagio.
Otro Adiós Sin Dios
Octubre 17, 2005 por LavigaLo conmovedor de la tarde, acaso por lo sombrío, haya sido lo irreversible
de aquel adiós en tu boca. Adiós que no fue ritual, de esos custodiados por arcángeles que auguran reencuentros, no.
Tu ese adiós definió precisión. Tu ese adiós fue perfecto.
Lo oí como rutina ensayada por tus años de socializar hipocresías,
y te lo repetí idéntico, altiva. Qué más decir. Habías decidido para mí
el camino de la despedida y yo ya nada podía hacer más que seguirlo.
Y sin embargo, cuando te diste vuelta, yo te seguí buscando en la esperanza de la resurrección, un reencuentro en otro laberinto temporal, en ese
espacio multidimensional prometido por mi fantasía de ficción amorosa,
tan cercana a lo erótico. Pero que seamos los mismos, por dios, recé,
y te soñé infinito, completo y abarcando mi antes y después, yo, inexistente de mí, insistente de vos, de tu voz fuerte, una roca, un peñasco, atolón, abrevadero de nostalgias, sabiduría efímera del humo que te imaginé respirando de mi boca, yo, aire, vacío, evocación de tu recuerdo,
tabaco de tu alma.
Que reencarnemos tan humanos (quizás yo con un poco más de fe,
quizás vos con un poco más de paz). Que no haya el adiós y que
ni el riesgo de una fallida resurrección nos inquiete. Que no falten palabras.
Que el diálogo sea eterno. Que solo haya presente. Que no se acabe el día.
Close
Octubre 14, 2005 por LavigaEnero de sábanas pegajosas. Peso eterno y un ahogo imperativo que le daba vueltas buscando una tregua, un respiro para no enloquecer.
Buscó desde la cama, casi espiando y con un solo ojo, la ubicación de la ventana. Estaba cerrada, bien clausurada a su obsesiva precaución.
Él sabía que debía dejar el ventanal así. El peligro de caerse era sobrenatural. Él sabía que el riesgo estaba ahí. Que dormido, se acercaría sonámbulo a la ventana y que terminaría muerto en el abismo, estrellado contra el planeta.
Especuló con quedarse despierto, cuidándose con su propia vigilia y le pareció una idea aceptable. Tanto calor no lo dejaba pensar.
Se acercó al ventanal y lo entreabrió unos centímetros. El aire fresquito le calmó la miseria de ese aliento insuficiente y lo hizo sonreír un poco.
Se entretuvo entretejiendo ideas con fantasmas, hasta que el sueño lo convocó y ya no pudo volver a despertar. Quiso abrir los ojos. Se le negaron.
Sintió el delirio de la brisa presionándole la cara, al ventanal abierto, arriba.
Y al suelo acercarse.
Passer domesticus
Octubre 13, 2005 por LavigaEl gorrión más viejo del mundo decidió venir a morir a mi ventana. Lo descubrí esa noche, hecho un amasijo de plumas y piojos mientras cerraba las fallebas antes de dormir. Lo miré un rato exhalar sus nostalgias y finalmente bajé la persiana. Pobre bicho.
Aunque sabía por lógica que el miedo era absurdo, entender que la muerte se divertiría a metros de mi cama me produjo un desvelo del que no podía rescatarme.
Volví y levanté nuevamente esa persiana. Intenté espantarlo. Que se muera en otra parte.
Pero no se movía de su rincón. Apenas se estremecía ante mis torpes esfuerzos por ahuyentarlo. Cerré entonces solamente las cortinas y quise tranquilizarme pensando en que, por la mañana, levantaría el cuerpo inerte del pájaro para tirarlo a la basura. Eso. Sin vueltas. Y que ya podía dormirme tranquila.
Pero quise verlo una vez más y aparté las cortinas despacito.
Afuera, el gorrión, con los ojos cerrados, todavía temblaba.
Por dentro, yo también.
Nadas
Octubre 12, 2005 por LavigaMy Precious
Octubre 10, 2005 por LavigaParecía una miniatura gigantesca. Repleta de detalles minúsculos,
cada centímetro cuadrado de su existencia mostraba paisajes, caras, historias, momentos, palabras. Cada rostro era mostrado con excesiva minuciosidad.
Pero ella era una paradoja inestable. Cada figura giraba o mutaba a su exacto contrario y desaparecía en su interior.
Una mujer, un niño a la luz del día, pasaba a su hombre, su niña en la noche.
Él miraba esa inmensidad inabarcable, buscando el rostro aquel, ideal,
en ese, su propio Aleph, densísimo.
Everfuckinglastingdeath
Octubre 10, 2005 por LavigaLlevo por mis venas
corriendo tu salud
- (it is no dying)
- (it is no dying)
son tus calles
- (sound of silence)
son tu túnel
no estás muriendo
- (you are not dying)
túnel infinal
- (it is shinning)
ya no hay puentes
- (it is no way)
te envuelvo, te paseo
no te vuelvas a matar
- (tomorrow never knows…)
Juego
Octubre 7, 2005 por LavigaLa consigna es simple. No hay consigna. El juego está en averiguar las reglas y a partir de eso, sospechar o adivinar cómo seguir.
Los jugadores son liberados en diferentes esquinas de la ciudad y vagan solos por las calles hasta que se van encontrando. Forman parejas o equipos y deambulan sin plan.
Puede ser que alguien se les aparezca y sin decir una palabra, les entregue a algunos un sobre con dinero, muela a palos a otros, o les diga algo al oído a los demás.
Esto suele dejarlos perplejos, confundidos… y cuando finalmente se estabilizan, se quedan mirando los unos a los otros, tratando de encontrar en los ojos de los demás, alguna pista o regla que los ordene.
Los que recibieron el dinero comienzan a sentir miedo, los golpeados, una necesidad leve de reparación y los dueños del secreto, una tenue vergüenza.
Cuando llega la noche, empiezan a mirarse con recelo. La desconfianza crece. Ya nadie puede pensar con claridad.
Por la mañana, algunos habrán muerto.
Los demás, encontrarán una tarjeta muy bien ensobrada, que les dará la primera pista:
“Seguí participando…”
Imbellis Sibila
Octubre 5, 2005 por LavigaAbrió su lengua y dejó sangrar ese sonido cruel que mejor sabía.
Le incendió las mejillas y la piel de los ojos, y se consagró a esperar noticias de ese exilio de palabras.
Desde el extranjero, ella prefirió supurar vapores de desdén, a devolverle ruidos cáusticos en represalia.
Hoy no vale la pena. Ya habrá ocasión para inventar nuevas maneras de quebrarle el velo y de herir su historia.
Se empeñó en resistir el ataque a pesar de la transparencia de la herida. Silenció los llantos y secó las llagas, se vistió de hada y con los ojos negros, se paseó como reina por las ciudades de su alma. Calles y más calles vagó por su alma, mudos los llantos y secas las llagas.
Se dejó engañar por las manos que sostenían la sonrisa en su boca y esperó, deseando que dejaran de sangrar las voces de los dos, para comenzar un nuevo ataque.
Ya nada importa. Solo es cuestión de ver quién le duele al otro la palabra más ardida en el medio del orgullo. Azotar con amores rotos y remediar con polvo de limón.
Así era la receta hasta el momento de la sal, que llegaba cuando los dos,
casi vivos, y sin la custodia de un sentido de cordura, se lanzaban a probarse y a cubrir el mar de sábanas con litros y litros de ternura.
Y antes de que llegara la mañana, se ponían a hacer tiempo, obligados por relojes contrariados, para poderlo perder entre esas telas que habían sido testigos circunstanciales de sus yermas y baldías luchas por hacer infeliz al otro.
Malestares
Octubre 3, 2005 por LavigaComenzaron siendo unas ideas raras que solo notaba cuando había silencio. Trataba de disimularlas con música o apagarlas con ruido, pero siempre volvían.
Entonces ella se ofreció a curarle el pensamiento. A quitarle los miedos, las dudas y las vacilaciones.
Se lo devolvió limpio y más tranquilo. A partir de entonces, su pensamiento sería amable con él. Solo le advirtió que no era para jugar.
- Con esto no se jode. Tu pensamiento se muere por ganarte. Está esperando, agazapado, siempre acechando, oculto tras su sonrisa vacía.
No lo uses demasiado.
Una vez a solas con sus ideologías, él vio que habían cambiado. Eran distintas, más simples. Vulgares.
Las palabras que manejaba no tenían el mismo brillo y las frases que esgrimía ya no cortaban con la misma precisión. Pero no le dio más vueltas al asunto. Es solo cuestión de costumbre, se dijo.
En este momento la está esperando. Tiene un lamento apenas armadito para explicarle su nuevo problema. Debe recordarlo. Necesita pedirle que le extirpe las fantasías, los anhelos y que por favor, se lleve también las ilusiones.
Parece que ya le están empezando a hablar en voz baja y siempre es mejor prevenir…
Avatar
Septiembre 29, 2005 por LavigaSe despierta. Se sienta en la cama y se ve saliendo de la habitación. Se levanta y se sigue, y entonces abre los ojos y se ve saliendo de la habitación. Se sienta. Se prende un cigarrillo y se sigue. Y se despierta y abre los ojos. Y se levanta de un salto y se ve saliendo de la habitación con un cigarrillo en la boca. Y se sigue, corriendo. Y en eso abre los ojos. Y se para. Y se ve salir corriendo de la habitación y se pone un abrigo y se sigue. Y abre los ojos y se los restriega y al reabrirlos logra verse salir de la habitación con el abrigo. Y se sigue. Y se despierta y abre los ojos. Y se sienta y se ve salir de la habitación.
Y pronto la casa se le llena de sus presencias, cada pasillo, cada habitación, vagando, mientras se vuelve a despertar y se amplía la ronda de avatares, de personalidades, fases, caretas, hipocresías, hasta que, despacito, se le van cansando y, uno a uno, van volviendo a la cama, mareados de tanto paseo inútil, a dormirse otra vez, para, de nuevo y como invariablemente le sucede cada noche, volver a oír a algún sí mismo, saliendo de la habitación.
VOz
Septiembre 28, 2005 por LavigaÉl depende del día. Del ánimo, del humor, de los planetas. Qué sé yo… como todo. Pero si un día lo encuentran brillando, lo verán riéndose de esta catástrofe que es la vida.
Él puede hacer de una muerte un chisme de Fellini y puede transformar las historias más amargas en grotescos de Almodóvar. Puede hacer que una colección híbrida de mortales sintonice su mantra con las mandíbulas cayendo en cataratas Zen y obligar al silencio a postrarse ante su paso.
Y cómo lo disfruto. Porque le conozco la técnica y porque también le sé la historia, la que él intenta metamorfosear de escarabaja, a humana y honorable.
Adoro ver cómo envuelve a sus oyentes. Cómo los seduce. Yo ya no lo oigo. Yo solo lo miro y lo estudio. Él es un arriero. Y nosotros corderos marchándonos de Hamelin, trás él.
Él se anima a todo, a decirlo todo, a sentirlo todo. Se le anima a la vida y le hace frente a la muerte en cada amor peligroso.
En ocasiones, intento interrumpirlo de sus parlamentos, para evitar que se me pierda entre las palabras y las risas del público que lo adora. Pero no lo hago. Y así soy uno más.
Nunca se deja conocer. Por eso le gustan los extraños. Los desconocidos son fáciles, me dice. Solo les hace el show y se evapora en su comedia. Se camufla entre la gente y volviéndose invisible, sale otra vez Campeón Mundial de Slalom en fiestas.
Y me encuentro murmurando un corporizate, muerta por verlo perderse entre el tumulto de ojos admirantes. Pero no lo interrumpo. No hay apuro. Sé que él me prefiere y que el resto del admirantado se irá al rato y que seré yo quien se quede a ayudarlo a ordenar la casa.
La recompensa llegará con su sonrisa. Esa que me improvise cuando a mí se me rompa el primer vaso y me lo quede mirando, anémica de orgullo y con mi razón, ballena, surfeando por su modesta vanidad.
La Banderita de Bloggers
Septiembre 27, 2005 por LavigaEn la última reunión de consorcio se votó la idea de poner cámaras de circuito cerrado en los ascensores para descubrir quién era el que rayaba las puertas y escribía con indeleble cosas espantosas sobre todos nosotros.
Presos los del 5to. y probada la eficiencia del método, acordamos poner otra en los palieres, para ver quién tiraba los papeles de caramelo al suelo. Era el nene del 3ro., así que se amonestó a los padres y nada más.
De aburridos, decidimos poner una en la terraza, para averiguar quién era el que ensuciaba la ropa tendida de los demás; y en la entrada principal, para que nadie se empuje y todos se saluden con educación al cruzarse.
En las escaleras también instalamos algunas. La idea es que los chicos no las suban corriendo y las bajen con precaución. No queremos accidentes.
Como gracias a eso, nos llevamos ahora todos divinamente, nos queremos expandir.
Hoy hay reunión extraordinaria para decidir si ponemos cámaras adentro de los departamentos. Dice la nota que serían para evitar los malos tratos, la violencia doméstica y las respuestas anacrónicas a las preguntas de los hijos.
No sé si me conviene, pero siendo que nací para ser famosa y no se me está dando, con tal de salir en la tele, voy a votar que si.
El Gran Hermano de Mary
Septiembre 26, 2005 por LavigaPerversiones
Septiembre 23, 2005 por LavigaNo dejaban de presentarse ante mi puerta personajes diversos para convertirme a su religión. El par de solteronas mesuradas y contenidas en polleritas tableadas, con el evangelio y la cruz patrocinándoles la existencia; los efebitos divinos y clonados, con corbata, traje y cartel; los que van de naranja y se afeitan las capacidades con filos de meditación, e incluso aquellos que tocan tambores y decapitan gallos, gallinas y corderos.
No me los podía sacar de encima. Les declaraba mi ateísmo, les preguntaba por su posición doctrinal respecto a prácticas sexuales bizarras, los gastaba con provocaciones sobre el aborto y la homosexualidad, o les dedicaba blasfemias hechas a la medida de cada uno. No way. Ellos sonriendo siempre, me hacían reverencias y me adoptaban como caso especial, digno de un esfuerzo aún mayor, plausible a recompensa celestial o en el peor de los casos, a un meritorio un poco más terrenal.
Así que, harta ya de tanta historia y tanta histeria, me junté con un amigo a quien también acosan. Hemos preparado una lista de metáforas que servirán como brillante ejemplo. Saldrán como galaxias de nuestras bocas los retruques que defenderán cualquier intento de fuga por parte de ellos. Lo tenemos ensayado y hasta preparada la postura, el tono de voz, la expresión de los ojos y de la boca.
Ahora en un rato nos vamos los dos a tocarles el timbre, ofrecerles vino, cigarrillos y a convencerlos, como sea, despacito y sin apuro, de que Dios no existe, porque además de fisurada, me siento tan etereamente insolente, fresca y encantadora, que seguro que hoy, no se me escapa ninguno.
All inclusive
Septiembre 23, 2005 por LavigaHasta cuándo
van a tener que morir
en el frente
la falange cae como trigo segado
y acatrás el cagazo es tal
que mandamos
al frente
hasta mujeres y niños
Y eso que no hay hasta
…ningún “hasta”
Tedejo
Septiembre 22, 2005 por LavigaTe dejo el sol besado que me diste y el beso de luna que inventé para vos.
Te dejo la nube que hoy completa ese cielo soñado que queríamos los dos.
Te dejo la música que me regalaste, las canciones y las emociones que ellas hicieron nacer en mí.
Te dejo acá tu historia y tus cuentos.
Te dejo tu poesía. Las letras de tu nombre que usé como mío. Las vidas pasadas y las que no serán.
Te dejo las 250 páginas que abrí cada mañana y las mariposas que hoy se escaparon de mi alma mientras decidía cerrar tu ventana. La melancolía de cada domingo sin vos y tu manera de verme.
Te dejo la imagen que te hiciste de mí y lo que realmente soy (no nos compares).
Te dejo todas las ilusiones que usé y una desilusión casi a estrenar.
Te dejo mil esperanzas, las que me diste y las que dejé brotar de puro atrevida.
Te dejo la impotencia del no te entiendo y la urgencia desesperada del entendeme.
Te dejo mi locura, divina señora, para que la aturdas con tu ausencia y así yo dure un poco más en la noche.
Te dejo el mejor cactus de mi invierno y alguna flor mediocre de esta primavera mal nacida.
Te dejo las fotos que no te mostré y el recuerdo de mi amigo disparando en cada flash.
Y te dejo un reloj. El que quiso nivelar mi corazón de rompehielos con la paz fetal de tus latidos. El que pensó exagerado mi apuro y juzgó desganadas tus maneras.
Te dejo acá, mi vida. Te dejo acá. Mi vida. Mi amor.
Te dejo.
“Gaijin en Tokyo” Historias en el tren II. Colaboración de x.
Septiembre 20, 2005 por LavigaComo cada mañana, ocupas tu esquina en el tren. Siempre la misma. Como cada día ocupo mi sitio, siempre el mismo, cercano a ti. Frente a frente. Nos vemos todos los días pero nunca hemos hablado. Con una mirada, a modo de saludo, es suficiente. En el vagón número seis, siempre las mismas caras. A nuestro lado, el cocinero chino que se baja en Yokohama, el lector impenitente de “mangas”, el dandy japonés que cada día cambia de traje y de perfume, el hablador solitario al que nadie escucha. Y los estudiantes ruidosos de siempre. Y las dos viejas chismosas de la esquina contraria. Y, por supuesto, la gordita del móvil. Siempre los mismos. Caras somnolientas y despreocupadas a la vez de lo que pasa a su alrededor.
Inesperadamente, al llegar a la estación de Yokohama, se produce la avalancha. Una de las líneas ha sufrido un percance, seguramente otro suicidio, y los viajeros habituales suben a nuestro tren. Llegan como la marabunta. Entran y empujan. Y empujan y entran. A la fuerza me arrastran y me llevan hacia ti. Tu sigues en tu esquina y yo a un palmo tuyo. Apoyo un brazo en cada pared — haciendo ángulo de noventa grados–, y tu, estás entre ellos y yo. Hago fuerza, conteniendo el empuje, para evitar el aplastamiento. Donde siempre vamos cien, hoy somos doscientos. Pareces asustada, pero noto que te tranquilizas al saber que estás protegida por mis brazos.
El tren prosigue su andadura. Y nuestras caras, frente a frente, a escasos quince centímetros. Cierras los ojos fingiendo dormir pero sabes que te miro. Cierro los míos pero creo que me miras. Los abro y me estás mirando. Y así varios minutos. Yo te miro y tu me miras. Abrir y cerrar de ojos. Un toma y daca inexplicable. Decido cambiar la perspectiva y deslizo la vista por tu nívea camisa, y de pronto noto que tu pecho en flor se yergue por la emoción. Destacan preciosas tus areolas. Lo suficiente para que me encienda. Adivinas hacia donde se dirige mi mirada y te ruborizas. Y me ruborizo también porque impunemente descubrí tu secreto.
Y llegamos a tu destino, Kawasaki. Con la vista baja me pides paso y expresas un tibio “sumimasen” y un “domo arigatou”, casi imperceptible, motivo suficiente para devolverte el cabezazo de rigor y pensar qué pasará mañana cuando nos veamos de nuevo. Sigo hacia mi destino, y tú lo sabes, pero en esos momentos decido que un día, no muy lejano, me bajaré contigo en la misma estación y te daré una sorpresa.
Fianza
Septiembre 18, 2005 por LavigaYo sé que mi amigo del alma engaña a su mujer. Sé de un hombre que sueña avergonzado que lo toca otro hombre y que ese sueño le gusta.
Sé de golpes, insultos y silencios en familias donde todos creen que reina la armonía. Sé de un trauma rancio e insolente que aún le impide dormir a la hija del quiosquero y sé que su padre ha estafado con los vueltos a más de un ciego. Sé que el mejor promedio de la clase se copió mil veces y que les soplaba errores a sus compañeros. Que ella vomita a escondidas y que él no duerme porque la noche lo asusta. Sé que el heladero ha metido moscas en el tarro del chocolate con pasas y que la viejita que todos los días se sienta al sol en la plaza, no supo jamás lo que es un orgasmo. Sé que cuando él le hace el amor a su esposa piensa en otra mujer y que ella también lo hace. Sé que es el portero de mi edificio el que dibuja las esvásticas con rouge en los espejos del ascensor. Sé que el médico de mi padre tiene cáncer y un miedo atroz a la muerte. Que mi hijo está enamorado y que está aprendiendo a besar. Que mi madre añora el amor de su primer novio.
Sé que alguien casado me ama. Sé que más de un soltero me odia.
Todo esto lo sé, porque me lo han confesado ellos mismos, creyendo ingenuamente que yo les guardaría el secreto.
Las Vacaciones de Mary
Septiembre 16, 2005 por LavigaA mano alzada
Septiembre 15, 2005 por LavigaEscribir le estaba resultando difícil. Notaba la diferencia que se había venido generando entre escrito y escrito, y día a día.
Seguía sintiendo la despótica necesidad, pero ya nada dejaba llegar a sus dedos. Miedo, palpitaciones, nauseas. Pánico moderador de fobias.
No era simple. Se mordía las ideas a través de las uñas. Angustia oral.
Y escrita.
Miró mil veces el papel y cargó otras mil con tinta su pluma.
No quería levantarse de la silla, no podía entregarse al terror.
Se forzó mil veces más. Se amenazó, se humilló pensando en un futuro de fracasos y hojas en blanco. Y volvió a cargar la pluma.
La sostuvo frente a sus ojos y la apoyó por un instante sobre el papel.
Mil frecuencias se aglomeraron en su mente tirando los nombres de los diablos. Los escribió en forma de lista y los miró un buen rato como una incubadora. Mil embriones se retorcían frente a él. Ternuritas.
El problema llegaría luego, cuando crecieran del papel las garras, los gritos, los colmillos. Cuando llegara la hora de controlarlos.
Con Onda (y rifle)
Septiembre 10, 2005 por Lavigadel rechazo primero
instantáneo insutil
algo invisible
intelecta la impresión.
cose la historia
resume el momento
y forma el patético
conjunto audiovisual.
emociones pulcras
prolijísimas
definidas nítidas
caóticas infernales
una pena precaria
y la desilusión.
Bajo la mirada.
empiezo de nuevo
limpiamos los lentes
dejo la franela
aprieto los ojos
levanto la vista
se aclaran las voces
lo vuelvo a mirar…
. rechazo segundo.
(pelotón
algo escapa por las grietas
y hiere al intelecto
la historia se acorta
se rasga la ropa
.no aplica, me dice
(preparen
… sugiero
cerdas sensaciones
clarísimas redondas
divínas sin control.
Caen los parpados
suben los ojos
arqueo las cejas
resigno hipocresías
se oscurece el grito
se va terminando
(apunten
ordeno
(fuego…
Verso
Septiembre 8, 2005 por LavigaEsta solitaria expedición de descubrimiento y conquista donde el suelo se hunde bajo mis pies a cada paso, me vuelve hacia el abismo interior y me para en el borde del mundo.
Esta excursión obligada que me interna en lo desconocido, me hace perder mi orden frontal.
Y me vuelvo insolente. Y estallo por la violencia de la presión interna que recibo. Y mis miles de pedazos avanzan más que yo. Osados por perdidos.
Y avanzan… y avanzan… y avanzan… hasta que las cosas mismas terminan siendo la mismísima sombra de lo que soy.
Y así voy aprendiendo a no vacilar. A no dudar. A pisar el miedo que se me interpone y a probar sin certezas, sin excusas.
Porque tener paz sin paz no existe. Y porque no hay peor batalla que la que no se libra.
Aunque las sombras que finalmente pise, sean las mías (y mis pedazos)
Descanso
Septiembre 4, 2005 por Laviga# Me paro frente a los planos de mi vida, con el lápiz en la oreja, brazos en jarra y las mangas arremangadas. Un desastre!
Un piso de baldosas que de cálido nada y las paredes de ladrillo hueco. No quería yo ladrillo a la vista para mi vida?
En qué minuto cambié de idea?
# No sé cuántos años llevo ya queriendo saber bailar. Se lo comenté a mi psico y el muy sabio me dijo:
-Aprendé.
No es un capo?
# Epicuro era un pelotudo. Él decía que si no podíamos distinguir entre lo que es cierto y lo que es fantasía, estábamos en problemas.
Me querés decir Epicuro, de dónde sacabas certezas vos???
# Si puedo hacer un planteo sobre algo, es porque lo puedo resolver.
Matemáticamente hablando.
Aunque la respuesta termine plagada de x, paréntesis y símbolos que no entiendo, tendré la solución.
Lo importante es saber qué decir.
# Nietzche dijo que el que tiene un “por qué” para vivir, es capaz de soportar cualquier “cómo”.
Yo en eso voy bien.
Se me está complicando un poquito con el “hasta cuándo”,
pero voy bien.
Nada Demasiado Grave
Septiembre 2, 2005 por LavigaYo andaba así como con dudas, viste? Fastidiosita. Tenía algunos titubeos existenciales, de esos que tenemos todos a veces. Nada grave, pero bastante molestos.
-Es que vos tenés carencias espirituales – me dijo mi psicólogo.
Así de grande abrí los ojos. Yo? Carencias? Espirituales? Jamás!
Pero en vistas de que él, a la larga o a la corta siempre termina teniendo razón, pedí una entrevista con Dios.
Me atendió un angelucho palidón, bastante desagradable, que me pidió los datos y los anotó prolijamente en el libro de visitas.
-La vamos a llamar – me dijo tan fresco
-Perdón? – le dije con este tono
Y me miró con esa cara.
Qué me iba yo a poner a discutir con el tipo?
-Quiero hablar con su inmediato superior – le exigí simulando autoridad
Él me obligó. Su increíble y estertórea carcajada me obligó. Yo estaba fastidiosa. No estaba de humor.
Sentí llegar la tensión a mis manos y cómo se cerraban mis dedos en su garganta. Los hundí en su cuello hasta que sentí el crujir de su tráquea. Acto seguido, relajé los nudillos, me puse un chicle de tuttifrutti en la boca, pegué media vuelta y me convertí el ateísmo.
El Casamiento de Mary (ensayo, borrador, preparativos y festejos pre-concubinato)
Septiembre 1, 2005 por LavigaSal
Agosto 31, 2005 por LavigaEl café de la mañana es caricia si lo acompaño por la risa en tus letras. Cualquier canción es Floyd si imagino a tus ojos sospechándome bailar. No son solo letras y párrafos sueltitos por el éter. Sos vos.
Sos palabras en un desfalcado arial 10 que me mienten en tu nombre. Me dicen que sos vos y yo les tengo que creer. Dulce de leche. Y yo les creo. Qué más puedo hacer, si ya estoy irremediablemente perdida en este escenario virtual.
Y las quemo y las beso con mis pestañas y con mis lupas, que te indagan en cada punto y en cada coma. Me deliro creyendo que estás ahí esperando la tinta que derramé para vos en el teclado.
Guión de caramelo soy y vuelo hacia vos disfrazada de letras ordenadas en palabras, que a su vez son mil fichas de oblea con las que jugamos este dominó virtual.
Creamos caminos de fantasía que decoran de vértigo y merengue nuestras tan aparentes soledades. Dibujamos senderos y bifurcaciones de mermelada y nos revolcamos como cachorros en la idea de esta borrachera.
Voy poniendo mis cartas sin pensar en el juego. Sirve de algo pensar al jugar? Con los ojos cerrados y con el alma colmada de azúcar pego mi ficha en el tablero.
A veces coincido justo como para ayudarte a completar y otras me voy para el otro lado robándote las posibilidades de avanzar y no te endulzo como querés.
Y yo sé que no te hago daño al no dejarte ganar, y me río. Me causo tanta gracia. Qué bueno eso.
Te quiero, terminás diciendo. Bombón. Si, si, pienso y escupo un responder y a medida que actualiza voy resignando todo lo real para dibujarte que está todo bien en grana celeste pastel. Es que te quiero tanto yo también, te escribo. Y me río sabiendo que vos sabés y que también te reís. Es magia.
Y Floyd que de nuevo se asoma pícaro y me grita sobre la pared del destino que me despierte y me despabile pronto.
Hay tanto por hacer… y hay sol y hay chocolate y hay hijos y hay miel y hay risas…
Sweet
Agosto 28, 2005 por LavigaAunque siempre me mirás a los ojos cuando me hablás, tu mirada está tan vacía como la de un tiburón.
Ni malo ni bueno.
Solo una habitación que no alberga a nadie.
Estás vivo, pero clandestinamente acabado. Tu retina te delata.
Ni bueno ni malo.
Despabilate y torcele los brazos a la desidia.
Extraño pararme en la orilla de tu alma y ver cómo tus olas amenazan mis pies.
Tirarse a la Pileta
Agosto 26, 2005 por LavigaSubió zigzagueando al escenario y quedó cubierta por el humo del tabaco que el público le alentaba. El ruido era infernal. Se paró frente a la audiencia y comenzó a desvestirse.
Cuando hubo terminado de quitarse la última prenda se adelantó hasta pisar con sus pies desnudos el borde del tablado. Los dedos de sus pies abrazaron la madera. Así le habían enseñado a prepararse antes de cada zambullida.
Sonrió ante los impactados espectadores y comenzó a desgarrar de su corazón la melodía de su historia. Hipnotizados con su canto, la dejaron vivir su último segundo de gloria.
Minutos después la descuartizarían y la comerían en comunión con los ángeles, que sentados en la trastienda, esperaban con la motosierra encendida.
Nunca Más
Agosto 26, 2005 por LavigaLetró las enmañaderas descripándolas paniciosamente. Las casacias frugieron al mos del viento, que les lleció de nublas los vericuetos.
Los empolones se acercaron a la Dibla y le aflicaron las homelias a pesar de su quemida petulancia.
-Pros y contras- predimió, mas solo mediales tejuros alversó desde el atrio.
-Díguen, alcarres! No reclesa. Jamás sulimarán las bélimas. Nunca!
Y se lecó a deparficar a los cuatro vánticos y cusó que nunca más lo plebaría. Nunca más.
La Clínica de Mary. Remasterizada y con chiches nuevos al alcance de todos!
Agosto 25, 2005 por LavigaLa Diosa de los Labios Muertos V
Agosto 25, 2005 por LavigaLa sangre de Annebelle iba tiñendo con tibieza el cuerpo de su ama, que envuelta en éxtasis comenzaba a arquearse para alejar las puntadas de placer que le invadían los sentidos. Susurró llantos en los oídos de la Mujer y extendió las manos más allá de sus límites, abrazando el fuego que destilaba la Diosa.
Annebelle entregaba así su última ofrenda, el último pedido para saciar la sed de su señora y mientras moría por ella, derramando su roja juventud sobre los amantes, Annebelle también se entregaba al vacío y al silencio.
Primero sintió una debilidad en los hombros que luego invadió mansa su tronco, su vientre y por último sus piernas. Cayó lentamente y se fue durmiendo bajo la música que para sus oídos componían esas exhalaciones de placer.
Annebelle descendió al centro mismo del infierno por hacer feliz a la Mujer. El mismo destino esperaba por Henry, que desesperado por los gritos y empapado en sangre, ya comenzaba a penetrar a la Diosa.
La Mujer sonrió, al tiempo que en su boca los dedos de Henry se perdían buscando callar esos versos malditos que lo desgarraban.
Ya encontraría otra sierva. Ya encontraría otra lengua que perfore nuevamente su carne, como un a corazón traspasado por mil flechas.
Futuro Perfecto
Agosto 24, 2005 por LavigaY cuando llegue la hora, me voy a desatar de todo lo que es sólido y eterno. El acuerdo habrá caducado y entonces volveré a escribir las condiciones del contrato.
El fin del mundo será el que yo elija. Y cuando ella toque a mi puerta, me voy a disimular las alas. Voy a hacer que no las tengo y le voy a abrir.
Voy a exagerar que lloro y hasta lágrimas le voy a mostrar.
La voy a dejar pasar, fingiendo inquietud. Que se crea que le tengo miedo. Que se la crea.
Y voy a abrir mis brazos hacia ella, que seguro se va a acercar confiada.
Y ahí, en ese último instante, por fin voy a ser yo.
Y le voy a clavar por la espalda el puñal que le tengo reservado desde hace diez años.
Y ahí me voy a relajar y me voy a dejar morir, sabiendo que morí salvándote el futuro.
Deeper than Love
Agosto 23, 2005 por LavigaHere in the cup of my hands, my broken heart.
From between cracked fingers my blood spills.
I tasted my own tears, my own blood.
They were too sweet and I knew that I had come to close.
And I have tried to shine in the darkness entertaining vanities in vain.
Fall deeper.
But now won’t you come with me as I open my eyes.
I hope you’re there.
And hold on, and let go.
Let the virus live a life
Hold on
And hold on
And let go
And fall deeper
Even than love
Final Feliz
Agosto 21, 2005 por Laviga-Juguemos a los ángeles de Charlie. Y yo: Bueno, dale; y salgo corriendo con mi jean todo roto a buscar los walkie talkie de mi hermano.
-Yo soy Charlie y vos?
-Charlie no habla nunca, no nos conviene. Mejor sos Bosley. -Y él: Ok.
Está muerto conmigo. Estoy segura de que si le digo que es Kelly, él va y se hace la permanente.
Yo siempre soy Sabrina. Cuál otra? No soy rubia, no soy linda. Solo soy un cerebro bonito todo tapado por flequillos.
Salimos corriendo él para el norte y yo hacia el sursuoreste. Típico. Jamás algo sencillo. Sursuroeste. Atravieso la calle de tierra y la vereda de cemento. Él desaparece por entre las ligustrinas.
Yo no necesito seguir corriendo. Él ya se alejó por los dos. Corre tan rápido que yo sé que cuando le gano una carrera es porque él se deja. Le gusta dejarme ganar. No sé por qué.
Me quedo quieta esperando que el Walkie Talkie me empiece a dictar la misión y de inmediato empieza:
-Hola. Acá Bosley llamando a Sabrina.- Y yo, feliz de estar jugando a los Ángeles de Charlie con Pablo, con mi mejor voz de mina boluda le mando un: Hola Bosley! Y él que se caga de risa y me dice: Te quiero, nena, querés ser mi novia?
Pero lareputamadrequeteparió Bosley, pienso, pero me sale un: Qué? No te oigo bien. Y aprieto varias veces el botón del código morse para aumentar la confusión que intento crear. De repente siento que las piernas me tiemblan como pollitos. Necesito unos segundos para pensar qué mierda decirle.
No te copio, no te copio, le digo y vuelvo a apretar el botoncito. Pensá nena, pensá, me ordeno mientras reaparece el querés ser mi novia hiper diáfano y categórico en el aparato. Tan nítido que no me quedan dudas. Bajo la antena, me siento en el pasto y cierro fuerte los ojos. Me muero de la vergüenza.
-Hay mucha interferencia, Bosley, mejor juguemos a otra cosa. Y Pablo, que de boludo no tiene un pelo: No, sigamos con este, que me encanta. Yo te escucho muy bien.
Y laconchademimadre quiero decir, pero elijo un entrecortado: Ok, pero yo no te oigo bien a vos. Y le doy unos cuántos toques más al código morse, ahora agregándole un ruido de jotas que simulan una interferencia más efectiva.
-Te lo repito. A ver si ahora oís mejor.
Y se ríe
Pero la voz y la risa ya no salen del transmisor. Algo anda mal. Siento un vientito en la cabeza que me desacomoda las ideas y dos manos que me tocan los hombros. Veo pasar toda mi corta vida ante mis ojos. Es Pablo. Siento su boca moverse en mi oreja:
-Te tengo, ahora no te me escapás.
De más está decirles que Charlie todavía está esperando que le resolvamos ese caso.
Tolerancia Cero
Agosto 19, 2005 por LavigaSi no vamos a
expresar
al universo
en los mismos
términos
no tenemos más
nada
que hablar.
Un mínimo
(…basiquísimo)
trabajo cerebral
necesito de tu parte
y algún silencio
…cada tanto.
No son suficientes
tus razones de verdad
la certeza tiene
una
sola
dirección
y mi duda no se detiene
a descansar en tu alma
Sentite.
libre.
respetate.
pensá.
como
quieras
pero
mejor.
por ahora yportubien
conmigo no hablés.
Así nomás
Agosto 19, 2005 por LavigaBusco personaje
con vueltas
de tuerca
pero sin rosca
para vivir una historia
de mente.
Holgada
simple
mente
como suena
A ojos que no ven
Agosto 18, 2005 por LavigaSe quedaron mirando la obra con los brazos en jarra. En mano de los homínidos, la rueda se veía demasiado objeto. Todos tocándola, sintiendo su textura con palos y a los golpecitos. Con dudas, con un miedo que todavía no era ancestral y una rudimentaria precaución.
-La usarán?
-Seguro.
-Y cómo explicarán el descubrimiento? No deberíamos escondernos?
-Relajate. Todavía falta para que se les dé por investigar…
AEROLINEAS COLOMBIANAS
Agosto 18, 2005 por Lavigamiro pienso elijo
corto
pego
despego
no tengo forma
forma de hacer
de nacer
me quedo en lo oscuro
que me nodescubran
las trampas del fué
que sonsiguen hoy
que me tape el aire
que me cubra de luz
callada oscura
blanquita
Guardia Urbana
Agosto 17, 2005 por LavigaCrónica venía informando y en placa roja que el tema ya era preocupante. Por esos días, en la ciudad, se venían sucediendo varios casos de desaparición de niños. Al principio había parecido una suma de casualidades, pero de a poco, la cosa se había ido poniendo peor. Dos o tres chicos desaparecían por día sin causa o razón aparente y a veces, hasta cinco. La locura paranoica comenzaba a hacer estragos en las costumbres infantiles. Ya nadie los dejaba salir solos después del atardecer. Y algunas madres, ni siquiera de tarde.
Por eso le llamó la atención ver a ese chico deambulando a esas horas por la calle. Tan solo.
Vio al hombre que se le acercaba ponerle la mano en el hombro y decirle algo al oído. La preocupación lo sorprendió. Se sintió intranquilo. Debía meterse?
Se fue acercando despacito, en silencio, sigiloso, mientras el extraño seguía hablando con el niño. Era evidente que el chico no lo conocía.
Le saltó por atrás y le quebró el parietal derecho con un pedazo de baldosa. El extraño cayó al suelo, tajante. El niño lo miró caer y sonrió aliviado.
-Gracias. – murmuró.
Y él, desordenándole cariñosamente el pelo, finalizó:
-Todo bien. Vení. No sabés cuántas cosas lindas tengo en mi casa.
Paranoid Humanoid
Agosto 14, 2005 por LavigaDesde el contestador, máquina que detesto profundamente, su voz me grita en variados tonos, que está cansado de no encontrarme. Y yo me lo imagino a los gritos, con el tubo del teléfono como micrófono. Un nene de tres.
Un forro.
Me mojo la cara y busco en el espejo alguna arruga nueva, pero solo encuentro otro viejo reclamo suyo escrito en el vapor del botiquín. Aparece cada vez que prendo la ducha.
Por la ventana del baño veo un pasacalles que dice Llamame!!! Debe ser de él. Y en la mesa se acumulan imperiosas sus postales. Hay cartelitos suyos pegados con cinta en mi timbre, reproches detrás de mi puerta y encuentro notitas siniestras abrochadas con alfileres por toda mi ropa.
De la heladera florecen imanes que soportan mejor que yo sus facturas y desde adentro, la manteca me mira con reprobación, los restos de fideos me señalan como Medusas… y la botella de leche? La botella de leche tiene mi foto!
En mi bandeja de entrada yo sé que hay un mail suyo acechando. Es indudable que si lo abro me van a saltar sus exigencias. Ocultas en la pantalla, las diminutas mayúsculas del arial 10 esperan mi doble clic para incrustarse el mis pupilas.
La cama se eleva de su lado. Extraña su peso y quiere que yo lo sepa. Su velador se prende y se apaga mientras yo intento dormir y el libro que se olvidó sé que está esperando a que me duerma para mordisquearme los pies.
Ya no me atrevo ni a asomarme al balcón. Estoy segura de que las nubes de hoy no son ningunas nubes. Por más que me haga la distraída, yo sé que es él. Es él otra vez con sus señales de humo. Yo sé que es él. Le conozco la letra.
La Cruz del Sur (no son solo cuatro estrellas)
Agosto 12, 2005 por LavigaTe cambio nuestro fin de semana “all inclusive”, por una mañana sin apuros.
Un guiño de tu azul lavable, por mi sonrisa indeleble.
El laberinto de tu pelo, por el sendero que te marque mi cuerpo.
Mi ahogo al descubrirte, por el oxígeno de tus palabras.
Tu verdad más dolorosa, por unas cuantas de mis mentiras.
Te cambio una constelación de tus pecas, por la Cruz del Sur de mis lunares y la sal de tus esfuerzos, por el dulce que destilen mis besos
al sentir (y no en sueños) el sabor de tu lengua en mi boca.